viernes, 25 de junio de 2010

LIDERAZGO SIN ERRORES

Un buen líder, con conciencia positiva de líder, con visión de líder y con actitud de servicio a las personas no debe distorsionar el liderazgo con errores que lleven a considerarlo un apersona soberbia, dictadora o cacique.

Un buen líder no debe cometer los siguientes errores:
a) No aprovechar las inercias.
Un líder efectivo, para incrementar su liderazgo, debe aprender a "subirse a la ola" y aprovechar el impulso de las inercias sociales positivas. Hay que ponerse a la cabeza de las “manifas”, siempre que sean positivas y bien argumentadas. No hay que perder la fuerza impulsora de la inercia de los buenos momentos propios o ajenos. Sé que en estos casos funcionan reacciones personales contrapuestas: el deseo natural de "tener control" y el miedo a perderlo. Ponerse al frente y aprovechar la inercia no quiere decir “controlar” una situación ya de por sí positiva. Si en vez de aprovechar la sinergia, queremos aplicar el control, frenamos el flujo de aquello que está sucediendo y las energías sociales se pueden volver en contra.
b) Vanagloriarse de los privilegios del liderazgo
Es indudable que el liderazgo supone privilegios. Hay que verlo como algo natural. Sin embargo, hay personas que no resisten el éxito de otras, aunque sea evidente su esfuerzo y su trabajo. Por esto, el líder reflexivo debe ser cauto y no exponer sus privilegios, ya que podría provocar una ruptura entre sus seguidores y comprometer su habilidad para liderar.
c) No formar equipos de personas expertas, inteligentes y leales
Un gran líder siempre debe trabajar con personas que aporten, que sean mejores que él muchos aspectos. Un líder no tiene que ser una enciclopedia ni tiene que ser el que tenga el argumento y la razón de todas las cosas. Los malos líderes piensan al formar sus equipos: "Si contrato a esta persona me traerá problemas, se dará cuenta de todos mis errores y, además, hasta podría robarme el puesto". Un buen líder, en cambio, piensa lo contrario, pues sabe que si se rodea de los mejores, crecerán juntos como equipo y él seguirá siendo el líder con más autoridad, porque los buenos equipos también son elementos muy reconocidos por los seguidores. Las personas aprecian mucho y respetan la habilidad de contratar -y liderar- un equipo de talento. En cambio desprecian a los líderes que solo se rodean de inútiles.
d) No tener una persona, una “mano derecha” que le complemente
Un líder tradicional, para poder sentirse cómodo, posee un "segundo al mando" que le complementa. Un gran líder, necesita "una mano derecha" que pueda realizar todo lo que él no puede, o para llevara a cabo aquellas acciones que él no debe comprometer, pero que son necesarias. Esta mano derecha tiene que ser una persona que le complemente, tanto en su estilo como en sus habilidades. La pareja paradigmática es el ejemplo de González y Guerra.
e) No delegar el poder
Craso error el del líder que no sabe delegar con confianza. Un líder tradicional quiere hacer cuanto pueda, para ser visto como "un gran trabajador", incluso porque el liderazgo le va convirtiendo en un dictadorzuelo. Pero un gran líder no es un díos, aunque algunos llegan a creérselo. Un gran líder sabe que debe delegar en las facultades de otros, para que hagan el trabajo y tomen las decisiones, si desea que la organización crezca. Un gran líder debe enseñar a liderar a los que le rodean, aunque esto implique algunos fallos. Multiplicar el liderazgo con confianza y lealtad supone llevar las organizaciones a objetivos más importantes.
f) No ser capaz de tomar duras decisiones
El liderazgo es una suma de decisiones. A veces hay que tomar decisiones de razón que no van a ser comprendidas por muchas emociones. Pero esa capacidad de actuar en los momentos difíciles es lo que define al gran líder. Los grandes líderes comprenden que -ciertas veces- deben tomar duras decisiones por el bien de la organización ¡y las toman!
g) Tratar de no tener "bajas"
Esta quizás sea la mayor lección que un líder tiene que aprender. Un gran líder sabe que, a medida que la organización avance y cambie de terreno, habrá bajas. En la película "Gladiador" un oficial llega para advertirle a Maximus que las tropas no están totalmente listas para el combate. Maximus responde que la otra parte está a punto de moverse y, si ellos no lo hacen primero, perderán la batalla. El oficial comienza a decir "Las bajas serán demasiado grandes...", pero Maximus interrumpe y dice: "Las bajas serán aceptables".
Un gran líder no disfruta con las bajas, pero comprende que, sin duda, existirán y debe aceptarlas, -aunque a veces sea duro emocionalmente- como parte del proceso natural de cambio y movimiento de la organización.



