jueves, 1 de octubre de 2009

¡FLEXIBILIDAD!



El hombre nace blando y flexible. A su muerte está endurecido y rígido. Las plantas verdes son tiernas y llenas de savia. A su muerte están marchitas y secas. Por eso, lo rígido y no flexible es la disciplina de la muerte. Ser dócil y ceder es la disciplina de la vida.

Lao Tse

jueves, 24 de septiembre de 2009

¡HAY QUE CONVERSAR!

¡Hay que conversar! Hablando se favorece el camino y se desbroza el trabajo. Las conversaciones crean y -a la vez fortalecen- las relaciones y prácticas en cualquier organización. Un líder bueno debe hablar mucho con su gente. La conversación, de verdad, genera resultados. Pocos líderes utilizan las conversaciones -de manera intencional- para conocer las redes sociales que subyacen en el complejo mundo de las organizaciones. Hay que conversar con intención para crear valor... tanto económico como social.
Es preciso aceptar que las conversaciones son un proceso clave para alcanzar los resultados, pero este empleo implica un profundo cambio de mentalidad con respectoa lo que estamos acostumbrados. Hay que ver las conversaciones como uno de los más valiosos recursos de la organización yno como actividades circunstanciales y vacías. Me refiero a las conversaciones de los líderes.
Hablar y actuar no son cosas diferentes. Hay que considerarlas como un todo integrado, en lugar de actividades separadas.
Quede ahí la idea.

domingo, 20 de septiembre de 2009

VUELTA CICLISTA EN TOLEDO

Espectáculo. Colapso de la ciudad. Se puede ir andando a cualquier sitio. Esta es la lección. Hombres de piernas flacas, musculo y hueso. Negocio. No sé si muy rentable para quien paga. En la televisión mucho plano corto y pocos de la ciudad. No vimos ni cómo le ponía el jersey de la montaña al líder uno de los líderes ex-democristianos toledanos. Habrá que rereflexionar sobre valor y precio. En la tele se vio mucha menos gente de la que había en las calles. Se creó marca. El deporte espectáculo negocio tiene estas cosas. Luego quizá se ponen peros a unos misereables euros cuando tienes en la ciudad a un viola de la Filarmónica de Berlín y a uno de los directores más renombrados de Europa con una orquesta de gente de aquí. Son las cosas de este mundo culturalmente estrecho de algunos cerebros. Las bicicletas para todos los días, no para uno. La ciudad debe adaptarse.

VUELTA EN TOLEDO

Espectáculo. Hombres flacos los ciclistas. Muchos con poco pelo. Músculo y hueso. ¡Cuánto se mueve a su alrededor! La ciudad se colapsa. Lo bueno es hacer la vida ciudadana a pie y darse cuenta de que eso es posible. Es la lección para cuando no hay ciclismo. Otra cosa es el negocio. No sé lo que paga una ciudad para ser protagonista. No sé lo que le cuesta a un patrocinador. Vi la salida y el ambiente y luego vi el programa en la televisión. Cámaras con muchos primeros planos y pocas imágenes de la ciudad. Eso me pareció un poco de estafa o de poca rentabilidad para la marca Toledo. Algunas imágenes del helicóptero, pocas. Y además no vimos poner la camiseta del patrocinio al líder de la montaña. No valoro porque no he reflexionado, pero habría que ver si se equilibra valor y precio.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Ética en la vida pública

En la vida pública tiene que haber un espacio para la ética, el faro que nos oriente entre tanta mentira, tanta falta de escrúpulos, tantas ambiciones deshumanizadas y tanto inepto.

lunes, 31 de agosto de 2009

DE CAMPAÑA POLÍTICA

Hablemos de política. Hay tres claves para una campaña con éxito, las claves son: trabajo, trabajo, trabajo.
Hay que sentir la ansiedad y el estrés de que se está haciendo el trabajo; si no se siente, algo puede ir y debe ir mejor. Una campaña no es una ciencia como la aeronáutica o la cirujía cerebral. Una campaña es trabjar duro, mantenerse en ella permanentemente y concentrarse en ganar...

martes, 25 de agosto de 2009

Vacaciones en Roma

Roma, Nápoles, Pompeya, el Vesubio, Matera, más Roma, siempre Roma. Villa Julia, museos capitolinos, Campo de Fiori, Giordano Bruno, pasta y pizza, San Pietro in Vincoli, el panteón ¡admirable! el Tíber con agua, las fuentes con el agua fresca de Roma, tiempo detenido, gatos, Il Fico ¡cómo se come en Il Fico!, plaza Navona, San Pietro, Santa María in Cosmedin, Bocca della Verità, ¡mi piace tanto Roma! Santa Teresa de Bernini, la Pietà de Miguel Ángel, la plaza del Popolo, Il Gesù, San Andrés della Valle, Vía del Corso, ¡hermosísimos helados! Trevi, plaza de España, los foros romanos, el Trastevere, la capilla Sixtina... ¡Qué ganas tengo de volver! Y el Padre Pío, al que debo visita en San Giovanni Rotondo.

