miércoles, 17 de enero de 2007

OCHOCIENTOS AÑOS DEL POEMA DE MÍO CID


El manuscrito conservado del Poema de Mío Cid fija la fecha de su escritura en el año 1245 de la Era Hispánica, es decir, el 1207 de la Cristiana, que es la que se ha universalizado. Por tanto, estamos ante la conmemoración del octavo centenario de uno de los mayores monumentos de la lengua y la literatura castellanas. Castilla-La Mancha debiera apuntarse a esta celebración, aunque no nos pille tan de cerca como el aniversario de la publicación de El Quijote.
La rica tradición épica castellana, de la que dan abundante testimonio las prosificaciones de las crónicas medievales, alcanzó tempranamente su cota más alta con el Poema de Mío Cid.

El Cantar es ante todo la historia de un héroe épico arquetípico que recupera su honra por el esfuerzo de su brazo, es decir, la peripecia de un comportamiento humano enraizado en unas circunstancias históricas, sociales, económicas y humanas concretas, transformadas artísticamente en materia poética. Es la glorificación y mitificación de Rodrigo, pero también lo es de Castilla y lo castellano. Además, con ironía y sentido del humor, busca el rebajamiento moral y social de las clases aposentadas y una glorificación de los de abajo. No conviene hacer esta lectura con un sentido histórico, sino mítico y literario, pues la historia no es nada rigurosa; no hay algo más falso que lo del “juicio de Dios” en Toledo o el episodio del casamiento de las hijas del Cid con los Infantes de Carrión.
El entorno vital en el que se mueve el Cid, desde sus destierros de Burgos hasta la conquista de Valencia, según los relatos del Cantar, engloba tierras de las actuales Comunidades de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y Valencia. Además Castilla-La Mancha, pionera en tratar con rigor los asuntos de “malos tratos”, puede encontrar en el Cantar un caso legendario de este asunto, el que tuvo lugar en el del robledal de Corpes.
El poema merece, cuando menos, el homenaje de su lectura, pues, no en vano, el Cid es uno de los mitos literarios más trascendentes de entre los que España ha aportado a la cultura universal, encontrándose al mismo nivel que el Roldán francés, el Sigfrido alemán, el Aquiles griego o el Eneas romano.
Hay motivos para la lectura y para la celebración.

martes, 9 de enero de 2007

EL LABERINTO DE DON ILLÁN


Si el tiempo puede servir como gran laberito, moviendo y desorientando al protagonista, entonces algunos laberintos pueden ser vistos como senderos circulares. El cuento de Borges El brujo postergado cuestiona la fuerza de la realidad o la contrapone a la fuerza de lo mágico. En el cuento, la jornada, o el laberinto, es dictada por la interacción de la realidad y la magia. Tiende a ser circular el recorrido. Principio y fin se encuentran. En el cuento borgiano, El brujo postergado, traslación del original que se encuentra en El Conde Lucanor, El Deán de Santiago va a Toledo para aprender el arte de la magia del famoso brujo Don Illán. Don Illán acepta enseñarle al Deán, y el Deán le promete a Don Illán que nunca le olvidará. Mientras el Deán estudia, comienza el recorrido fantástico, el sueño. Dos hombres llegan y le dicen al Deán que ha sido nombrado Obispo. Don Illán le pide el deanazgo vacante para su hijo, pero el nuevo Obispo le dice que el puesto lo tiene reservado para su propio hermano. Eventualmente de Obispo llega a ser nombrado Arzobispo y otra vez se niega a darle el vacante obispado a Don Illán para su hijo. Se repite lo mismo cuando el Arzobispo es nombrado Cardenal y hasta cuando por fin llega ser nombrado Papa. Se sucede la negativa. Como Papa, el anterior Deán de Santiago proclama que Don Illán no es más que un brujo y lo manda a la cárcel. Don Illán anuncia que va a regresar a Toledo, y el "Papa", que no es tal, sólo un viaje mágico de la imaginación, se encuentra a pie de las escaleras de Don Illán en Toledo, otra vez Deán de Santiago. Habiendo seguido el sendero de su laberinto circular, el Deán ahora se da cuenta de que su realidad estuvo confundida. Sabe que la magia es más fuerte que la realidad –la magia parecía ser la realidad. Entonces tal vez un sueño puede ser la realidad para alguien y viceversa. Tal vez su jornada fue real, pero ahora que es el Deán de Santiago otra vez, lo que pasó no importa. Pero sí es consciente ante don Illán de su soberbia, su deslealtad y su falta de correspondencia con quien le enseñaba sus saberes. Suyo fue un laberinto en que se borró la linea entre la realidad y la magia. En El brujo postergado el sueño mismo es el laberinto.

OS RECOMIENDO LA LECTURA DEL CUENTO DE BORGES O, MEJOR AÚN, EL DE EL CONDE LUCANOR. ASÍ SABRÉIS MÁS SOBRE "DON ILLÁN EL MÁGICO DE TOLEDO". O, si queréis, me invitáis a cenar unas perdices y lo escucháis de viva voz.

