jueves, 28 de septiembre de 2006

PASIÓN POR APRENDER


NUNCA VIENE MAL una reflexión sobre el aprendizaje, el de los jóvenes y el de los adultos. Aprender es una estrategia de supervivencia que entraña riesgos, promesas y recompensas. Requiere la capacidad para tolerar la frustración, la confusión, actuar sin saber qué sucederá, vivir en la incertidumbre. Aprender significa tener la capacidad de comprometerse inteligentemente con la incertidumbre y persistir ante la dificultad cuando la meta importa. Pero siendo importante la meta, no lo es menos el camino, como afirmaba el poeta Kavafis. Querer aprender es comprometerse con la complejidad. Este compromiso incluye tanto la vida de estudiante como la vida profesional de las personas adultas, incluso nuestro propio tiempo personal. Incluye también rechazar aquello que no promueva nuestro crecimiento educativo o profesional, y buscar oportunidades para crecer como personas.
Aprender no es algo que hagamos solo a veces, en lugares especiales y en ciertos períodos de nuestra vida. Forma parte de nuestra naturaleza. Se puede decir que hemos nacido aprendices y que, realmente, esta es, sin discusión, nuestra característica humana más distintiva. Es cierto que nos pasamos la vida tratando de dominar disciplinas y que, cuanto más aprendemos, más comprendemos nuestra ignorancia y sentimos que “no llegamos” a la meta del saber, que hay que seguir recorriendo.
Estar comprometidos con una vida activa de aprendizaje es motivador (eso se les debe enseñar a los estudiantes). El aprendizaje continuo es un ingrediente crucial del éxito en la vida y debe ser acción y pasión, lo que no puede ser nunca es pasividad.
El verdadero aprendizaje llega a la esencia de lo que significa ser humano. Mediante el aprendizaje nos re-creamos y nos volvemos capaces de realizar lo que nunca antes pudimos hacer. Mediante el aprendizaje incrementamos nuestra capacidad de crear, para formar parte del proceso generativo de la vida.
Como argumento final de esta reflexión afirmo que tendremos una vida efectiva si determinamos primero lo que deseamos aprender, buscamos las mejores situaciones para hacerlo y nos comprometemos a hacerlo a lo largo de nuestra vida.
Sé que esto no es sencillo y que es más cómodo ver “salsa rosa” que indagar en las páginas de un libro. Pero si queremos nuestro progreso como personas y el de la sociedad, debemos elegir el camino de aventura del saber y desechar el de la vida muelle, el de la inacción y el de la falta de compromiso.

miércoles, 6 de septiembre de 2006

TOLEDO POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS


Quid quid latine dictum sit, altum videtur. En el castellano que todos hablamos –y que no era suficiente para trabajar en el servicio gallego de extinción de incendios– este latinajo significa, así en traducción libre, que “cualquier cosa dicha en latín suena inteligente”. Con esto, entre tanta soflama y al borde de la piscina, quiero reivindicar que los que tanto hablan –o callan- de las Vegas bajas y alta, de los visigodos y sus caballos, de los romanos y sus circos y de otras menudencias, hablen o callen en latín, ¡a ver si así es posible que saquemos algo en claro! Claro que, como le dijo Vespasiano a Tito; “pecunia non olet”, es decir, el dinero no huele. Pero la cultura y la historia sí deben oler a algo, pues unos las quieren atraer como perfume y otros las quieren enterrar por fetidez. Lo que no quisiera es pregonar ahora y aquí lo que pregonaba Cicerón en la antigua Roma, que “Nihil tam munitum quod non expugnari pecunia possit”, o sea, que no hay castillo no se conquiste con dinero. Esto de peripatear en latín debe ser un golpe de calor o la consecuencia de haber terminado de leer una novela negra para distraer mi atención de las noticias habituales; la narración la recomiendo por lo bien escrita que está, se titula “Las manos del pianista” y su autor es Eugenio Fuentes.
Tomada la decisión sobre las Vegas toledanas, lo que no quisiéramos los toledanos es que las decisiones se prolongaran, como decían los romanos, “ad calendas graecas”, o, si lo prefieren, con un latín más cercano a nuestro conocimiento: “in saecula saeculorum”. Obras son amores y no buenas razones. Y Toledo requiere obras culturales, en las Vegas, y de las otras, donde sea menester, a ver si hay posibilidad de ofrecer vivienda “a precio justo” para mantener nuestro “modus vivendi”, pues, al paso que vamos, habrá que firmar hipotecas que tengan que cumplirse allí donde vayamos después de que nos llame la de la guadaña.
“Errare humanum est”, pero no se debe mantener el error a sabiendas, así que, “de facto” y “de iure”, vamos a ver si a este verano calentito le siguen un otoño y un invierno llenos de ideas y vemos esos parques arqueológicos y culturales que singularicen Toledo ante el mundo. Amén.