jueves, 6 de agosto de 2009

El pintor Beato en el museo de Santa Cruz

Beato me priva. No pude ir a la inauguración; estuve en un festival a Francia y no tengo el don de la bilocación. Mejor así. Luego he ido siete veces; merece la pena la visita solitaria más que la protocolaria. Beato es un maestro jubilar y un artista de júbilo. En el crucero inferior de Santa Cruz contemplamos su alma, su mensaje, su gramática, su vida, su razón, sus sentimientos y, cómo no, la mancha roja. 47 obras. Yo no cuento; veo y me emociono. Gocé sobremanera con el homenaje a Mantegna. “Ícaro sobre el Tajo” me tocó la fibra de batracio. “Inquisidor” me puso los pelos de rana de punta. Todo lo de Melque y el bestiario me parece extraordinario. El artista de humor sarcástico o el pintor socialcrítico se manifiesta con “El trepa”. El “Iraquí cibernético” tiene su punto, pero me gusta menos. “El beso” abre un camino al poeta de los pinceles para que nos muestre cómo quedan los cuerpos después de la batalla. Esta exposición hace justicia al artista que atesora talento, prestigio y capacidad de concitar emociones y pensamientos, y al hombre comprometido con la cultura de su ciudad y de su tiempo. Hay también una reflexión metapictórica que cada uno debe descubrir. Él sostiene que pretende llevar a cabo en su trabajo un análisis de los distintos lenguajes y estilos plásticos, desde la figuración extrema al minimalismo, y que, así, forma y deforma, rompe y ensambla, recrea los detalles y elementos significantes, buscando significados ocultos, como si de un palimpsesto extendido, que muestra en superficie sus distintas capas, se tratara. Es innegable que ese “significado oculto” de Beato hay que argumentarlo en el hecho de que su manifestación estética es una consecuencia de su necesidad de expresar y transmitir un sentimiento, un pensamiento, o ambas cosas a la vez. Es decir, que, independientemente de los gustos de quien mira, el pintor ha puesto su estética al servicio de su ética, o sea, del fundamento razonado de sus sentimientos y de su visión del mundo. Vamos que lo bello y lo ético se unen y se sustentan en la idea, el pensamiento, el sentimiento y la filosofía de un artista que merece pasar ya de “Beato” a “Santo”.

sábado, 25 de julio de 2009

LOS MELANCÓLICOS

Por su extraordinario interés, copio én este espacio la columna de La Rana, publicada en el número de la revista AQUÍ de del 24 de julio. ¡Es estupendo!


"Estando de raneo, me encontré con un amigo, gran batracio del Tajo toledano, rana talentosa, cabalista, nigromante, poeta de largo aliento, astrólogo, polemista autor de libelos y, en cierto modo, negro. No me extrañó el gesto taciturno y la color cetrina, tan propia de anfibios inteligentes. Sin embargo, le había sobrevenido una preocupación por lo que llamó "estado de melancolía". Pese a que me estimo su aprendiz, aprendiz, por tanto, de mago, o mágico aprendiz, me permití apostillar que la melancolía no es estado, sino condición natural, no aprendida sino prendida del êthos, del carácter, o, como se dice ahora, del talante. "La melancolía en el talante es indicio de talento", dije. Como me estima, sobrellevó mi pedantería y me prestó oídos. Yo, que ya había cogido carrerilla, expliqué que el término castellano melancolía procede del griego melankholía, que es un nombre compuesto del adjetivo melaina (mélas-aina-an), "negro-a", y del sustantivo kholê, "bilis". Significa, por tanto, literalmente "bilis negra". En Homero se aplica el adjetivo mélas-aina-an a la sangre, al vino, al agua del mar y, de modo metafórico, a la muerte. Como forma sustantivada mélan significó "tinta". Se ciñe, pues, la etimología a la vena de mi amigo, cuyo oficio y mala leche le sirven para escandir hermosos versos, prosas satíricas y censorias que despiertan urticarias y obras de escribidor. Como le parecieron estas razones cumplidas, intentando vencer su hipocondría, añadí que, superada la melancolía como afección patológica tal como figura en el Corpus Hippocraticum, fue Aristóteles (más bien el Pseudo Aristóteles) el primero que ligó la melancolía a la genialidad de los creadores: "¿Por qué todos los hombres geniales en filosofía, política, poesía o en las artes son melancólicos, y algunos hasta tal punto que son afectados por enfermedades que se derivan de la bilis negra?" (Problêmata, XXX, 1). De todo ello, coligió mi amigo que la melancolía es bendición, pues permite decir y escribir bien, y que, entre los melancólicos, están los que se dan al vino o a la tinta, y que este era su destino en tanto que, para vencer la sequedad de humores que produce la tristeza moderada y -ante la falta de agua limpia en el Tajo, que, a este paso, se nos muere- para mojar el carácter, bien valen la tinta y el vino. Y, dicho esto, tomó la pluma –con perdón– y se puso al tajo".