EL AÑO DE FRANCISCO DE ROJAS


Esta año 2007 tenemos el honor de celebrar en Toledo el cuarto centenario del nacimiento del dramaturgo Francisco de Rojas Zorrilla. Su nombre figura al frente del teatro de la localidad y, según tengo entendido, a lo largo del año se va a ir recordando su figura. Lo merece de veras, por lo que fue y por lo que significa su teatro, no en vano fue el gran innovador de la comedia de figurón y ¡hay que ver lo que ha dado de sí en estos cuatrocientos años tal género! Quien quiera profundizar que lea, o vea, si puede, “Entre bobos anda el juego”. Estas comedias de “figurón” eran una variedad de las llamadas de “carácter”, que, en el teatro español del siglo XVII, presentaban un protagonista ridículo o pintoresco.
Además de por lo del “figurón”, que ya sería suficiente para rendirle un homenaje al insigne escritor toledano, Rojas Zorrilla debiera ser celebrado muy expresamente por el Instituto de la Mujer, pues parte de sus obras se caracteriza por singulares y arriesgadas temáticas poco frecuentes en su tiempo, como fueron las de reivindicar, no sólo el honor, sino la condición de la mujer, a la que concede por primera vez en el teatro libertad de acción, permitiéndole ser vengadora por sí misma de su honor mancillado, y no a través de familiares cercanos. Para muestra de lo que digo puede leerse la pieza “Cada cual lo que le toca”, obra que recibió la repulsa de un público que no estaba acostumbrado a semejantes desenlaces.
A Rojas Zorrilla hay que celebrarlo, además de por lo dicho, por ser un excelente autor trágico, cómico y religioso, y en algunas de sus comedias, como “La vida en el ataúd”, se puede considerar “tremendista”. Sus piezas, en lo trágico, presentan una violencia casi romántica en los finales con abundante sangre. En lo cómico, las obras son de enredos hábiles y acciones animadas con mucha gracia y abundantes travesuras;
“Abre el ojo” es un buen regalo en este tema, que esperemos que se reponga en la versión que hizo Paco Plaza. En lo religioso, escribió varios autos sacramentales siguiendo a Calderón en argumentos y motivos, así como comedias de santos, que, según mi criterio, ponen de manifiesto la indiferencia de Rojas por estos temas.
Esperemos que Toledo, en la efeméride, no sólo recuerde a este hijo predilecto, sino que lo reivindique, lo actualice, lo enaltezca y lo represente.

jueves, 28 de diciembre de 2006

VENTUROSO AÑO NUEVO


Estimado lector (así, en genérico, que nos incluye a todas las personas, pues el uso del idioma tiene su base en la economía lingüística, pese a quien pese): te deseo un venturoso año 2007.
Y también se lo deseo a quienes tengan por norte el sur, pues ahí es donde más necesaria es la solidaridad.
Tengan ventura quienes inventen el undécimo mandamiento que debiera formularse algo así como: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”.
Sean reconfortados con el bien, en este año electoral, los políticos que no crean que a los pobres les encanta comer promesas.
Buena ventura para todas aquellas personas que piensen distinto y que no por eso van a ser consideradas diferentes.
Próspero año para la imaginación, a ver si de una vez escala algún peldaño del poder.
Y que sea próspero muy especialmente, ¡que lo será!, para quienes logren componer su vida con otras actividades que no sean trabajar, dormir y ver la televisión.
Tengan el mejor de los años quienes logren mantener la memoria; no nos vale la memoria rota ni la memoria prohibida.
Feliz año para quienes sean capaces de desentrañar el enigma siguiente: “Si la tecnología de la comunicación está cada vez más desarrollada, ¿por qué la gente está cada vez más incomunicada y más sola?
Mis mejores deseos para todas las personas que no se han dejado engullir por el sistema y que siguen pensando que hay ciudades en lugar de aglomeraciones, que hay realidades y no publicidades, que hay personas y no público, que hay ciudadanos y no consumidores, y para aquellas que para elogiar una flor no dicen: “parece de plástico”.
Tengan un año estupendo los demagogos, los fundamentalistas, los ausentes de la realidad cuya prédica sólo sea escuchada por las arenas del desierto.
Y vayan a gozar al mismo desierto los machistas y los racistas, los vendedores de armas y los terroristas, los que creen que nacen para mandones y que otros nacen para mandados.
Venturoso año no para quien se quede en la voluntad de hacer algo bueno para su vecino, sino para quien haga de verdad algo bueno.
Y que sea especial y venturoso para quienes nos encontramos emocionalmente cada semana en el espacio de libertad de esta columna.

martes, 19 de diciembre de 2006

FELICES PASCUAS

Querido lector: Espero que encuentres en tu Navidad una sonrisa diáfana, el legítimo anhelo, abrazos sinceros, besos limpios, brazos acogedores, una voz conquistadora, cabello sedoso, manos calientes, miradas dulces, inocentes, sinceras, grandes, penetrantes. Ya sé que esto sólo se ofrece en la espontaneidad de los niños, pero también en el adulto que se hace niño. ¡Hazte un poco niño!
Deseo que en tu Navidad encuentres el misterio de la infancia permanente, de la infancia que hay que reconstruir diariamente para no perder la inocencia en este mundo de prisas y pisotones.
Que tu Navidad sea la del niño que es fuerte porque se sabe débil, la del niño que es consciente de que depende de los demás, la del niño que es fuerte porque sabe que hay otros más fuertes que él, la del niño que no tiene reparo en recurrir a los demás. No seas soberbio. Sé como el niño que recurre porque es humilde, porque sabe que no lo sabe todo, porque cree en el otro, porque tiene la actitud fundamental de la comunicación espontánea.
Que tu Navidad no sea sólo la fiesta, la reunión, el frío indiferente, los regalos, regalos sorpresas, regalos sospechosos, regalos formales, regalos sinceros, regalos demasiado caros, regalos ridículos, regalos inútiles, regalos.... al fin y al cabo regalos, los abrazos postizos, el árbol, el nacimiento, el mantel, la bota de Santa Claus, los villancicos, la música, el baile, la piñata, los dulces, las frutas, el pavo, la lombarda, las prisas, los embotellamientos, las compras de último minuto, los compromisos, las comilonas, el brindis, el más que el brindis... las borracheras, la exageración, el despilfarro, el gastar más de lo que se tiene, o gastar lo que se tiene sin pensar en los que no tienen, el endeudarse por quedar bien, siempre los mismo... el consumismo, los mensajes institucionales en los que luce la demagogia, palabras y más palabras, promesas, deseos, muy buenos deseos pero no hay pan en la mesa.
¡Felices Pascuas! a todos.
También QUE SEAN FELICES para quienes no hacen nada por la paz o hacen la guerra con las palabras, para quienes siembran la discordia, mienten, manipulan, atacan, humillan, hieren a los demás.... porque también tienen derecho a un momento de reflexión, a quemar el árbol, a regalar al más necesitado los regalos que han comprado, a cancelar la cena de Nochebuena y a dejar de ser hipócritas.