LIBERTAD DE SER


La libertad no es sólo una condición externa de la persona, sino también un estado interno. Esta forma de ver la libertad tiene más que ver con una decisión, que con una situación. Ella nos ayuda a entender que la esclavitud nace en muchas de las decisiones que tomamos, en los valores a partir de los cuales decidimos y en las prioridades que consideramos y elegimos. Partiendo de esta manera de concebir la libertad, reflexionemos sobre algunas de las "prisiones" que nos esclavizan a diario...
El tiempo: cuando nos sentimos "prisioneros del tiempo", ¿no será que decidimos colocar las urgencias por encima de las cosas que son importantes para nosotros?
La sociedad: cuando nos sentimos "prisioneros de la mayoría", ¿no estaremos poniendo la voz de la sociedad sobre nuestra propia voz?
Las relaciones: cuando nos sentimos "prisioneros de una relación", ¿no habremos decidido colocar las necesidades del otro por encima de las nuestras?
La moda: cuando nos sentimos incómodos con nuestra imagen, ¿no ocurrirá que damos más peso a las apariencias que a nuestro bienestar interior?
El sistema: si nos creemos "prisioneros del sistema", ¿no estaremos anulando la capacidad de cambiar las cosas?
Nuestras verdaderas "prisiones" no son ni el tiempo, ni las relaciones, ni el sistema... sino nuestros miedos, nuestros modelos mentales y nuestros hábitos. En pocas palabras, aquello que nos impide sentirnos libres no son las restricciones externas, sino los obstáculos internos. Por lo tanto, el límite a nuestra libertad es un límite de crecimiento interno. Sólo cuando crecemos interiormente y vencemos las prisiones mentales y emocionales que construimos podemos sentirnos libres.
Si no crecemos interiormente, podemos ser “libres de” (es decir, tendremos libertad externa), pero nunca seremos “libres para” (no tendremos libertad interna para decidir aquello que es mejor para nosotros). De hecho, hoy tenemos más libertad económica e intelectual que nuestros antepasados y, sin embargo, seguimos sin sentirnos "totalmente plenos". Gozamos de una mayor libertad de expresión que décadas atrás, pero seguimos teniendo enormes problemas de comunicación. Somos dueños de nuestro tiempo, pero siempre sentimos que nos hace falta “más”... Estas brechas nos demuestran que, para ser totalmente libres, necesitamos cultivar y valorar el crecimiento personal. Para vivir una libertad plena, es preciso superar todas las formas de esclavitud propias que nos impiden cambiar y mejorar.

miércoles, 28 de junio de 2006

METÁFORA PARA MEJORAR EL MUNDO

Un científico preocupado por los problemas del mundo estaba resuelto a encontrar los medios para mitigarlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas. Cierto día, su hijo de siete años invadió su santuario decidido a "ayudarlo a trabajar". El científico le pidió al niño que fuese a jugar a otro lugar. Viendo que era imposible sacarlo de allí, el padre pensó en algo que pudiera distraerle. De repente, se encontró con una revista donde estaba impreso "el mapa del mundo". ¡Justo lo que precisaba! Con unas tijeras recortó el mapa en múltiples pedacitos y, junto con un rollo de celo, se lo entregó a su hijo.
- Como te gustan los rompecabezas -le dijo-, te voy a dar el mundo todo roto, para que lo repares sin ayuda de nadie.
Calculó que al pequeño le llevaría días componer el mapa. No fue así. Pasadas algunas horas, escuchó la voz de su hijo emocionado.
-Papá ya he arreglado el mundo.
Al principio el padre no dio crédito a las palabras del niño. Pensó que sería imposible que hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en su sitio. ¿Cómo era posible?
-¡Hijito! -le dijo-, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lograste armarlo?
-Papá, yo no sabía cómo era el mundo, pero, cuando me diste el mapa para recortarlo, vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di la vuelta a los recortes y comencé a "armar al hombre", que sí sabía como era. Cuando conseguí armar al hombre, di la vuelta a la hoja y vi que estaba armado el mundo.
Todos nos vemos reflejados en este científico. Muchas veces sentimos que vivimos en un "mundo loco". En realidad, cuando pensamos en ello, pensamos en los seres humanos y, al asignarles el adjetivo "loco", pensamos en su incoherencia, su autodestrucción, su egoísmo. Quizá la solución al gran rompecabezas del mundo esté en la mirada creativa del niño y lo que tengamos que reconstruir sea, tal vez, el hombre. Acaso tampoco sería desacertado cambiar muchas "posturas de adulto" y aprender a mirar los problemas como los miraría un niño. Yo sigo pensando que así sí es posible reconstruir el mundo.