jueves, 23 de julio de 2009

SEAMOS MÁS LISTOS QUE LOS ELEFANTES

Sabemos que los elefantes en la India se usan para distintas labores. Pero... ¿qué hacen con ellos cuando no están trabajando? ¿Cómo los controlan? Sus dueños, tuvieron la idea de educarlos, de "programarlos" mientras eran muy jóvenes, imponiéndoles límites voluntarios de pensamiento... Sí, los elefantes piensan. ¿Cómo lo hacen? Cuando los elefantes son todavía muy pequeños y pesan alrededor de 100 kilos, los atan con una soga muy pesada. Durante días, intentan librarse de ella: gimen, tiran, se arrastran y algunos inclusive intenta masticarla. Pero no pueden liberarse. Finalmente, los elefantes se rinden y la lucha termina...
Esto puede parecer una tortura animal, una práctica abominable. Sin embargo, podemos acar una lección para nosotros, los humanos pensantes. Es aquí donde se vuelve interesante para nosotros... A partir de que el elefante toma la decisión de rendirse, interioriza un pensamiento, una creencia: los elefantes comienzan a creer firmemente que no existe ninguna posibilidad de librarse de la cuerda. Aceptan el "hecho" de que la cuerda los limite, dan "poder" a la cuerda y así, con esa creencia incorporada, sus propietarios pueden atarlos con cuerdas extremadamente pequeñas. Más tarde, ya siendo adultos y pesando 3 toneladas o más, nunca intentan liberarse... ¡porque "saben" que no existe posibilidad alguna de librarse de la cuerda! Como se puede ver, los límites de los elefantes no son reales, sólo existen en sus mentes. Los ata el pensamiento, la creencia, no la cuerda.
Eso nos pasa a nosotros muchas veces. De igual manera que los elelefantes, nosotros nos programamos imponiéndonos límites que tampoco son reales, sino que sólo existen en nuestras mentes. Con esas creencias negativas, con esos límites internos, somos incapaces de:
- Vvivir nuestras vidas a pleno.
- Tener más éxito.
- Fijar y alcanzar metas más altas.
- Ganar 10 veces más dinero que ahora.
- Declarar nuestro amor a alguien.
- Crear un negocio de éxito.
- Conseguir la promoción y aumento de sueldo .
- Cumplir nuestros verdaderos sueños y deseos.
- etc, etc, etc...

Nuestras creencias negativas no tienen que limitarnos para siempre. Si deseamos verdaderamente transformarnos, hay que abrir la mente y no hay que engañarse con creencias que nos atan, como el elefante. No nos debe aprisionar la actitud y los límites internos. Poseemos esa fuerza interior, ese poder personal que nos permite cambiar todo en nuestra vida para mejor. Recuerdemos que, así como nosotros somos quienes damos poder a nuestras propias "cuerdas"; también somos quienes podemos quitárselo. Hay que intentárlo sin redirse nunca. Vamos, que no debemos actira como los elefantes.

ANGUSTITIS DE VERANO


El calor del verano, la sudorina, la luna, las noches de blanco en blanco ylos días de turbio en turbio me mponen las neuronas rarillas. Aquí dejo un pensmiento de esos de veranillo inquieto.

Todo concluye al fin, todo tiene un final... sin embargo, nuestra reticencia a aceptar los finales de todas las cosas nos provoca una sensación de frustración e inquietud y esa es la causa de gran parte de nuestros sufrimientos.

Anhelamos la permanencia, tanto de las cosas como de nosotros mismos, y por eso nos convertimos en esclavos de estos deseos que nunca se pueden satisfacer porque todo está en un estado de flujo continuo y nada permanece igual a través del tiempo.