¡¡FELICES FIESTAS DE NAVIDAD!!





¡¡¡FELICES PASCUAS!!!
Y ¡¡¡VENTUROSO AÑO 2007!!!


El mundo no es global,
a no ser que entendamos
que ellos, los siervos del dinero,

lo son todo
y se reservan el derecho exclusivo

de admisión.

El mundo también es de los que esperan
el autobús,
de los que creen en la paz
y la buscan contra viento y marea.


Ando descalzo, con los descalzos, por la calle.
El camino,
las anchas alamedas, es vivir con dignidad.


Con mis mejores deseos de Felicidad.
Recibe un abrazo y abre tu corazón a la esperanza.

Antonio Illán

martes, 5 de diciembre de 2006

CUALIDADES DEL LÍDER

Las cualidades básicas del líder son: integridad, dedicación, magnanimidad, humildad, apertura mental y creatividad.

La escasa disposición a liberar en nosotros esas cualidades explica, en gran medida, la escasez actual de líderes.
Por integridad me refiero al conjunto de estándares de honestidad moral e intelectual en que se basa la conducta de una persona. Sin integridad nos traicionamos a nosotros mismos, traicionamos a los demás y reducimos el valor de todo lo que iniciamos. Es la cualidad individual cuya ausencia percibimos como la más grave de la vida nacional. Pero la integridad nacional solo será restaurada cuando cada uno de nosotros reafirme y defienda su propia integridad. Las personas íntegras dan esperanza a nuestra innata convicción de que nosotros, como pueblo, podemos superar la actual cínica y escuálida moral que nos domina. Tal y como escribió Aristóteles en su Ética: "Si quieres comprender la virtud, observa la conducta de los hombres virtuosos".
Por dedicación entiendo una apasionada creencia en algo. Ese intenso, firme y duradero compromiso es la base de las grandes obras de arte, los inventos, los descubrimientos científicos, las exploraciones y la propia vida. Es lo que permite que los matrimonios, las empresas y los gobiernos funcionen. Más aún, la fidelidad absoluta a alguien o algo nos hace más humanos. Los ciudadanos conscientes no se limitan a escribir cartas a sus representantes en el Congreso, ellos se implican personalmente en sus niveles primarios, en la política y trabajan activamente en pro de las causas que apoyan. De la misma manera, no se limitan a deplorar las lamentables condiciones de vida de gran parte de la población, hacen lo que está a su alcance para aliviar esas condiciones.
La magnanimidad hace referencia a ser "noble de mente y corazón; generoso y capaz de perdonar por encima de las venganzas y resentimientos". Las personas magnánimas y humildes son conocidas por su autodominio. Saben quiénes son, tienen un "ego saludable" y se enorgullecen más por lo que hacen que por lo que son. Aceptan los halagos como si fuese un grano de sal y admiten las críticas inteligentes sin rencor. Esas personas aprenden de sus errores y no culpan a los demás por sus fracasos.
Por apertura mental entiendo la predisposición a probar cosas nuevas, a escuchar nuevas ideas, no importa cuán extrañas parezcan, a la tolerancia ante la ambigüedad y el cambio y al rechazo de todo prejuicio preconcebido, de todo sesgo o tipo. Las personas que tienen una mente abierta no califican a los demás en función de su raza, color, religión u ocupación; no valoran las ideas dependiendo de su fuente; comen y beben prácticamente de todo. Leen autores poco conocidos; escuchan la música de sus hijos y asisten a las presentaciones de artistas excéntricos. La apertura mental no convierte a las personas en críticos permanentes, sino que les sirve de inspiración para estar más dispuestas a la aventura y a ser creativas.
La creatividad es algo que todos tenemos cuando nacemos y que casi todos nos las arreglamos para perder. En realidad, no vemos el mundo que nos rodea. Es posible que veamos una flor, pero no el milagro que existe en ella, su intrincada estructura, su completa armonía, sus asombrosos colores. Para restablecer nuestra creatividad, tenemos que restaurar nuestro sentido del asombro, romper nuestras creencias preconcebidas y verlo todo de una forma fresca y nueva (tal y como lo hacíamos cuando éramos niños). Esto significa, convertir lo familiar en extraño y lo extraño en familiar.
Cualquiera que pretenda ser un líder tendrá que esforzarse en utilizar al máximo su potencial y deberá estar dispuesto a desarrollar y ejercer sus mejores cualidades.