Creo que todos podríamos anhelamos hoy aquella expresión sobre el Cid: ¡que buen caballero si hubiera buen señor!

jueves, 10 de junio de 2010

LIDERAZGO, PERSUASIÓN, ÉTICA

El liderazgo no es un tema tan complejo. Dejémoslo en una definición muy simple: El liderazgo es influencia. Si, así de simple. Toda persona que lidera es una persona que influencia. Liderar a otros es influenciarles -a través de diferentes medios- para que le sigan hacia su visión, creencia, o acción. Sí, así de simple.
Una de las claves para ser líder es la de incrementar la habilidad de persuadir a la gente.
Hay quien piensa que la persuasión es una pura cuestión verbal (o de argumentos) que busca cambiar el parecer de alguien. Pero, no; liderazgo y persuasión tienen más implicaciones. Solo hay que estudiar un poco la historia para tener una perspectiva mucho más amplia de la persuasión, que ha estado rondando por cientos de años... Los puntos básicos se encuentran ya en "La Retórica" de Aristóteles. Son los tres pilares de la persuasión. Juntos nos permiten persuadir a las personas completamente. Si alguno de estos pilares faltara, sería como intentar sentarse en un taburete de tres patas, al que le falta una! La persuasión del líder ha de tener, por tanto, un punto de equilibrio.
Los tres pilares sobre los que se asienta la persuasión del líder son:
- Logos (o lógica).
- Pathos (o pasión).
- Ethos (o ética).
Para dominar el arte de la persuasión es preciso poseer y trabajar:
1. Lógica: La visión debe tener sentido para la personas que están siguiendo al líder (o para aquellas que el líder pretende que le sigan). ¿Cómo hacerlo?
- Visión. ¿Tiene el líder la visión del lugar donde quiere ir? ¿Tiene ese destino en su mente? Si desea que las personas le sigan, el líder necesita tener una Visión, un resultado final al que apuntar.
- Claridad. ¿La Visión del líder es clara? ¿Puede ser explicada con facilidad? ¿Es lo suficientemente simple como para "prender" en el corazón de la gente? ¿Tiene sentido?
- Comunicación. ¿Puede el líder comunicar su visión de manera tal que sea comprendida y que motive? ¿La comunica con la suficiente regularidad como para que su lógica profundice?
- Estrategia. La estrategia para llegar a la meta debe ser lógica para sus seguidores del líder. ¿Tiene sentido para ellos seguirle en este viaje hacia su Visión?
2. Pasión: Las personas subestiman el poder de la pasión. Hoy, más que nunca, estar apasionado acerca de la Visión está íntimamente ligado al concepto de persuasión.
Ya sea porque vivamos en la era moderna, o según algunos sociólogos en la post-moderna, las personas son persuadidas cada vez menos por la lógica o la razón, y cada vez más por la pasión. Vivimos en una era donde las imágenes y la música mueven a las personas mucho más que la razón. Por ejemplo, pensad en la manera cómo son vendidas las cosas hoy, ya sea un calzado deportivo o un automóvil: Los anuncios no dicen "Este calzado está hecho de tal fibra bla, bla, bla, y su suela puede soportar tantos kg/cm2 de presión, bla, bla, bla..." ó ..." Este automóvil posee una autonomía de tantos km., puede frenar en tantos metros a tantos km./hora, etc..". ¡Nada de eso! Son vendidos mostrando a un deportista saltar con ellos en el aire como un pájaro, o el automóvil es mostrado junto a un paisaje de ensueño o una mujer maravillosa... Imagen, música, ¡Pasión!
¿Entonces, debemos desechar la lógica? Ciertamente no; pero debemos considerar que la pasión es extremadamente importante. Posiblemente más que la Lógica. Esta es una tendencia que evidentemente se está incrementando.
¿Está el líder apasionado con su Visión? ¿Esto es lo que "se nota" cuando el líder habla de ella? ¿Esto se refleja también en todo el material que distribuye para apoyar su visión?
Las personas desean saber que el líder está apasionado con su visión. Si el líder no lo está, entonces... ¿por qué deberían ellos de estarlo? Su visión debe ser apasionadamente motivante. Después de todo, el líder les está pidiendo que le sigan y que den todo para ayudarle a llegar a la meta. Se necesita de alguien apasionado para movilizar a las personas y, cuanto más grande sea la visión, más pasión se necesitará para alcanzarla.
3. Ética: Este, según creo, es el más importante de los tres pilares. Ética, integridad, carácter... Como quiera llamarse. Las personas observan al líder y están constantemente juzgando sus acciones.
El líder puede tener enormes habilidades, toda la lógica y la pasión del mundo, pero si sus seguidores ven un defecto en su carácter... se irán en otra dirección. Esto no debe malinterprete; no estoy hablando de errores. Los seguidores dejarán equivocarse al líder, pero no le perdonarán un carácter débil.
Un líder (y cualquiera de nosotros también!) debería preguntarse regularmente: ¿Soy honesto?, ¿Soy aquello que digo ser?, ¿Hago aquello que es correcto?, ¿Soy responsable?, ¿Soy de igual manera "a puertas cerradas" que en público?, ¿Soy una persona íntegra? Estas son preguntas muy importantes. El modo en que las personas las respondan, determinará el grado de seguimiento que obtendrá de ellas.
La lógica, la pasión y la ética son los tres pilares de la persuasión. Ser líder, por tanto, es ser una persona con una Visión lógica y bien articulada, combinada con una búsqueda apasionada. Con esto se está en la buena vía para persuadir a las personas para que alcancen su meta (la de su organización u otra). Pero la clave vendrá esencialmente dada por el carácter. Si la persona desarrolla un alto nivel de ética (y es capaz de trasmitirlo con su visión), tendrá los pilares completos y sobre ellos crecerá... un gran líder!