¿Cómo podríamos revisar nuestros deseos, y ajustarlos a este principio universal tan evidente pero tan dificil de aceptar?

jueves, 2 de julio de 2009

LA ORGANIZACIÓN MODERNA PLANIFICA EL CAMBIO

La sociedad, la comunidad y la familia son instituciones conservadoras: tratan de mantener la estabilidad e impedir, o por lo menos frenar, el cambio.
La organización moderna es desestabilizadora: tiene que estar organizada para la innovación y el cambio.
La organización moderna es "destrucción creativa". Y tiene que estar organizada para el abandono sistemático de todo lo establecido, lo acostumbrado, lo familiar, lo cómodo (tanto si se trata de un producto, un servicio, un procedimiento, un conjunto de conocimientos, de las relaciones humanas y sociales, como de la organización misma. La organización moderna tiene que estar organizada para un cambio constante.
La función de toda organización es "hacer producir el saber": en herramientas, en productos y procedimientos, en la concepción del trabajo o en el mismo saber. Por su propia naturaleza, el saber cambia rápido y las certezas de hoy siempre se convierten en los absurdos de mañana.
En las organizaciones modernas, es sensato dar por supuesto que quien tenga algún tipo de conocimientos tendrá que ponerlos al día cada cierto tiempo, si no quiere quedar desfasado.
Para los directivos, la dinámica del saber impone un claro imperativo: cada organización tiene que incorporar la gestión del cambio a su misma estructura. Por un lado, esto significa que -cada pocos años- la organización tiene que prepararse para abandonar cualquier cosa que haga y los directivos tienen que aprender a preguntarse lo siguiente, respecto de cada proceso, cada producto, cada procedimiento, cada política, etc... "Si no estuviéramos haciendo esto ya... ¿empezaríamos a hacerlo ahora, sabiendo lo que sabemos?" Si la respuesta fuera no, la organización tendría que preguntarse: "Entonces, ¿qué hacemos ahora?" Y tiene que hacer algo, no únicamente limitarse a decir: "Elaboremos otro estudio".
En consecuencia con estas reflexiones, las organizaciones tendrán que planificar "el abandono" (de un producto, una política o una práctica que funcionan), en lugar de tratar de prolongarla todo lo posible.

lunes, 22 de junio de 2009

POEMAS DE AMOR EN TIEMPOS DE CRISIS

(Reproduzco el artículo de Jesús Fuente Lázaro, publicado en La Tribuna del Toledo, en su edición del 7/6/2009, sobre mi libro Poemas de Amor)