viernes, 19 de mayo de 2006

TRABAJO Y HUMOR


Los ambientes de trabajo se han vuelto lugares que no son muy amenos. Sobre todo porque continuamos creando sistemas organizacionales que se construyen bajo el modelo padre-hijo. El jefe me recuerda a mamá o a papá y la presencia de cualquier tipo de autoridad trae reminiscencias de otro tiempo y lugar. El humor está ausente de la cadena de mando. Esto no es nada nuevo. La mayoría de nosotros creció en ambientes donde padres y maestros no utilizaban demasiado el humor, a la hora de imponer las reglas. Puesto que estos sistemas nos formaron... ¿por qué habría de ser diferente en el trabajo? Después de todo, es allí donde todos nosotros vamos a demostrar todo lo que aprendimos en casa y en la escuela. El hecho es que continuamos estructurando organizaciones que confían en el modelo padre-hijo, y que la natural preocupación es aquella referida a la noción de "control". En el sistema familiar, los padres están al cargo y los niños no. En el trabajo, el jefe está al cargo y el empleado no. Si el empleado cuestiona la visión del jefe, o la dirección que toma la organización, es como los niños cuando desafían el derecho a controlar de los padres... Es cómico, porque en el modelo familiar de hoy, este tipo de interacción también está derrumbándose. Los niños crecen y, frecuentemente, están mejor educados e informados que los padres.
¿Y no es acaso la creatividad y la innovación lo que echamos en falta? ¿No son ellas, el camino hacia una mayor productividad? Sabemos que la creatividad y la innovación responden a procesos que tienen más que ver con el estado del cuerpo, y con el humor, que con procesos intelectualmente lógicos. No son lineales y estructuradas; sino que se mueven en estallidos y olas, no muy diferente a la manera en que se mueve la risa través del cuerpo. El buen humor es necesario para la creatividad y, para que el humor esté presente en el lugar de trabajo, tiene que existir allí una sensación de seguridad y aceptación: saber que es correcto decir lo que se piensa; contradecir el status-quo; cuestionar el dogma y desafiar las reglas; y que no se trata de un problema con la autoridad, sino que se trata de crear y contribuir para ser diferentes e innovadores.Recuperar el humor en nuestros lugares de trabajo significa volver a ponerlo en nuestras vidas personales y, así, ser más francos, más creativos y más eficaces.

lunes, 15 de mayo de 2006

LOS NAVALUCILLOS: FIESTA DEL AUSENTE

El segundo domingo de mayo se celebra en Los Navalucillos la Fiesta del Ausente, en honor de la Virgen de Herrera. No sé si hogaño habrá turroneros como antaño, pero, haya o no, es una excelente ocasión para abrazar a los amigos con los que se mantiene la distancia del tiempo y que vuelven cada primavera a sonreír con la raíces que nunca se olvidan.
Aunque no estemos para romper la troje no perdonamos el viaje los que somos del lugar, porque nos tira más la amistad que el dinero. Y no sólo los del pueblo se acercan el “domingo de Herrera” a Los Navalucillos, sino todo el turisteo que huele los buenos guisos, las buenas tapas y el acogimiento de quienes sienten de corazón eso de que “en Los Navalucillos nadie es forastero. Esta es una verdad absoluta que nadie discute.
Veremos la carrozas, iremos a misa y a la procesión. Nos tomaremos cincuenta cortos con la corrobla, andaremos todo el día barutos y procuraremos no acabar el día dando taitabones y tortolás. Hablaremos sin parar, sin que ninguno pierda garrota, procurando reír con los trovos de más de quienes se dan a la exageración. Un año de ausencia da para mucho que contar y para visitar a la familia que está de contino en el pueblo y así meter mano en los golondros que habrá preparado para la fiesta. Algunos, los de memoria más clara, incluso de acordarán del zurriago, aquel caramelo largo y grueso que vendían los buhoneros en este domingo de Herrera. Y nos acordaremos de don Juan, que fue el promotor de la fiesta y de su amigo José Antonio, que también lo es nuestro, y que nos abrió el camino al conocimiento de lo que hoy sabemos y somos.
Cada año volvemos al pueblo y a la infancia, porque aquí no más banderas que las sonrisas, ni más soniquetes que las palabra amables de los amigos, ni más cadenas que el brazo al hombro de quienes no se ven nada más que de año en año. Y volvemos siempre porque cada paso y cada despedida es una nueva alianza y la evocación de un tiempo que quiso ser exacto a su futuro.

TEORÍA DEL ELOGIO


Las personas, y las que tienen poder, en particular, no tenemos una buena disposición para el elogio. Y sin embargo el elogio sincero es una de las mayores fuerzas de cohesión de los grupos, entre los que incluyo la familia, pues ayuda a elevar la autoestima de los individuos. Los seres humanos necesitamos que nos alienten.
El elogio es el lustre que contribuye a mantener brillante el concepto que una persona tiene de sí misma. En la persona cuya autoestima se ha elevado, se obra una especie de milagro. De pronto, le caen mejor los demás y es más amable y solícita con quienes la rodean. Todos, y especialmente los que dirigen grupos, tenemos la facultad de obrar ese milagro.
Siempre que se halaga a alguien, hay que echar mano de la sinceridad, pues ésta presta fuerza al elogio, y éste contribuye a suavizar los roces de la convivencia. En ningún contexto es esto más cierto, y más escaso, que en el matrimonio. El cónyuge que está atento a decir oportunas palabras de aliento ha aprendido a cumplir con uno de los requisitos indispensables de la felicidad familiar.
Los niños, en especial, están ávidos de alabanzas, aceptación y aprecio. Esto vale tanto para la familia como para la escuela. Sirva de ejemplo el incidente que una madre le contó a una maestra: "Mi hijito se porta mal a menudo, de manera que debo regañarlo. Pero un día su conducta fue especialmente buena. Esa noche, después de que lo acomodé en su cama y empecé a bajar las escaleras, lo oí llorar. Fui a verlo y lo encontré con la cabeza hundida en la almohada. Entre sollozos, me preguntó: Mamá, ¿no he sido un buen niño hoy?
La pregunta me traspasó como un puñal. Nunca había vacilado en corregirlo cuando hacía algo mal; pero cuando se portó bien ni siquiera lo noté. Lo había mandado a dormir sin darle una palabra de reconocimiento."
En esta sociedad la mayoría somos como el niño de la anécdota, echamos en falta el elogio razonable, que es más importante que una paga extraordinaria.
Quien domine el arte del elogio comprobará que éste beneficia tanto al que lo brinda como al que lo recibe. Los antiguos, que eran sabios y sabían cómo relacionarse, decían que "las flores dejan parte de su fragancia en la mano que las ofrece".