lunes, 4 de diciembre de 2006

UN LÍDER PARA TOLEDO

Se me ocurre pensar que estamos a menos de seis meses de las elecciones municipales y que, en mi ciudad, Toledo, uno de los partidos que piensa ganar aún no tiene candidato definido o elegido; mejor sería decir elegido por la militancia.
Toledo necesita liderazgo. Para ayudar a pensar sobre este asunto, quiero recordar lo que decía Lao-Tse al respecto: “El mal líder es aquel a quien la gente desprecia. El buen líder es aquel a quien la gente alaba. El gran líder logra que el pueblo diga: Lo hicimos nosotros”.
Cuatro son las características que debieran adornar a un líder efectivo, según mi parecer, las de ser persona apasionada, auténtica, creíble y ética.
Para ser un líder efectivo, se debe querer algo profundamente; esa pasión es el fuego interior que lo sostiene, el compromiso que lleva a su entero ser a involucrarse. La pasión por un gran propósito: ser alcalde de Toledo, está caracterizada por una apertura de posibilidades, y la innata creencia de que la gente querrá trabajar junta para crear el mejor futuro imaginable. La pasión más la posibilidad da el coraje.
Ser auténtico es admitir los defectos, las fortalezas, y vivir como se es. La autenticidad produce satisfacción, porque las relaciones con las personas son honestas y crecen sobre la verdad.
La credibilidad consiste en algo tan simple como hacer lo que se dice que se va a hacer. La reputación de persona creíble se desarrolla como resultado directo de la confianza que los demás tienen en ella, para seguir adelante y actuar sobre lo que esta se comprometa hacer. La credibilidad comienza con ser auténtico, y es manifestada en las acciones que se prometen y se cumplen. Mientras que la autenticidad se basa en la integridad personal, la credibilidad es la elección que se realiza por la integridad interpersonal.
Por último, un líder ético posee, en el centro de su sistema de creencias, una gran consideración por el valor y la dignidad humana. El servir a los demás, y un compromiso por un mayor bienestar para cada vez más personas, es la esencia de lo que significa ser un líder ético.
Ser un líder significa reconocer la pasión, la autenticidad, la integridad y la ética como las piedras fundacionales del liderazgo efectivo, sobre el cual construir el cambio.
Así quiero uno para Toledo.

viernes, 10 de noviembre de 2006

martes, 31 de octubre de 2006

¡PALABRA DE LARRA!

“Palabras del derecho, palabras del revés, palabras simples, palabras dobles, palabras contrahechas, palabras mudas, palabras elocuentes, palabras-monstruos. Es el mundo. Donde veas un hombre, acostúmbrate a no ver más que una palabra. No hay otra cosa. No precisamente a palabra por barba; tampoco. Despacio. A veces en uno verás muchas palabras, tantas, que aquel solo te parecerá cien hombres; en cambio, otras veces, y será lo más común, donde creas ver cien mil hombres, no habrá más que una sola palabra.
Mira las palabras de dos caras, palabras-bifrontes, Janos; son las palabras de honor, llamadas así por apodo; según te necesiten las verás del bueno o del mal frente. A su lado, las palabras-promesas, palabras-manifiestos [palabras mancas], regularmente coronadas, siempre escuchadas y creídas, pero tan ambiláteras como las otras; palabras-callos, endurecidas, incorregibles, que han de arrancarse de raíz si han de dejar de doler.
Mira qué de furiosos; teas encendidas, sangre, saqueo, confusión; todo ese ruido son nueve letras: fanatismo, palabra-loco de atar; sin embargo, nadie la ata.
¡Ah! Aquí viene la palabra-arlequín, la palabra-camaleón. ¡Qué de faces, qué soltura! Todos corren tras ella, inútilmente. Mira cómo la quiere coger la palabra-pueblo, gran palabra. La primera tiene ocho letras, libertad. Siempre que el pueblo va a cogerla, se mete entre las dos la palabra-promesa, la palabra-manifiesto; pero la palabra-pueblo es de las que llamé palabras-contrahechas; ciega, sordomuda, se deja guiar e interpretar, sin hacer más que dar de cuando en cuando palo de ciego; como no ve, da ciento en la herradura y ninguna en el clavo; por lo regular se da a sí misma”.
Esto lo escribía Mariano José de Larra en la Revista Mensajero, el 9 de agosto de 1835. También decía que “Plutarco ha dicho que los pueblos serían felices cum reges philosopharentur, aut cum philosophi regnarent. Respetando la opinión de Plutarco, yo me atrevería a decir que los pueblos no serán nunca felices ni más ni menos que los individuos que los componen: Pero pudieran al menos ser hombres y ser pueblos si no fueran en el día cuasi-nada. Luchando entre principios contrarios, sufren el tormento del que descuartizan cuatro caballos que corren en direcciones opuestas”.
Le he pedido prestado a Larra este puñado de palabras para reivindicarlo y para recomendar su lectura, es mucho más actual, más lógico, más comprometido, más natural y más moderno que la inmensa mayoría de los que hoy en día juntamos cuasi-palabras para, en muchas ocasiones, no decir nada.