Un libro, en su formato actual, puede ser un objeto bello o un instrumento útil para la lectura, lo cual no es mala función para un objeto. Un libro puede ser de diseño o de maquetación ordinaria. Un libro, en fin, puede ser algo más que un libro, si fusiona palabras con imágenes, sentimientos con impactos emocionales, sensaciones con razones. Eso es, al menos a mí me lo parece, el último libro de Antonio Illán, titulado «Poemas de Amor». Así, sin más. Como si fuera un texto al que le faltara un titulo, cuando el libro es un vértigo de imágenes, de literatura en estado puro. Es decir, cualquier otro titulo hubiera sido posible, aunque eso sería entrar en los secretos del autor, lo que no es la pretensión de este artículo. En él se han juntado fotografía y dibujo (Fernando Barredo, «Loc», Teresa Ayuso, Gabriel Cruz Marco, Javier Illán) a lo que se ha unido el diseño de orfebrería de la Editorial Cuarto Centenario. Estamos, pues, ante un continente bien elaborado que consigue la conjunción armónica entre formas estéticas y contenido poético.Antonio Illán es de los escasos autores de estos pagos autonómicos que mejor maneja el lenguaje. Que domina la sintaxis, pero también la fonética, la métrica y la prosodia. A esto añade su voracidad lectora - uno se empieza ya a cansar de gente que no lee y aspira a escribir bien, como si eso fuera posible sin acumular lecturas - y su capacidad para utilizar, reutilizar o reaplicar las formulas aprendidas en esas lecturas. Son múltiples las referencias literarias, unas explicitadas y otras no, que aparecen dispersas en sus versos. Como lo son los poetas que configuran su substrato académico: Octavio Paz, Dante, Petrarca, Garcilaso, San Juan de la Cruz, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Guillén, Ángel González y otros. No hay poema en el que no aparezca más de un guiño escenográfico, una cita meta-literaria o hasta alusiones humorísticas. A este respecto, Antonio Illán trasmite la impresión de que, en ocasiones, se cansa de ser riguroso; de su propia habilidad técnica, de su indudable austeridad e introduce en sus textos quiebros de intención anarquizante con tendencia al humor culto o a la provocación encubierta. Así se podría explicar, entre otros variados ejemplos, la dedicación del libro al caballo Incitatus. Pero al margen de esta concesión a la interpretación sicológica, lo cierto es que sus poemas requieren ser leídos, al menos, dos veces: la primera, para experimentar emociones arrebatadas; la segunda, para analizar las corrientes subterráneas subyacentes o las rupturas bruscas de un discurso plagado de múltiples derivaciones.Para quienes le conocen, decir que Antonio Illán sabe de literatura teórica, es una obviedad, pero además lo lleva a la práctica, cuando la experiencia enseña que una cosa es la teoría y otra la práctica. La dualidad en nuestro autor no presenta ninguna disociación: traslada sus conocimientos a la escritura como un imperativo ético. Lo que no sólo es válido para la prosa, sino también para la poesía. ¡Con lo difícil que es escribir poesía! Hay gente que cree que escribe en verso, sin embargo pocas que escriban poemas. Y es que un poema debe ser algo diferente a una sucesión de estrofas, rimadas o no. Debe ser una historia narrada con el ritmo adecuado y con un motivo que actúe como ensamblaje de las varias estructuras que integran el poema. Un poema es, salvando cuanto quieran salvar, una novela contada con los instrumentos y las técnicas de la métrica y los ritmos interiorizados del lenguaje.Dicen que la poesía cuenta mejor que la Historia el devenir de los seres humanos. Sus contradicciones, sus sentimientos enfrentados, sus ambiciones, los diferentes prismas de la dimensión humana. Y en el caso de los poemas de Antonio Illán es evidente. Estos poemas leídos uno a uno - sin atropellos, a sorbos breves pero intensos - nos descubren las facetas múltiples del individuo humano. Un verso suyo es una raya de sensibilidad, un poema una dosis de sensaciones asociadas. Y al mismo tiempo son el reflejo de la época en que están construidos, recogen las inquietudes del momento. Por supuesto, el presente en crisis. Pero no la actual, económica y política, que pudieran ser superables en un periodo razonable, sino la crisis real y profunda que, tras la modernidad, se aposentó en ser humano. De manera general se afirma que son malos tiempos para la lírica, pero habría que decir también que para la poesía, la historia, la filosofía, etc. Vivimos sumergidos en un universo de aporías y desconocimientos, «pensamientos como peces de aire seco» dice el poeta. Pero también de ausencia de valores, hasta de fijación de baremos para los sentimientos. Pues bien, entre tanta confusión, la poética de Antonio Illán viene a recuperar al hombre en su condición de amante de la belleza y la razón, según los postulados de la ortodoxia. Lo que consigue mediante el uso del lenguaje a través de la técnica y con la inspiración, transformada por el esfuerzo y la dedicación, en tecnología poética.