miércoles, 22 de marzo de 2006

ETA Y PAZ


ETA ha anunciado un alto el fuego permanente. Espero que aplaudan los obispos, los pesimistas, los derrotistas, los optimistas, los pescadores en río revuelto, los tragicómicos, los que todo lo ven siempre con los ojos torcidos del mal, los polemistas, los tertulianos, los talibanes pequeños o grandes, los realistas, los monárquicos, los musulmanes, los católicos erasmistas, los amantes de la novela negra, los que andan arropados en el bucle melancólico, los empresarios extorsionados, los no extorsionados, los que van a dejar de estar extorsionados, los políticos de medio pelo, los calvos, los de pelo en pecho, los que no hablan por no pecar, los que hablan sin pensar, los que no piensan, los que ni piensan ni hablan, los que dicen una cosa y hacen otra, los que van a Roma con dinero público a formar el séquito de un cardenal, los que comen gachas y beben txacoli, los periodistas, los funambulistas, los titiriteros, los artistas que dicen que ofenden, los bufones, los arqueros y los delanteros, los mediocampistas, el tigre de Alfileritos, el pastor de las vacas, los vagabundos, los uniformados, los desnudos, los pacíficos, los soberbios, los avariciosos, los perezosos, los lujuriosos, los envidiosos –estos que aplaudan doble para evitar el dolor-, incluso las víctimas –pues la esperanza no debe estar reñida con la justicia-, los benevolentes, los que creen en España, los que aman a España, los que sienten que España es una nación, los que quieren que siga siendo nación, los etarras y los proetarras. Que aplaudan todos. Aplaudamos todos y que respire la esperanza. Que redoblen su aplauso los prudentes para mitigar la desgana de los desconfiados y de los mal pensados. ¡Paz! ¡paz! repiten las mudas cuerdas del cielo bajo la atenta mirada de los cuatro arqueros que vigilan día y noche. ¡Paz! ¡paz! es la melodía que se multiplica en el espacio, todo lo que alienta la repite. ¡Paz! ¡paz! se oye en la penumbra que iluminan las estrellas y tras las ventanas, donde los amantes beben besos en silencio, y en las llanuras, donde el viento hace ondear las espigas, y en las hogueras, donde nunca se queman las oraciones ni sufre tormento la esperanza, y en el mar del aire, donde los cauces de nieve lloran de alegría lágrimas que se deshacen en la mano. ¡ETA ha anunciado un alto el fuego permanente!

martes, 14 de marzo de 2006

¿DE NUEVO LA INQUISICIÓN?

“No he de callar, por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo. ¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice? ¿Nunca se ha de decir lo que se siente? Hoy, sin miedo que libre escandalice, puede hablar el ingenio, asegurado de que mayor poder le atemorice; en otros siglos pudo ser pecado severo estudio y la Verdad desnuda y romper el Silencio el bien hablado”. Esto escribía Quevedo, y hoy tenemos que seguir echando mano de ello para reivindicar la libertad de pensar y de decir, ante el avance reaccionario del pensamiento único que trata de imponer la parte más dogmática de la sociedad.
Viene esto a cuento de las palabras y los hechos que ha merecido la programación en Toledo de una representación del cómico provocador Leo Bassi, ante la que se han alzado las opiniones, respetables, de los púlpitos y de los acólitos de los mismos, para imponer su voluntad y su opinión sobre cualquiera otra. Dicho sea de paso, la obra es básicamente una crítica racional al monoteísmo, al papel de la mujer subordinada al hombre, el miedo al cuerpo humano y al sexo, el desprecio por la naturaleza y los animales o el misterio del mandamiento nº 5." No Matarás" y su significado.
Parece que volvemos a la inquisición y al índice de libros y cultura prohibidos y de que ciertos poderes, no hace tanto acostumbrados a saludar, sin escándalo, brazo en alto, bajo el palio fascista de los dictadores, quieren imponer su libertad de pensar sobre la de los demás, sin reconocer que todas las personas merecen respeto a su pensamiento y a sus acciones con el solo límite del código penal.
A mi Leo Bassi no me gusta, pero es mi voluntad la que decide ir o no ir a su espectáculo, y no la voluntad del intransigente. Me gusta, en cambio, mucho Valle Inclán, no menos trasgresor que el cómico italiano, y ya he visto en tres ocasiones “Divinas palabras”, que, como todo el mundo sabe, nada tienen de “divinas”.
“Por la libertad y por la honra se puede y debe aventurar la vida”, dice don Quijote a Sancho. Pues eso hay que seguir haciendo en el siglo XXI: reivindicar la libertad para todos y no para unos pocos.