miércoles, 25 de octubre de 2006

PROFESORES DE ESPAÑOL

La asociación de Profesores de Español de Castilla-La Mancha "Garcilaso de la Vega" ha recibido su bautismo con el éxito organizativo y de contenidos de las Jornadas Literarias "En torno a Garcilaso", que han tenido lugar en Toledo. La asociación acaba de nacer y estas Jornadas son su primer vagido, ese llanto del recién nacido que nos muestra la alegría de la vida. Siempre es un placer empaparse con el conocimiento de de personas como Luis Alberto de Cuenca, María del Carmen Vaquero, Alberto Blecua o Fernando González Ollé, algunos de los conferenciantes, entre otros no menos significativos, que han dado rigor y lustre a esta asociación de profesores tan necesaria.
Hoy la lengua española –lo afirmo con respeto pero con toda verdad- está ninguneada en los sistemas educativos, no sólo en los de Comunidades con lengua propia, donde viene a ser casi una “maría”, sino también en el sistema general donde conforma un totum revolutum con la Literatura y ha de enseñarse en menos tiempo del que sería conveniente. Por eso, para encabezar esta defensa en la “patria de la lengua”, en la tierra de don Quijote, es más que necesaria esta asociación de profesores, a la que se debieran sumar todas aquellas personas que, además de amar nuestra lengua universal, han de enseñarla.
En Castilla-La Mancha no se trata de enseñar un español de ninguna parte, sino el más decididamente enraizado en sus manifestaciones culturales. Pido prestada la palabra a Borges para recordar lo que él decía: “debemos huir de un español gaseoso, abstraído, sin posibilidad de patria alguna”. Y ese español hay que trabajarlo en las aulas, con tiempo suficiente y en las mejores condiciones. Ese español es una de las señas de identidad castellano-manchega, y algo debiera hacer esta asociación de profesores para reivindicar esta seña y que tenga su consideración en la Ley de Educación Regional que han anunciado las más altas instituciones. Si la defensa del español queda al albur del pensamiento del fundamentalismo psicopedagogista, auguro que antes se dará pábulo al búlgaro, al rumano o vete tú a saber qué materias que al instrumento básico para la comunicación entre iguales que es la lengua materna.
Creo que estamos en condiciones de hacer nuestro lo que pensaba el poeta Luis Cernuda desde su exilio inglés: compartimos una patria, donde los grandes monumentos de todos los tiempos y de todos los lugares coinciden, se hacen coetáneos: la patria de la lengua, una patria tan abierta y capaz que caben en ella, incluso, las otras lenguas que no han dejado de depositar su légamo en el castellano.
¡Pues, eso!

martes, 17 de octubre de 2006

ORHAN PAMUK, NOBEL DE LITERTURA


El premio Nobel de Literatura de este año ha recaído en el turco Orhan Pamuk. El premio se le ha concedido, entre otras cosas, porque en sus libros, en los que busca el alma melancólica de su ciudad natal, Estambul, ha descubierto nuevos símbolos para representar el encuentro y la relación entre diversas culturas.
De Pamuk, que en turco significa “algodón”, además podemos distinguir su actitud crítica y su compromiso social. Pamuk ha rechazado recientemente el título de “artista del Estado", y en el 2005 fue acusado por denunciar la masacre de armenios y curdos llevada a cabo por los turcos durante la guerra mundial. Es un escritor de éxito en su patria y fuera de ella, pero una buena parte de la opinión pública turca lo tiene enfilado por sus opiniones y por la libertad que se permite para expresarlas.
Una de sus últimas novelas, Kar -Nieve- (2002), recientemente publicada en España, editorial Santillana, explora el conflicto entre islamismo y occidentalismo en la Turquía moderna. Este se puede decir que es el primer trabajo declaradamente político de Pamuk. Es una lectura que recomiendo en especial a quienes andan en el evanescente asunto de la alianza de civilizaciones.
La obra de Pamuk viene caracterizada esencialmente por el tema de la identidad cultural. En una lectura superficial, es posible reducirla al conflicto entre los valores del occidente europeo y la cultura islámica, pero no es posible excluir de las novelas una profunda raíz psicológica y el hecho de que presenten una trama compleja, personajes de gran profundidad y elementos bigráficos evidentes. Pero si los estimados lectores de este Blog quieren empezar con algo más suave de este turco multicultural, pueden hacerlo con El astrólogo y el sultán, una interesante narración ambientada en el siglo XVII, en la que un científico es capturado por piratas y vendido como esclavo a un astrólogo que, curiosamente, guarda un gran parecido físico con él. La historia le sirve al autor para realizar una fascinante exploración de la identidad y del destino intelectual a través de la relación que surge entre los personajes.

viernes, 6 de octubre de 2006

LEER, PENSAR, HACER


Decía Albert Einstein que “Leer, después de cierta edad, distrae demasiado a la mente de su búsqueda creativa. Cualquier hombre que lea mucho y use su propio cerebro muy poco, caerá en perezosos hábitos de pensamiento". Vamos que no debemos predicar tanto sobre la lectura como mera distracción o goce y sí tenemos que hablar más de la lectura creativa y ponerla en relación con la comunicación y con la escritura. En suma. La lectura debe potenciar las ideas y éstas deben ser el motor que ponga en marcha las acciones, pues las ideas que no se potencian con acciones, nunca se vuelven más grandes que las células cerebrales que ocupan.
En este año electoral, sería muy conveniente que los dirigentes de las organizaciones políticas tuvieran en cuenta estos argumentos y que trataran de encontrar el equilibrio entre las personas de “lecturas”, las de “ideas” y las de “acción”, para confeccionar candidaturas. Esto me parece más razonable que las cuotas de género o de barrio y, desde luego, mucho más que el amiguismo o el nepotismo.
Hay que leer para saber, para tener criterios firmes, para comparar experiencias y, muy especialmente, para pensar; o mejor dicho, hay que leer pensando. Muchas personas piensan que están pensando, cuando lo que hacen es apenas reacomodar sus prejuicios. Sólo porque hay actividad mental en nuestras mentes, no significa que estamos pensando. Ni siquiera cuando estamos leyendo se puede decir que de verdad estemos pensando, pues muchas veces lo que estamos haciendo es evadirnos. Pensar es un acto de voluntad y la más alta función de la que un ser humano es capaz.
Adoro leer. Pero estoy convencido de que el mayor valor de leer no reside en la información, sino en lo que nosotros pensamos mientras leemos (¡por eso leer es tan importante!). El objetivo no es llenar nuestras mentes de información, sino estimular nuestra mente para pensar y ponderar. El valor del libro se multiplica en cada página si volvemos sobre lo que hemos leído y pensamos acerca de lo que significa.
La claridad es poder. Y la claridad proviene de pensar. El pensamiento se estimula con la lectura y se nutre de ella. Necesitamos pensar cuidadosamente sobre las opciones y dirección de nuestras vidas. Se trata de que cada uno hagamos de nuestra existencia algo mejor y de que “contaminemos” de esta mejoría a la sociedad.