POEMAS DE AMOR EN TIEMPOS DE CRISIS

Un libro, en su formato actual, puede ser un objeto bello o un instrumento útil para la lectura, lo cual no es mala función para un objeto. Un libro puede ser de diseño o de maquetación ordinaria. Un libro, en fin, puede ser algo más que un libro, si fusiona palabras con imágenes, sentimientos con impactos emocionales, sensaciones con razones. Eso es, al menos a mí me lo parece, el último libro de Antonio Illán, titulado «Poemas de Amor». Así, sin más. Como si fuera un texto al que le faltara un titulo, cuando el libro es un vértigo de imágenes, de literatura en estado puro. Es decir, cualquier otro titulo hubiera sido posible, aunque eso sería entrar en los secretos del autor, lo que no es la pretensión de este artículo. En él se han juntado fotografía y dibujo (Fernando Barredo, «Loc», Teresa Ayuso, Gabriel Cruz Marco, Javier Illán) a lo que se ha unido el diseño de orfebrería de la Editorial Cuarto Centenario. Estamos, pues, ante un continente bien elaborado que consigue la conjunción armónica entre formas estéticas y contenido poético.Antonio Illán es de los escasos autores de estos pagos autonómicos que mejor maneja el lenguaje. Que domina la sintaxis, pero también la fonética, la métrica y la prosodia. A esto añade su voracidad lectora - uno se empieza ya a cansar de gente que no lee y aspira a escribir bien, como si eso fuera posible sin acumular lecturas - y su capacidad para utilizar, reutilizar o reaplicar las formulas aprendidas en esas lecturas. Son múltiples las referencias literarias, unas explicitadas y otras no, que aparecen dispersas en sus versos. Como lo son los poetas que configuran su substrato académico: Octavio Paz, Dante, Petrarca, Garcilaso, San Juan de la Cruz, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Guillén, Ángel González y otros. No hay poema en el que no aparezca más de un guiño escenográfico, una cita meta-literaria o hasta alusiones humorísticas. A este respecto, Antonio Illán trasmite la impresión de que, en ocasiones, se cansa de ser riguroso; de su propia habilidad técnica, de su indudable austeridad e introduce en sus textos quiebros de intención anarquizante con tendencia al humor culto o a la provocación encubierta. Así se podría explicar, entre otros variados ejemplos, la dedicación del libro al caballo Incitatus. Pero al margen de esta concesión a la interpretación sicológica, lo cierto es que sus poemas requieren ser leídos, al menos, dos veces: la primera, para experimentar emociones arrebatadas; la segunda, para analizar las corrientes subterráneas subyacentes o las rupturas bruscas de un discurso plagado de múltiples derivaciones.Para quienes le conocen, decir que Antonio Illán sabe de literatura teórica, es una obviedad, pero además lo lleva a la práctica, cuando la experiencia enseña que una cosa es la teoría y otra la práctica. La dualidad en nuestro autor no presenta ninguna disociación: traslada sus conocimientos a la escritura como un imperativo ético. Lo que no sólo es válido para la prosa, sino también para la poesía. ¡Con lo difícil que es escribir poesía! Hay gente que cree que escribe en verso, sin embargo pocas que escriban poemas. Y es que un poema debe ser algo diferente a una sucesión de estrofas, rimadas o no. Debe ser una historia narrada con el ritmo adecuado y con un motivo que actúe como ensamblaje de las varias estructuras que integran el poema. Un poema es, salvando cuanto quieran salvar, una novela contada con los instrumentos y las técnicas de la métrica y los ritmos interiorizados del lenguaje.Dicen que la poesía cuenta mejor que la Historia el devenir de los seres humanos. Sus contradicciones, sus sentimientos enfrentados, sus ambiciones, los diferentes prismas de la dimensión humana. Y en el caso de los poemas de Antonio Illán es evidente. Estos poemas leídos uno a uno - sin atropellos, a sorbos breves pero intensos - nos descubren las facetas múltiples del individuo humano. Un verso suyo es una raya de sensibilidad, un poema una dosis de sensaciones asociadas. Y al mismo tiempo son el reflejo de la época en que están construidos, recogen las inquietudes del momento. Por supuesto, el presente en crisis. Pero no la actual, económica y política, que pudieran ser superables en un periodo razonable, sino la crisis real y profunda que, tras la modernidad, se aposentó en ser humano. De manera general se afirma que son malos tiempos para la lírica, pero habría que decir también que para la poesía, la historia, la filosofía, etc. Vivimos sumergidos en un universo de aporías y desconocimientos, «pensamientos como peces de aire seco» dice el poeta. Pero también de ausencia de valores, hasta de fijación de baremos para los sentimientos. Pues bien, entre tanta confusión, la poética de Antonio Illán viene a recuperar al hombre en su condición de amante de la belleza y la razón, según los postulados de la ortodoxia. Lo que consigue mediante el uso del lenguaje a través de la técnica y con la inspiración, transformada por el esfuerzo y la dedicación, en tecnología poética.

viernes, 29 de mayo de 2009

¿VALORES GLOBALES?

Me da a mí que la globalización tiene su eje en valores estrictamente individuales. Y yo que llegué a pensar por momentos que esto de la globalización sería el sumun de los valores colectivos. Me caí del guindo hace tiempo. Cuando hablamos de la aldea global no estamos afirmando valores colectivos y globales que nos unan y nos ofrezcan posibilidades de éxito, solidaridad y supervivencia. La globalización, el mercado por el mercado, los valores que guían a la libre competencia, al neoliberalismo, al comercio internacional y al intercambio de bienes, servicios e individuos, son en realidad contravalores, en los que se pone de manifiesto el individualismo, el egoísmo y el personalismo. Estos contravalores se esconden detrás de las pantallas de muchos gobiernos y de corporaciones internacionales, que confunden con su propaganda, pero que en nada se mueven para defender lo colectivo. En el fondo, su religión y sus hechos responden a un individualismo extremadamente fundamentalista. ¿Cuál es el resultado que estamos comprobando? Pues ahí está: la exclusión de millones de personas que forman la masa de pobreza, miseria y hambruna en todo el mundo, incluyendo el mundo de los países desarrollados, como el nuestro.
Los valores del colectivo –como son el amor, la solidaridad, la compasión, la fraternidad, la igualdad, la entrega, el servicio, el respeto, incluso la justicia ¡y mira que tener que considerar la justicia un valor ya tiene bemoles!- son olvidados por los amos del cotarro, por los poderosos, por los individualista, por el poder en todas sus instancias. Conclusión de estas reflexiones de uno que se siente solo pueblo -y a veces lumpen-: Que, a pesar del debate que pueda haber acerca de nuestras realidades colectivas; en la práctica, lo colectivo es un residuo mal generado de las transacciones individuales; y que lo colectivo no cotiza porque no tiene mercado. ¡Ah! y lo que no cotiza nada son los valores, que están quedando en el discurso como un residuo retórico.
Así lo pienso y así lo digo y salga el sol por Antequera.