viernes, 10 de marzo de 2006

LAS LIEBRES Y EL FUTURO ALCALDE DE TOLEDO

La liebre es un mamífero del orden de los Lagomorfos, que mide algo más de medio metro y 20 a 24 centímetros de altura. Tiene el pelaje suave y espeso de color negro rojizo en cabeza y lomo, leonado en cuello y patas, y blanco en pecho y vientre, la cabeza proporcionalmente pequeña, con hocico estrecho y orejas muy largas, de color gris con las puntas negras, el cuerpo estrecho, las extremidades posteriores más largas que las anteriores, y la cola corta, negra por encima y blanca por debajo. Es animal muy tímido, solitario, de veloz carrera, que abunda en España. Vive preferentemente en las llanuras, sin hacer madrigueras, y descansa en camas que muda con frecuencia. Su carne es comestible apreciado y su piel más estimada que la del conejo.
Un amigo, político, por más señas, dice que las caza con perro, cuando la verdad es que, a pesar de su aspecto poco dado a la ligereza de piernas y no parecer dotado para las artes venatorias, las coge a mano. El domingo pasado me proporcionó una pareja y las guisé con arroz. Comimos diecisiete personas, y el día, además de por las libres, por las judías “a lo Conde”, por el brazo de gitana a lo “Josephine” y por otras yerbas, será recordado como “la jornada de la teta”.
Se habló de lo divino y de lo humano en una sobremesa de seis horas. Eso es lo que tienen estas sociedades gastronómicas. Y no se pasó por alto cuáles deben ser las características del próximo alcalde de la ciudad de Toledo, si en nuestras manos estuviere el hacer algo por dibujar ese perfil. Apunto esas maneras idílicas. Tendría que ser persona, hombre o mujer, culta, leída, intelectualmente independiente, con criterio propio sobre el desarrollo de la ciudad, con sentido social, defensor de lo público, con voluntad férrea, con altura de miras, libre y responsable a la vez, sin intereses urbanísticos de ningún tipo. Considerábamos que el líder debiera saber "llegar" a las personas con un mensaje, tener la capacidad de despertar interés, perder el miedo a expresarse, salir de su zona de confort, ser natural, íntegro, dedicado, magnánimo, de mente abierta, creativo y dispuesto a pilotar los cambio que muchas veces no van a ser comprendidos por el común. Vamos un mirlo blanco. ¡Ah! Y con estas características, fuimos capaces de poner nombre a la figura. Ya se verá si la semilla germina y crece. Hay un año para ello.

jueves, 23 de febrero de 2006

SINRAZONES


"Las pasiones y los caprichos de los deseos nos conducen a una vida sin sentido, nos colocan a la espera de que alguien o algo apague nuestra sed. Lejos de ser libres y poderosos, somos entonces esclavos y dependientes. Inteligente, en consecuencia, es el hombre libre, el que se gobierna y solo él, por lo tanto, puede gobernar a los demás. Es decir, educarlos y hacerlos inteligentes en ese autogobierno que produce verdadera libertad". Esto lo dijo Sócrates en la antigua Grecia, pero nos sirve perfectamente hoy ante tantas pasiones sin sentido y sin libertad como nos muestran quienes gobiernan o quienes quieren gobernar el mundo. Que una caricatura sea capaz de enardecer una civilización de singulares principios tiene su ¡ay!, como también lo tiene el hecho de que la causa desencadenante de una guerra sea la imaginación de la existencia de armas de destrucción masiva. La razón de la sinrazón.
Quizá esta sinrazón sea propia del mundo contradictorio en el que vivimos y en el que la teoría de lo que se afirma no tiene su reflejo en la realidad. Por ejemplo: hablamos de la sociedad de la información, pero, según la ONU, el 60 por ciento de la población mundial no ha hecho nunca ni siquiera una llamada telefónica; dicen que vivimos en la globalización, pero los nacionalismos restringidos tienen cada día más fuerza; la economía mundial ha progresado en la última década, pero las diferencias entre naciones y entre personas dentro de cada nación han aumentado dramáticamente; cada día estamos más informados, pero cada día nos resulta más difícil separar la información trivial de la importante; al parecer, estamos cada vez más conectados, pero resulta también que cada día estamos más solos; defendemos nuestra intimidad fervorosamente, pero vivimos en red; somos en la práctica insolidarios, pero hemos organizado una sociedad donde el Estado ha creado una red de solidaridad con los impuestos de todos; ven más la televisión las sociedades que menos leen, y la brecha cultural se hace cada vez más grande.
No sé si esto tiene remedio. No sé si la sinrazón nos ciega. No sé si los que gobiernan el mundo quieren que seamos así para esclavizarnos mejor. Quizá la semana que viene leo a Diógenes y busco el hombre libre por las plazas públicas con la ayuda de un candil.