SOBRE LA NECESIDAD DE MAGNETISMO DEL LÍDER

Me da que andamos faltos de líderes de verdad, de los que tienen visión y saben trasmitirla. La presencia o la ausencia de liderazgo siempre se intuye cuando uno trabajar en una organización, se a la que sea. En algunos casos se presiente que algo está desequilibrado, en otros, que hay algo que mantiene unida a la gente hacia un propósito. Este ambiente o estructura -que afina y refuerza los esfuerzos de las personas- influye en las conductas y, por lo tanto, opera como una especie de campo de liderazgo. ¡Qué importantes son los campos de liderazgo! Estos campos son invisibles pero muy reales. Existen, al igual que el campo gravitatorio o el electromagnético. La creación y desarrollo de estos campos (lugares donde la gente aprende, reflexiona, conecta y reorienta sus esfuerzos) es una misión del verdadero líder y una tarea del liderazgo efectivo. Quizás sea la más importante. Para construir este "campo de aprendizaje", no se busca primero la adhesión de la gente. El líder se encarga de los detalles que le conciernen y, oportunamente, logra la adhesión de los demás. El líder debe procurar hacer para tener magnetismo. Hay gente que se considera líder y, en verdad, repele.

viernes, 28 de mayo de 2010

LEER SENTIR HACER

Todo el conocimiento, todas las palabras escritas por siglos de filosofía nos están diciendo, antes que nada: en este mundo dejas una huella. El pensamiento es vivencia, no sólo discurso. La pasión por una vida mejor es el destino ideal de lo dicho y escrito por siglos y siglos.
Cuando leemos una frase y nos surge odio, rabia, amor, sueños, esperanza, o solidaridad, allí se manifiesta lo auténticamente humano en nosotros. Una frase, una única frase es capaz de despertarnos vergüenza, preocupación o culpa. ¿No nos pasa acaso que leemos algo y "nos dan ganas de..".? ¿No sentimos que habría inmediatamente que hacer algo? Incluso llegamos a preguntarnos: ¿pero cómo? ¿nadie vio esto antes? Seguramente sí, pero este es nuestro momento: las palabras están frente a nosotros esperando ser escuchadas y transformadas en acciones.
Leemos, sentimos, hacemos. Ese es el camino que recorremos -desde nuestro papel de lectores/espectadores- hacia nuestra responsabilidad como miembros de una sociedad que nos necesita. Si todas estas lecturas y lecciones no nos permiten ver que no somos solamente simples lectores y que somos más que observadores de este mundo, de nada sirven.
Los célebres pensamientos que vemos en un papel están vivos, reclaman una acción, no son lejanos, nos están diciendo: ¡Esto pasa a tu alrededor, haz algo!