jueves, 28 de septiembre de 2006

PASIÓN POR APRENDER


NUNCA VIENE MAL una reflexión sobre el aprendizaje, el de los jóvenes y el de los adultos. Aprender es una estrategia de supervivencia que entraña riesgos, promesas y recompensas. Requiere la capacidad para tolerar la frustración, la confusión, actuar sin saber qué sucederá, vivir en la incertidumbre. Aprender significa tener la capacidad de comprometerse inteligentemente con la incertidumbre y persistir ante la dificultad cuando la meta importa. Pero siendo importante la meta, no lo es menos el camino, como afirmaba el poeta Kavafis. Querer aprender es comprometerse con la complejidad. Este compromiso incluye tanto la vida de estudiante como la vida profesional de las personas adultas, incluso nuestro propio tiempo personal. Incluye también rechazar aquello que no promueva nuestro crecimiento educativo o profesional, y buscar oportunidades para crecer como personas.
Aprender no es algo que hagamos solo a veces, en lugares especiales y en ciertos períodos de nuestra vida. Forma parte de nuestra naturaleza. Se puede decir que hemos nacido aprendices y que, realmente, esta es, sin discusión, nuestra característica humana más distintiva. Es cierto que nos pasamos la vida tratando de dominar disciplinas y que, cuanto más aprendemos, más comprendemos nuestra ignorancia y sentimos que “no llegamos” a la meta del saber, que hay que seguir recorriendo.
Estar comprometidos con una vida activa de aprendizaje es motivador (eso se les debe enseñar a los estudiantes). El aprendizaje continuo es un ingrediente crucial del éxito en la vida y debe ser acción y pasión, lo que no puede ser nunca es pasividad.
El verdadero aprendizaje llega a la esencia de lo que significa ser humano. Mediante el aprendizaje nos re-creamos y nos volvemos capaces de realizar lo que nunca antes pudimos hacer. Mediante el aprendizaje incrementamos nuestra capacidad de crear, para formar parte del proceso generativo de la vida.
Como argumento final de esta reflexión afirmo que tendremos una vida efectiva si determinamos primero lo que deseamos aprender, buscamos las mejores situaciones para hacerlo y nos comprometemos a hacerlo a lo largo de nuestra vida.
Sé que esto no es sencillo y que es más cómodo ver “salsa rosa” que indagar en las páginas de un libro. Pero si queremos nuestro progreso como personas y el de la sociedad, debemos elegir el camino de aventura del saber y desechar el de la vida muelle, el de la inacción y el de la falta de compromiso.

miércoles, 6 de septiembre de 2006

TOLEDO POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS


Quid quid latine dictum sit, altum videtur. En el castellano que todos hablamos –y que no era suficiente para trabajar en el servicio gallego de extinción de incendios– este latinajo significa, así en traducción libre, que “cualquier cosa dicha en latín suena inteligente”. Con esto, entre tanta soflama y al borde de la piscina, quiero reivindicar que los que tanto hablan –o callan- de las Vegas bajas y alta, de los visigodos y sus caballos, de los romanos y sus circos y de otras menudencias, hablen o callen en latín, ¡a ver si así es posible que saquemos algo en claro! Claro que, como le dijo Vespasiano a Tito; “pecunia non olet”, es decir, el dinero no huele. Pero la cultura y la historia sí deben oler a algo, pues unos las quieren atraer como perfume y otros las quieren enterrar por fetidez. Lo que no quisiera es pregonar ahora y aquí lo que pregonaba Cicerón en la antigua Roma, que “Nihil tam munitum quod non expugnari pecunia possit”, o sea, que no hay castillo no se conquiste con dinero. Esto de peripatear en latín debe ser un golpe de calor o la consecuencia de haber terminado de leer una novela negra para distraer mi atención de las noticias habituales; la narración la recomiendo por lo bien escrita que está, se titula “Las manos del pianista” y su autor es Eugenio Fuentes.
Tomada la decisión sobre las Vegas toledanas, lo que no quisiéramos los toledanos es que las decisiones se prolongaran, como decían los romanos, “ad calendas graecas”, o, si lo prefieren, con un latín más cercano a nuestro conocimiento: “in saecula saeculorum”. Obras son amores y no buenas razones. Y Toledo requiere obras culturales, en las Vegas, y de las otras, donde sea menester, a ver si hay posibilidad de ofrecer vivienda “a precio justo” para mantener nuestro “modus vivendi”, pues, al paso que vamos, habrá que firmar hipotecas que tengan que cumplirse allí donde vayamos después de que nos llame la de la guadaña.
“Errare humanum est”, pero no se debe mantener el error a sabiendas, así que, “de facto” y “de iure”, vamos a ver si a este verano calentito le siguen un otoño y un invierno llenos de ideas y vemos esos parques arqueológicos y culturales que singularicen Toledo ante el mundo. Amén.