jueves, 16 de febrero de 2006

TABACO: LEY PARA NO CUMPLIR

Es una verdad de Perogrullo que las leyes están para ser cumplidas. Una vez que se ordena algo, la peor pedagogía que se puede hacer con respecto a lo legislado es la de la vista gorda o la de dar marcha atrás por intereses minoritarios, pues esto lleva al convencimiento social de que se legisla a troche y moche y de que las leyes están para saltárselas en la manera de lo posible, ya sea por fas o por nefas.
El más claro ejemplo de esta situación de antipedagogismo legal es lo que está ocurriendo con el asunto de la prohibición de fumar. Está científicamente admitido que el fumar es dañino para quien fuma y para quien tiene que respirar la contaminación ambiental que crea el universo de personas fumadoras.
El legislador pensó hacer una ley para restringir los usos sociales del tabaco. No fue muy allá en las restricciones, a pesar de que su objetivo conllevaba un bien social. Prohibió más bien poco. Desarrolló una norma suavita, en comparación con las exigencias de leyes parecidas en otras naciones.
No han pasado dos meses desde que la disposición entrara en vigor y ya se está echando de ver que no se cumple en todos sus extremos y, lo que es más, se están empezando a tomar algunas decisiones que hacen recular lo que se ordenaba. Y estas decisiones se están tomando por populismo, unas –como las que anuncia en los reglamentos la Comunidad de Madrid-, y por intereses de minorías, otras, -las de volver a acercar puntos de venta de tabaco a los kioscos-.
El hecho es que en esto del fumar se están dando bandazos que no favorecen el buen concepto que de las leyes debe tener el ciudadano.
Creo que, además de legislar muy levemente sobre un bien admitido para las personas, no se ha puesto en marcha la infraestructura administrativa necesaria para aplicar la ley y vigilar su cumplimiento. Así pasa lo que pasa, que, en vez de hacer reverencia de la ley, se hace chirigota, mofa y befa. Resulta entonces que, en la práctica, la existencia de un marco jurídico completo y actualizado sobre el tabaco no es suficiente para lograr la aplicación de la ley y vigilar su cumplimiento ni, por lo tanto, garantía de que dicha ley nos protege de verdad.

miércoles, 8 de febrero de 2006

SOFISTAS

Los antiguos filósofos sofistas no eran unos engañabobos o unos depravados y amorales ciudadanos, sino, por el contrario, eran gente sabia, con mucho mundo y muy viajados.
Critias, discípulo de Sócrates y pariente de Platón, por ejemplo, elaboró una teoría personal sobre el origen de la religión, según la cual ésta surgió como «invento de un hombre astuto y prudente» para someter los hombres a las leyes por el temor. ¿Sería conveniente recordar este concepto hoy ante ciertos fanatismos que tenemos ante nuestros ojos?
Hipias de Elis, que era una auténtica enciclopedia andante, defendió la autonomía y autarquía del individuo y su derecho a rebelarse contra las leyes, porque siempre oprimen a los más débiles. ¿Acaso no necesitaríamos hoy algún buen Hipias?
Gorgias intenta demostrar que no coinciden la realidad, el pensamiento y la palabra. ¿No estará ocurriendo algo así entre la realidad, los discursos y los hechos políticos en la España de hoy? Así mismo este sofista extiende su relativismo a la ética. Por eso piensa que la seducción, la ilusión y el engaño quedan justificados en la oratoria y, por tanto el orador ha de ser maestro de seducción.
Protágoras defiende el valor de la cultura como algo que necesita el hombre para sobrevivir -es un ser desvalido- y que le diferencia de los animales. Pero se necesita además el sentido de la justicia y la virtud política, sin las cuales sería imposible la vida en la Polis.
Es interesante saber que, para los sofistas, la virtud (areté) no es algo interior, sino la habilidad con que el sofista persuade a sus conciudadanos para que acepten unas razones que él sabe presentar como buenas para la Polis: la virtud es el éxito político o social.
Eran, también, unos artistas de los discursos dúplices, con los que eran capaces de argumentar sobre una cosa y su contraria, dependiendo de la situación y las circunstancias. ¿No estaremos escuchando hoy infinidad de discursos sofistas a nuestros próceres, que un día nos intentan convencer de una cosa y otra de la contraria?: por ejemplo, el PP excarceló numerosísimos presos etarras cuando estuvo en el gobierno y ahora se tira de los pelos discursivos porque este gobierno pretende hacer lo mismo. Si habláramos de Toledo y su patrimonio arqueológico, los discursos sofistas de tirios y troyanos nos darían para escribir un tratado sobre la embaucación.
¡Tendríamos que levantarnos contra los malos sofistas!

lunes, 6 de febrero de 2006

SABIDURÍA Y PODER


Conocer a los demás es Inteligencia, conocerse a sí mismo es Sabiduría.

Dominar a los demás es Fuerza, dominarse a sí mismo es Poder.

Lao Tse

jueves, 2 de febrero de 2006

¡¡¡QUÉ ES ESO DE PUTA ESPAÑA!!!

Digo yo que la alianza de civilizaciones debiera empezar por el terruño, por ejemplo entre la catalana y la castellana, para que no ocurran barbaridades como la que ha tenido lugar en una televisión pública de... iba a decir “el país vecino” pero digo la “comunidad hermana”, donde un gallego afincado en Barcelona de nombre Rubianes, más conocido por Makinavaja, de profesión actor, gritó a los cuatro vientos, en ¡castellano!, aquello de “A mí la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás... Y que se metan a España ya en el puto culo a ver si les explota dentro ya y le quedan los huevos colgando del campanario... que vayan... vayan a cagar a la puta playa con la puta España que llevo desde que nací con la puta España, vayan a la mierda ya con el país ese, y dejen de tocar los cojones".
Yo invitaría al actor Rubianes a hacer una gira por nuestra Comunidad, para que vea que en España –Castilla-La Mancha es España, que yo sepa- no nos comemos a nadie, apreciamos el buen trabajo de los demás, el de los actores catalanes siempre ha sido excelentemente considerado por estas tierras: Flotats hizo un Quijote extraordinario, la Fura dels Baus ha sido aplaudidísimo, en Almagro se ha premiado también al teatro catalán.
Creo que esas “makinavajadas” rubianescas soeces hacen poco por favorecer la armonía entre los pueblos y entre las gentes y son más bien el síntoma de que no esta muy seguro de sí mismo quien desprecia con tanto sarcasmo a los demás. Menos mal que el pueblo llano es normal y no está en estas estridencias. Si cualquiera de nosotros va a Barcelona o Cadaqués o a Olot, podrá apreciar que no hay tal problema lingüístico, que nos entendemos generalmente bien y que no existe ese aborrecible desprecio a las personas de otros territorios.
¡Que venga Rubianes!, que queremos aplaudirle en España-Castilla-La Mancha, si se lo merece por su trabajo, o silbarle, si su propuesta escénica no nos agrada. Aunque me temo que, dada su frescura lingüística, su visceral desprecio y su chata perspectiva cultural no tendrá eso que quiere que nos explote a los españoles para venir a compartir con nosotros su ¡arte! ¡Será que teme que le untemos la oreja con saliva!