miércoles, 19 de mayo de 2010

NI DIOSES NI NADA

¿Qué fue de los dioses tronantes
que tuvimos en la infancia?
¿Qué fue del dios de la utopía
que nos creció entre las barbas
mientras redactábamos panfletos
con gritos que decían: disolución
de los cuerpos represivos?
¿Qué se hizo del dios del amor y de los besos
que habitó entre nosotros
en los bancos de los parques?
¿Dónde se esconde el dios
que aseguraba que otro mundo era posible,
el dios en quien creímos firmemente?
Aquellos dioses se fueron con los años,
¡no serían muy dioses!, y dejaron un tintineo
de cascabeles roncos. Sin embargo, la nada
no es posible. Hoy me transporto
con lo que queda de un ¡ay! de Camarón,
un son celeste de Compay o con un solo,
un tango muy sentido, de Javier.
(De Autobigrafía del presente)

sábado, 24 de abril de 2010

En San Javier hubo fiesta a la española

En San Javier hubo fiesta a la española
En San Javier hubo fiesta a la española


Desde el jueves en la inmensa llanura de Santa Cruz se vive a lo grande el VIII Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana Misiones de Chiquitos. Brújula visitó San Javier y ofrece una crónica del inolvidable recital que brindó Sphera Antiqva, uno de los grupos españoles que llegó a Bolivia para aportar a esta fiesta misional

Juan Pablo Rodríguez. Crónica desde San Javier.

Un escarabajo transitaba sigilosamente entre el público, que concentrado escuchaba la música que sus antepasados guardaron desde tiempos jesuíticos en partituras antiguas. Como un guardián de un tesoro invaluable, el gorgojo paseaba su oscuro caparazón por los pliegues y rincones de la catedral de San Javier. Los sonidos de los instrumentos barrocos recorrían las ondulantes siluetas de las columnas que cientos de chiquitanos tallaron para sostener un majestuoso templo religioso, desde hace cuatro siglos. La música se apropió de las más de 300 almas que colmaron el lugar y las transportó en un viaje espiritual que se iniciaría en la Europa del siglo XVIII; con dos piezas instrumentales que Rodríguez de Hita (1724-1787) compuso inspirado en su España natal, para preparar la ‘conquista’ del nuevo mundo.

Sphera Antiqva interpretaba el contrapunto que daba cuenta de las ansias de la época por cruzar el océano para asentar los principios barrocos y renacentistas; tal como sucedía con el grupo español conformado por Pablo Gutiérrez (violín), Javier Illán (violín), Miguel Rincón (guitarra), Alejandro Marías (chelo), Silvia Jiménez (contrabajo) y Daniel Garay (percusión americana y europea).

El grupo había llegado a las calurosas pampas de San Javier, para inaugurar el VIII Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana, la noche del jueves 22. En esta presentación terminaban una gira que se inició hace un mes en Argentina, y que había recorrido otras poblaciones donde la Compañía de Jesús, la orden católica fundada en 1534, en París, cambió para siempre la vida de los originarios americanos.

El director del grupo, Javier Illán, no observó al escarabajo que continuaba su vigilia ensimismado, cuando agradeció los entusiastas aplausos de los presentes y anunció que el siguiente tema “pudo haberse escuchado en las naves que atravesaron el océano para llegar hasta Sudamérica”; luego se escuchó Capriccio sopra la Ciacona, de Giovanni B. Granata (1620-1687).

Afuera, en la plaza del pueblo, la comunidad que no participó del concierto se concentraba con sus mejores galas para presentar a los visitantes la cultura chiquitana y la esencia de San Javier. Bajo una luna menguante y el tibio rocío que humedecía la tierra caliente, niños y jóvenes de distintos colegios realizaban sus últimos ensayos antes de presentarse en atrio de la iglesia.

“Éste es un repertorio tan suyo como nuestro”, dijo Illán, adentro, antes de presentar a Mercedes Arcuri, una soprano invitada por el grupo para interpretar cuatro piezas vocales acompañada de la exquisita ejecución de los músicos. La rubia intérprete elevó la música hasta donde su voz le permitió y agregó una cualidad dramática a la presentación.