viernes, 22 de mayo de 2009

Presentación de Poemas de Amor


La presentación de Poemas de Amor fue a pedir de boca. Los medios e comunciación han estado espléndidos todos. Debiera dedicar un post a cada uno de ellos. hoy solo voy a colocara un párrado de un artículo firmado por Piti Calderón (sudónimo) en El Digital de Castilla-La Mancha. En este párrafo, de manera sintética, se da una pincelada muy real a lo ocurrido. Gracias a todos.


"Tan radical como ellas en lo político es Antonio Illán en lo poético y lo amoroso. El escritor, profesor y comunicador presentó la semana pasada su nuevo libro "Poemas de amor" en un acto que estuvo repleto de gente y en el que dejó claro que además de escribir bien organiza estupendamente estos saraos: Fue ameno, divertido y original, se repartieron los panes y los peces y comprobamos que no en todos los actos de cultura tiene que estar la consejera del ramo. Basta con el consejero de Presidencia, José Valverde; el de Salud, Fernando Lamata (otro poeta de la calle), y el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, cada vez más sólido e interesante en sus alocuciones. Y con algunos amigos del poeta como los periodistas Javier Ruiz e Inma Sánchez Morate (todos estaban enamorados de ella), o la profesora y musa del Círculo de Arte Marina Riaño, que recitó con sentimiento y profesionalidad. Muy recomendables estos "Poemas de amor" del Mágico de Toledo y director general de Documentación y Análisis de la Junta".

lunes, 4 de mayo de 2009

TODOS INVITADOS A LA PRESENTACIÓN EL 13 DE MAYO

Poemas de amor se presenta el 13 de mayo, miércoles, en el Círculo de Arte (plaza de San Vicente), en Toledo, a las 8 de la tarde.
Todas las personas lectoras de este blog están especialmente invitadas a esta celebración del amor y la poesía.

Poemas de amor es el libro para percibir, con la confianza de sentir, que el amor está presente y es el alma de la vida que acompasa el ir y venir de las personas, quienes no necesitan que algo extraordinario ocurra.
La experiencia vivida descubre la belleza en las pequeñas cosas, en la relación cotidiana, y el amor en la voluntad permanente de amar.
En Poemas de amor, la palabra ordinaria esencial se hace poética porque esa es la intencionalidad del mensaje, que busca más la comunicación que el ornamento.
Descubrir que el yo no existe sin el otro es profundizar también en la soledad de la ausencia y en la pasión de la esperanza.
Y, como una transverberación del amor sentido, alza los surcos de Poemas de amor el homenaje a la poesía en la literatura. Es un ingenioso juego, una arriesgada apuesta que ofrece al lector innumerables senderos que se bifurcan en el jardín de la lectura poética.

sábado, 2 de mayo de 2009

TEAMO.COM

Busco en el corazón de la hermosura
palabras transparentes que digan
eternidad, impulso de cristal,
diamante de la noche... luz de fuego...
Busco cómo decirte… que sé
que los teclados virtuales
optimizan estrategias rivales.
Busco intensamente, en el pensamiento
que llamea ardiente y puro,
cómo decirte… que no ignoro
la realidad del lenguaje interactivo
que te arroba en otras redes...
Busco en el alud de cisnes y de olas
que se interpone entre nosotros,
cómo decirte, que me limito
de palabras como agua
que huelan a pan
y sean seda en los labios,
para que me entiendas,
que, a pesar de todos los ecos,
...
yo/teamo.com.