miércoles, 25 de enero de 2006

FRENTE A "ESTATUT", GASTRONOMÍA

El famoso estatuto, según lo visto, lo escuchado y lo leído, ha venido a ser como el parto de los montes, que se esperaba león y fue ratón. Y no sólo no va a romper patria alguna, sino que va ser beneficioso para todos. Por tanto dejemos esa discusión de los que nos quieren enfangar emocionalmente, pues esto, por aquello de la nocturnidad en la que se fraguó el pacto, es como el que fue a pepinos por la noche y sólo cogió badeas.
Así que hoy vamos a dedicarnos a los consejos gastronómicos de interés que nos pueden sacar de un apuro. Ahí van unos cuantos.
Cómo oscurecer una salsa: Si la salsa es de carne, utilizaremos vino tinto si lo admite; si no, doramos un poquito de harina y la vertemos a la salsa disuelta en agua. Si la salsa la vamos a utilizar con un pescado, podemos utilizar tinta de calamar disuelta en un poco de caldo de pescado. Si nos gusta que la salsa permanezca brillante una vez hecha, la debemos mantener siempre templada al baño maría moviéndola con una cuchara de vez en cuando. Si lo que queremos es engordar la salsa, lo natural es que vaya reduciendo poco a poco y evaporando líquidos, pero algunas veces las viandas que se encuentran en su interior ya están hechas y la salsa no está a nuestro gusto, en estos casos podemos utilizar fécula o harina perfectamente disueltas en caldo que, una vez vertida en el recipiente, dejaremos que hierva un poquito para que no de excesivo sabor.
Cómo ablandar la carne: Si alguna carne se nos resiste por dura, especialmente la de caza, podemos echar en el guiso un trozo de aspirina, siempre teniendo en cuenta que entre los comensales no haya alérgicos al ácido acetilsalicílico. Otra forma muy eficaz de ablandar la carne es congelarla antes de guisarla. Cómo hacer que el cordero asado no merme tanto y nos salga más jugoso: muy fácil, lo ponemos a remojo durante hora y media en agua con limón.
Cómo evitar el olor a col o de otras berzas: Para evitar que el fuerte olor de coles o berzas llegue hasta los vecinos, es suficiente con añadir un poco de vinagre al agua de cocción.
Esto no es el estatuto, pero tiene más sustancia. Otro día hablaremos de la discriminación del castellano o del gobierno (entendido a la manera de Los Navalucillos ¡que ese sí que es buen gobierno!)

miércoles, 18 de enero de 2006

LOS NAVALUCILLOS

Dicen los que saben de tradiciones que “hasta San Antón fiestas son”. En Los Navalucillos, pueblo adelantado donde los haya, se da un pasito más y las fiestas se alargan hasta San Sebastián, con sus luminarias grandes y sus marraches. Y de unos años a esta parte, además de venerar religiosamente al santo Patrón y comer sus roscas, se viene celebrando un jolgorio popular alrededor de la recuperación de la tradicional matanza del cerdo.
Son estas unas Jornadas Rito-Gastronómicas en las que los matarifes más duchos dan cuenta, para regocijo de los lugareños y de los forasteros que están como en su casa, de unos buenos ejemplares del cerdo autóctono bien cebado, al que luego estrazan con singular maestría, para sacar las mantecas, clarear los entresijos, dar buena forma a las lunadas, sacar los lomos y los solomillos, filetear unos buenos somarros y preparar la carne para picar. Luego vendrán las operaciones para hacer que estas viandas se guisen y la gente pueda consumirlas en el mismo día. Así se guisará y se amasará la sorda, se embuchará y se asarán en parrilla los somarros y los chorizos y las morcillas, para gusto de los paladares y para disgusto de los guardadores de la línea que desquicia a las personas en esta sociedad de cuerpos de yogurt.
Merece la pena ir a Los Navalucillos en cualquier día del año, porque, además de paisajes naturales vírgenes como los del Chorro y la sierra la Botija, el risco el Tambor y las Morreras, la presa del tío Aniceto o el Guindillo, se come las comidas más sabrosas que uno se pueda imaginar, tanto los platos de cuchara como los de tenedor o los de dedos. No hay cosa mejor que un salmorejo, un ajoharina, unas patatata-con-to-crudo, un conejo al ajillo, un bondejo adobado, una buena carne en fiambre, aunque sea de cabra, un buen “guisao” o un cocido aterrado, sin olvidar la dulzaina, como los mantecados, los bollos de aceite o los de agua, las puches, el arrope o las hojuelas.
Quien tenga la voluntad de ir por primera vez, este día de la mantanza, el 21 de enero, es una excelente ocasión para conocer el pueblo y, sobre todo, a los naturales del lugar, que son gente que no presume de tacón para luego pisar con el contrafuerte, como dice mi amigo Dustiano.

jueves, 29 de diciembre de 2005

¡FELIZ AÑO 2006!