Con la emoción que el timbre humano genera, Sphera Antiqva ofreció un receso de tres minutos exactos, para luego presentar las destrezas interpretativas de Miguel Rincón con un solo de guitarra barroca. Y aunque el público, como el escarabajo, extrañaron las demás cuerdas de la orquesta, reconocieron la esencia de la música que su estirpe aprendió a escuchar mientras eran evangelizados.

Definitivamente, aquel instrumento tiene un sonido distinto, las vibraciones que genera se mueven a otro ritmo, como lo hace la vida de los javiereños que acostumbrados a la parsimonia de la cotidianeidad festejan este evento musical como un patrimonio. “¡Cómo pues oiga! No ve que estamos de fiesta, cómo hace eso”, le dijo un lugareño a otro que tuvo la mala idea de dejar una botella de gaseosa sobre un mojón que vigila una calle. “Va a disculpar, verdad ¿no?, qué dirá una gringa si me viera”, se lamentó el reprendido.

Luego de que el concierto terminara con la ejecución de piezas de los archivos de las Misiones de Chiquitos y de Moxos, los siete músicos agradecieron los extensos aplausos del público javiereño, que demostró una educación ‘insólita’, según palabras de los propios españoles; pues respetaron los tiempos, guardaron silencio y dejaron que la música les devuelva el alma renovada.

En agradecimiento, la comunidad le mostró lo mejor que tiene: su cultura. Con declamaciones costumbristas, danzas típicas y la belleza natural que tiene el pueblo, los músicos y turistas que llegaron al encuentro quedaron fascinados. “Me encanta la yuca, y yo no lo sabía”, dijo uno de ellos; mientras la celosa mirada del escarabajo lo perseguía.
La noche se enfriaba y la música criolla, la mundana, con la que se festeja las fiestas paganas se entonaba para rendir tributo a las partituras religiosas, las sagradas, aquellas que están guardadas en la esencia de las Misiones de Chiquitos y sus incondicionales guardianes.

domingo, 11 de abril de 2010

LAS "MONDAS" DE TALAVERA

Estuve en La Mondas, en la calle, a pie de pueblo. Me gustó el colorido de la procesión laica. Cuando se sincretiza con lo religioso en El Prado, ya es otra cosa. Un poco de agilidad mejoraría mucho este variopinto mundo en el que se mezcla todo, lo mítico de las ofrendas florales de las festividades de la Primavera, lo ecuestre ¡qué no sé de donde viene!, los carneros de Gamonal -sin duda el símbolo mejor conservado-, las relaciones de hermandad de una comarca con el efecto solidario de sus alcaldes, que se hermanan en un simbólico intercambio de bastones. Creo que sería más fiesta y más auténtica si se simplifcase, si mantuviera su esencia, en vez de aumentar y aumentar elementos en el desfile que son ajenos al corazón de Las Mondas. A veces uno no sabe si es desfile de Carnaval o procesión religiosa. No es ni lo uno ni lo otro. Pero al final el "prado" no es una explosión de la Primavera, sino el protagonismo de una Iglesia. Así que lo que antes era Naturaleza ahora tiene que ser cuestión de fe. Los narradores están más pendientes de la retórica antediluviana que de la exaltación de la fiesta. Las Mondas terminan por ser algo inexplicable. Si se quiere recuperar lo ancestral, pues habrá que mantener su esencia. ¿Qué les parecería a los talaveranos si al lienzo de muralla que les queda le "sincretizaran" una pared de un "Moneo" cualquiera? Habría quien pondría el grito en el cielo. Y, sin embargo, esos mismos comulgan con las ruedas de molino de unas "Mondas" digamos que "raras". Otra cosa que me reservo es el cierre procesional, en el que se hizo evidente el bipartidismo y la toma de distancias entre unos y otros. ¡Hasta un espacio bien visible dejaron los del PP para no mezclarse con el resto procesional que iba delante! Eso ya no es "Monda", es simplemente "la monda". Además este cortejo de cierre no vestía de pueblo, tenía otro color y otro pelaje, iban "de sastre caro"; eso también marcaba singularidad, además de que no parecía que fueran en la procesión de Las Mondas, sino que estuvieran haciendo el paseíllo o la vuelta al ruedo en una plaza, pues todo se les volvía saludar y mirar al tendido con una forzada sonrisa de oreaja a oreja, solo les faltaba el puro; lo dicho, pues, "la monda"; como vengan estos son capaces de sustituir a los carneros de Gamonal por dos Ferraris o por dos caballos jerezanos de alta escuela. A mí lo que de verdad me gustó fue el colorido del pueblo, su naturalidad y los ramos de flores y verde que exaltan la primavera, es decir, las Mondas Mondas.