LIBERTAD DE SER


La libertad no es sólo una condición externa de la persona, sino también un estado interno. Esta forma de ver la libertad tiene más que ver con una decisión, que con una situación. Ella nos ayuda a entender que la esclavitud nace en muchas de las decisiones que tomamos, en los valores a partir de los cuales decidimos y en las prioridades que consideramos y elegimos. Partiendo de esta manera de concebir la libertad, reflexionemos sobre algunas de las "prisiones" que nos esclavizan a diario...
El tiempo: cuando nos sentimos "prisioneros del tiempo", ¿no será que decidimos colocar las urgencias por encima de las cosas que son importantes para nosotros?
La sociedad: cuando nos sentimos "prisioneros de la mayoría", ¿no estaremos poniendo la voz de la sociedad sobre nuestra propia voz?
Las relaciones: cuando nos sentimos "prisioneros de una relación", ¿no habremos decidido colocar las necesidades del otro por encima de las nuestras?
La moda: cuando nos sentimos incómodos con nuestra imagen, ¿no ocurrirá que damos más peso a las apariencias que a nuestro bienestar interior?
El sistema: si nos creemos "prisioneros del sistema", ¿no estaremos anulando la capacidad de cambiar las cosas?
Nuestras verdaderas "prisiones" no son ni el tiempo, ni las relaciones, ni el sistema... sino nuestros miedos, nuestros modelos mentales y nuestros hábitos. En pocas palabras, aquello que nos impide sentirnos libres no son las restricciones externas, sino los obstáculos internos. Por lo tanto, el límite a nuestra libertad es un límite de crecimiento interno. Sólo cuando crecemos interiormente y vencemos las prisiones mentales y emocionales que construimos podemos sentirnos libres.
Si no crecemos interiormente, podemos ser “libres de” (es decir, tendremos libertad externa), pero nunca seremos “libres para” (no tendremos libertad interna para decidir aquello que es mejor para nosotros). De hecho, hoy tenemos más libertad económica e intelectual que nuestros antepasados y, sin embargo, seguimos sin sentirnos "totalmente plenos". Gozamos de una mayor libertad de expresión que décadas atrás, pero seguimos teniendo enormes problemas de comunicación. Somos dueños de nuestro tiempo, pero siempre sentimos que nos hace falta “más”... Estas brechas nos demuestran que, para ser totalmente libres, necesitamos cultivar y valorar el crecimiento personal. Para vivir una libertad plena, es preciso superar todas las formas de esclavitud propias que nos impiden cambiar y mejorar.

miércoles, 28 de junio de 2006

METÁFORA PARA MEJORAR EL MUNDO

Un científico preocupado por los problemas del mundo estaba resuelto a encontrar los medios para mitigarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas. Cierto día, su hijo de siete años invadió su santuario decidido a "ayudarlo a trabajar". El científico le pidió al niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible sacarlo de allí, el padre pensó en algo que pudiera distraerle. De repente, se encontró con una revista donde estaba impreso "el mapa del mundo". ¡Justo lo que precisaba! Con unas tijeras recortó el mapa en múltiples pedacitos y, junto con un rollo de celo, se lo entregó a su hijo.
- Como te gustan los rompecabezas -le dijo-, te voy a dar el mundo todo roto, para que lo repares sin ayuda de nadie.
Calculó que al pequeño le llevaría días componer el mapa. No fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz de su hijo emocionado.
-Papá ya he arreglado el mundo.
Al principio el padre no dio crédito a las palabras del niño. Pensó que sería imposible que hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en su sitio. ¿Cómo era posible?
-¡Hijito! -le dijo-, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lograste armarlo?
-Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero, cuando me diste el mapa para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di la vuelta a los recortes y comencé a "armar al hombre", que sí sabía como era. Cuando conseguí armar al hombre, di la vuelta a la hoja y vi que estaba armado el mundo.
Todos nos vemos reflejados en este científico. Muchas veces sentimos que vivimos en un "mundo loco". En realidad, cuando pensamos en ello, pensamos en los seres humanos y, al asignarles el adjetivo "loco", pensamos en su incoherencia, su autodestrucción, su egoísmo. Quizá la solución al gran rompecabezas del mundo esté en la mirada creativa del niño y lo que tengamos que reconstruir sea, tal vez, el hombre. Acaso tampoco sería desacertado cambiar muchas "posturas de adulto" y aprender a mirar los problemas como los miraría un niño. Yo sigo pensando que así sí es posible reconstruir el mundo.