De Amores nada virtuales

jueves, 23 de abril de 2009

DON QUIJOTE Y LECTURA

Pocos libros nos incitan tanto a leer como El Quijote. La lectura es la principal ocupación del caballero, que, por cierto, no está tan loco, pues razona con extraordinaria cordura. Alonso Quijano antes de convertirse en don Quijote no ha hecho otra cosa que andar de caza con su fiel galgo corredor y leer, durante las tardes y las noches, libros y libros. En el silencio, la quietud y la soledad de su casa, “él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio”.
En ese aliento vital –sístole y diástole- que ve alternarse lo cerrado y lo abierto, la casa en la aldea y el campo, la noche y el día, la imaginación y la realidad, se cifra la existencia de don Quijote, de Alonso Quijano, al inicio de la novela. Luego vendrán las salidas, las andanzas, los amores utópicos, los gigantes y los molinos, la derrota en la playa de Barcelona y la razón. Pero siempre, a lo largo de toda la obra se habla de leer, de la importancia de la lectura como vía de conocimiento, junto con el viaje, porque “el que lee mucho y anda mucho ve mucho y sabe mucho”.
La lectura tiene su tiempo, esa es la lección que nos enseña y que debemos tener en cuenta, la lectura no es algo añadido que se sobrepone a otras acciones, no, la lectura tiene que tener su tiempo determinado, como lo tienen las otras ocupaciones, y, si no es así, las palabras son zarandajas y estupideces. Hermosa y actual lección la de Cervantes. A leer se aprende leyendo. El amor a la lectura se siente leyendo. El hábito de la lectura se logra leyendo. Y leer requiere un tiempo específico, continuado y bien dirigido por personas expertas y responsables. Para Alonso Quijano las horas transcurridas entre libros y libros son un viaje de la mente, de la imaginación que recorre sobre las alas de la lectura empática espacios y tiempos infinitamente más vastos, más variados y más grandes de los que sus ojos abarcan en el horizonte de su aldea. La lectura en sí es ya una aventura. Leer o no leer, saber leer o no saber leer, esa es la cuestión.

martes, 21 de abril de 2009

ALGUNAS NOTAS SOBRE LIDERAZGO

Hace años que vengo leyendo y reflexionando sobre el asunto del liderazgo. Tengo cuadernos y cuadernos de anotaciones. Hay cuestiones obvias que no se tienen en cuenta y que la realidad demuestra que muchos líderes no siguen ¡y eso que se pierden!
La literatura sobre liderazgo habla, entre otros muchos de los siguientes puntos:
El buen líder sabe rodearse de personas que a algunos –a los mediocres generalmente- les pueden parecer un desafío. Un gran líder siempre intenta trabajar con personas que son mejores que él y nunca piensa que estas personas les traerán problemas, pues lo que de verdad van a aportar son soluciones. Cuando un líder se rodea de personas con tanta o más preparación que él, todos crecerán juntos como equipo y el líder seguirá siendo el líder. Las personas apreciarán y respetarán su habilidad de contratar -y liderar- un equipo con talento.
El buen líder busca su mano derecha. Un líder tradicional, para poder sentirse cómodo, posee un "segundo al mando" que es como él, quiere una especie de “doble”. Un gran líder necesita una “mano derecha" que pueda realizar lo que él no puede, una persona que le complemente. Siempre se dijo que “cuatro ojos ven más que dos” y que "dos cabezas son mejores que una".
El buen líder sabe delegar el poder. Un líder tradicional quiere hacerlo todo él, para ser visto como "un gran trabajador". Un gran líder sabe que debe fiarse de otros, para que hagan el trabajo y tomen decisiones, si desea que la organización crezca. Un gran líder sabe dar confianza y enseñar a los demás a liderarse a sí mismos, aunque fallen en sus primeros intentos. ¡Esta es la manera de multiplicar el liderazgo, a través de toda la organización, para llevarla mucho más lejos! Los líderes que no animan a que crezcan otros liderazgos terminan llevando las organizaciones a su decadencia.
El buen líder es capaz de tomar duras decisiones. El liderazgo es una suma de decisiones. A pesar de querer ser sensibles a muchas cosas, los grandes líderes comprenden que -ciertas veces- deben tomar duras decisiones por el bien de la organización y las toman.
El buen líder trata de no tener bajas. Esta quizás sea la mayor lección que un líder puede aprender. Un gran líder sabe que, a medida que la organización avance, habrá bajas, habrá compañeros que se quemen. En la película "Gladiador", un oficial advierte a Maximus que las tropas no están totalmente listas para el combate. Maximus responde que la otra parte está punto de moverse y, si ellos no lo hacen primero, perderán la batalla. El oficial comienza a decir "Las bajas serán demasiado grandes...", pero Maximus interrumpe y en su lugar dice: "Las bajas serán aceptables". Un buen líder no busca ni disfruta con las bajas seguras que se tienen, sino que comprende que, sin duda, existen y que deben aceptarse, como parte del proceso natural de cambio y movimiento de la organización.