Venturoso y feliz año nuevo a todas las personas que despiertan en el 2006 sin la resaca de la culpa, llenas de una vida en la que la pasión sobrepasa a la omisión y el gozo teje luces donde la amargura acostumbra a bordar telas de araña.
Feliz año a quienes no ocultan sus afectos ni arrancan de sí las fuentes de donde emanan transparencias y no miran a los que les son cercanos como extraños pasajeros de un viaje sin parada, playas u horizontes.
Que sea nuevo el año para quienes nunca maldicen y contienen la propia lengua, economizan palabras y siembran fragancias en las veredas de los sentimientos. Sea un año hermoso para quienes aúnan fuerzas para mantener enhiesta la bandera de la libertad de expresión. Y sea también feliz para quienes no caen en el abismo de la envidia ni se pierden en oscuridades donde el pavor es apenas el eco de sus propios temores.
Venga renovador el año para los ebrios de poder que nunca tropiezan en impertinencias, para quien no conspiran contra la vida ajena y para quienes no se ostentan en el gallinero de la propia vanidad y saltan con el niño que los habita.
Que vivan el mejor de los tiempos quienes coleccionan utopías, hacen de sus manos arado y riegan con su propia sangre las semillas que cultivan.
La mayor de las venturas a los que traen consigo la casa del silencio y ofrecen en los balcones de su vida chocolate caliente con sonrisas de sabiduría. Hermoso año para los sonámbulos que hacen equilibrios en hilos que unen los corazones y para quienes rebuscan luces en las esquinas de la noche.
Un año nuevo muy feliz para todas las personas que juramos secuestrar los vicios con los que cargamos y no estamos dispuestas a pagar el rescate de la dependencia. El futuro nos encontrará delgados por comer menos, sanos por fumar oxígeno y solidarios por compartir dones y bienes.
Venturoso y feliz 2006 para nuestro país, que es España, y nuestra madre tierra, Castilla-La Mancha, para que sin terremotos, sin violencias ni sequías tengan la mejor vida de libertad solidaria.
¡¡¡VENTUROSO Y FELIZ AÑO PARA TI, LECTOR DE ESTE BLOG, PARA TODAS LAS PERSONAS QUE TÚ QUIERAS Y PARA TODAS LAS QUE TE QUIERAN!!!

miércoles, 21 de diciembre de 2005

¡FELICES PASCUAS!


Paz! ¡paz!, se oye en la penumbra que iluminan las estrellas y tras las ventanas, donde los amantes beben besos en silencio, y en las llanuras, donde el viento hace ondear las espigas y los pájaros imaginan mares verdes o dorados, y en los valles, donde la bruma se mece y susurra sus cantos la oropéndola, y en las hogueras, donde nunca se queman las oraciones ni sufre tormento la esperanza, y en el mar del aire, donde los cauces de nieve lloran de alegría lágrimas que se deshacen en la mano. Sin embargo algún dolor se escapa (ese dolor, no me preguntéis cuál, que nunca se contempla en el espejo), y se diluye poco a poco, poco a poco, como lo hace el eco, y se va perdiendo, perdiendo, quedando, perdiendo, quedando en lánguido lamento. (El lamento recuerda que fue grito, no hablo del grito cavernario, pues también encuentro música en el grito). No sorprenda que en el aire permanezca, peregrino, el consuelo, (en la memoria del aire) y en el infinito horizonte del deseo.
¡Paz! ¡paz!, es la melodía que se multiplica en el espacio, todo lo que alienta la repite, la repican los pasos de los gatos sobre los tejados, el aullido de los lobos, el runrunear de las abejas, el sostenido canto de los delfines y el agua de los torrentes que lame las riberas. (Y el hombre, ¿qué grita el hombre? ¿qué canta el hombre cuando calla? No me digáis que brama el hombre o es alarido el manantial que libera su contienda). Un frío intenso cruza los rostros, como un nombre que nunca pudiera olvidarse, pero hay residuos de ternura -hagamos permanente llamada al optimismo- que crecen y espejos que reflejan la belleza. Hay paisajes en los que la soledad es compañía y su sosiego invita a alzar la voz y a arroparse en el esplendor de la sonrisa.
¡Paz! ¡paz!, entonan los ángeles que huyen como soplos, como secretos testigos del alma de los pueblos. Mas no hay que temer alaridos, cánticos o voces, (¿quién habla de asustarse?) porque hay niños que acunan sus muñecas con suspiros y crean mundos, (rompamos la rigidez de los dilemas) mientras fingen o sienten en invierno, primavera.
¡Felices y pacíficas Pascuas a todas las personas de buena voluntad, con especial cariño a las que leéis este blog. ¡Felices Pascuas!