viernes, 19 de mayo de 2006

TRABAJO Y HUMOR


Los ambientes de trabajo se han vuelto lugares que no son muy amenos. Sobre todo porque continuamos creando sistemas organizacionales que se construyen bajo el modelo padre-hijo. El jefe me recuerda a mamá o a papá y la presencia de cualquier tipo de autoridad trae reminiscencias de otro tiempo y lugar. El humor está ausente de la cadena de mando. Esto no es nada nuevo. La mayoría de nosotros creció en ambientes donde padres y maestros no utilizaban demasiado el humor, a la hora de imponer las reglas. Puesto que estos sistemas nos formaron... ¿por qué habría de ser diferente en el trabajo? Después de todo, es allí donde todos nosotros vamos a demostrar todo lo que aprendimos en casa y en la escuela. El hecho es que continuamos estructurando organizaciones que confían en el modelo padre-hijo, y que la natural preocupación es aquella referida a la noción de "control". En el sistema familiar, los padres están al cargo y los niños no. En el trabajo, el jefe está al cargo y el empleado no. Si el empleado cuestiona la visión del jefe, o la dirección que toma la organización, es como los niños cuando desafían el derecho a controlar de los padres... Es cómico, porque en el modelo familiar de hoy, este tipo de interacción también está derrumbándose. Los niños crecen y, frecuentemente, están mejor educados e informados que los padres.
¿Y no es acaso la creatividad y la innovación lo que echamos en falta? ¿No son ellas, el camino hacia una mayor productividad? Sabemos que la creatividad y la innovación responden a procesos que tienen más que ver con el estado del cuerpo, y con el humor, que con procesos intelectualmente lógicos. No son lineales y estructuradas; sino que se mueven en estallidos y olas, no muy diferente a la manera en que se mueve la risa través del cuerpo. El buen humor es necesario para la creatividad y, para que el humor esté presente en el lugar de trabajo, tiene que existir allí una sensación de seguridad y aceptación: saber que es correcto decir lo que se piensa; contradecir el status-quo; cuestionar el dogma y desafiar las reglas; y que no se trata de un problema con la autoridad, sino que se trata de crear y contribuir para ser diferentes e innovadores.Recuperar el humor en nuestros lugares de trabajo significa volver a ponerlo en nuestras vidas personales y, así, ser más francos, más creativos y más eficaces.

lunes, 15 de mayo de 2006

LOS NAVALUCILLOS: FIESTA DEL AUSENTE

El segundo domingo de mayo se celebra en Los Navalucillos la Fiesta del Ausente, en honor de la Virgen de Herrera. No sé si hogaño habrá turroneros como antaño, pero, haya o no, es una excelente ocasión para abrazar a los amigos con los que se mantiene la distancia del tiempo y que vuelven cada primavera a sonreír con la raíces que nunca se olvidan.
Aunque no estemos para romper la troje no perdonamos el viaje los que somos del lugar, porque nos tira más la amistad que el dinero. Y no sólo los del pueblo se acercan el “domingo de Herrera” a Los Navalucillos, sino todo el turisteo que huele los buenos guisos, las buenas tapas y el acogimiento de quienes sienten de corazón eso de que “en Los Navalucillos nadie es forastero. Esta es una verdad absoluta que nadie discute.
Veremos la carrozas, iremos a misa y a la procesión. Nos tomaremos cincuenta cortos con la corrobla, andaremos todo el día barutos y procuraremos no acabar el día dando taitabones y tortolás. Hablaremos sin parar, sin que ninguno pierda garrota, procurando reír con los trovos de más de quienes se dan a la exageración. Un año de ausencia da para mucho que contar y para visitar a la familia que está de contino en el pueblo y así meter mano en los golondros que habrá preparado para la fiesta. Algunos, los de memoria más clara, incluso de acordarán del zurriago, aquel caramelo largo y grueso que vendían los buhoneros en este domingo de Herrera. Y nos acordaremos de don Juan, que fue el promotor de la fiesta y de su amigo José Antonio, que también lo es nuestro, y que nos abrió el camino al conocimiento de lo que hoy sabemos y somos.
Cada año volvemos al pueblo y a la infancia, porque aquí no más banderas que las sonrisas, ni más soniquetes que las palabra amables de los amigos, ni más cadenas que el brazo al hombro de quienes no se ven nada más que de año en año. Y volvemos siempre porque cada paso y cada despedida es una nueva alianza y la evocación de un tiempo que quiso ser exacto a su futuro.

TEORÍA DEL ELOGIO


Las personas, y las que tienen poder, en particular, no tenemos una buena disposición para el elogio. Y sin embargo el elogio sincero es una de las mayores fuerzas de cohesión de los grupos, entre los que incluyo la familia, pues ayuda a elevar la autoestima de los individuos. Los seres humanos necesitamos que nos alienten.
El elogio es el lustre que contribuye a mantener brillante el concepto que una persona tiene de sí misma. En la persona cuya autoestima se ha elevado, se obra una especie de milagro. De pronto, le caen mejor los demás y es más amable y solícita con quienes la rodean. Todos, y especialmente los que dirigen grupos, tenemos la facultad de obrar ese milagro.
Siempre que se halaga a alguien, hay que echar mano de la sinceridad, pues ésta presta fuerza al elogio, y éste contribuye a suavizar los roces de la convivencia. En ningún contexto es esto más cierto, y más escaso, que en el matrimonio. El cónyuge que está atento a decir oportunas palabras de aliento ha aprendido a cumplir con uno de los requisitos indispensables de la felicidad familiar.
Los niños, en especial, están ávidos de alabanzas, aceptación y aprecio. Esto vale tanto para la familia como para la escuela. Sirva de ejemplo el incidente que una madre le contó a una maestra: "Mi hijito se porta mal a menudo, de manera que debo regañarlo. Pero un día su conducta fue especialmente buena. Esa noche, después de que lo acomodé en su cama y empecé a bajar las escaleras, lo oí llorar. Fui a verlo y lo encontré con la cabeza hundida en la almohada. Entre sollozos, me preguntó: Mamá, ¿no he sido un buen niño hoy?
La pregunta me traspasó como un puñal. Nunca había vacilado en corregirlo cuando hacía algo mal; pero cuando se portó bien ni siquiera lo noté. Lo había mandado a dormir sin darle una palabra de reconocimiento."
En esta sociedad la mayoría somos como el niño de la anécdota, echamos en falta el elogio razonable, que es más importante que una paga extraordinaria.
Quien domine el arte del elogio comprobará que éste beneficia tanto al que lo brinda como al que lo recibe. Los antiguos, que eran sabios y sabían cómo relacionarse, decían que "las flores dejan parte de su fragancia en la mano que las ofrece".