miércoles, 31 de marzo de 2010

EL ESCRITOR. ID A VERLA

El escritor, extraordinaria película. Qué bien cuenta las cosas un maestro del cine. No necesita alardes. Qué sencillez de planos. Qué importante es el valor de la insinuación. Qué poca necesidad de efectos especiales. Cómo te va "engañando" o dando pistas o abriendo ventanas para que tú seas el protagonista narrador que piensa soluciones. Qué bien movidos los actores. Qué caracteres más bien pintados. Qué bien casa el puzle cuando se coloca la última pieza. Qué hermosa la música. Qué sutileza en los diálogos. Qué fuerza en las miradas... ¿Queréis más? Id a verla. No puedo contárosla, sería un crimen y tendría que escribir el epitafio. Polansky, ¡gracias! por la lección de cine.

domingo, 28 de marzo de 2010

DOMINGO DE RAMOS

Para celebrarlo, hoy me voy a fumar un Montecristo y voy a ir a ver El Escritor, película que recomendaré en este blog, si me gusta, que creo que sí.

lunes, 22 de marzo de 2010

PRIMAVERA/DESEO

Mis deseos son siempre verdes o siempreverdes
a ojos abiertos de claro mirar
sobre un corazón verde
que rehúsa pensar en el arco iris.
El latido verde sube la verde sangre
hasta mis verdes ojos que son tus ojos verdes
que pintan con su color la luz del día.
El verde portal abierto de la primavera
nos invita a pasar desnudos por su alfombra verde
sobre la que se apacigua
el saludable olvido
y el beso verde se hila en verde verso
entre las higueras que abren su boca de miel
para dejar caer lágrimas verdes
del relicario verde de sus hojas.

sábado, 13 de marzo de 2010

MI DELIBES

¿Quién ha dicho que ha muerto Miguel Delibes? Entre nosotros está el monumento imperecedero de su lengua eterna, esa lengua enriquecida sobre quien tiene poder el vulgo y el uso –don Quijote dixit-. Su lengua vibra como vibra el surco. Narrador y periodista. Indagador de la realidad y con saber para contarla. Narración realista, diálogo familiar, llaneza que no encumbra, mucha llaneza, que toda afectación es mala; así imparte su lección y muestra su maestría. Miguel Delibes habita entre nosotros con su gusto por las palabras perdidas, que él resucitaba, o por aquellas otras en peligro a las que insuflaba el aliento vital en sus textos. Entrañable idioma de España, sencillo, claro, elegante y puro, culto pero alimentado por la savia de la lengua popular, limpio y humilde, como el carácter del pueblo. Ese es su lenguaje, que en un tiempo se hizo carne en sus labios y oraciones en su pluma. Ahí está, volvamos a él cada día que queramos ser mejores. No hay mayor virtud que la de hablar seguido y bien. En sus páginas encontramos mucho amor a la tierra y a sus gentes, a la palabra justa y al castellano bien escrito. Hermosa herencia la suya que no reconoce tercias y que se reparte el pueblo. Gran Miguel como el otro Miguel de Cervantes, capaces ambos de poner el dedo en la llaga con la elegancia y la inteligencia de la palabra. No me importa que el ciprés del cementerio alargue su sombra, ni que los santos sean inocentes y a los príncipes se les destrone. Me importa el camino que don Miguel Delibes nos traza con el imperecedero valor de la lengua en uso, que une en santísima trinidad el temperamento, el lenguaje y el paisaje castellanos. Él dijo de sí mismo que era “un narrador rural apasionado por la naturaleza”. ¡Que se inicie ya el proceso de beatificación y se le nombre Santo Patrón del Medioambiente! Ahora resulta que, porque ha muerto el hombre -que no el escritor-, todo el mundo lo leía y tenía un libro suyo en la cabecera. ¡Impostores! Si eso fuera así, no hablarían con un idioma tan mediocre muchos sepulcros blanqueados que ahora lo exaltan tras su óbito. Leer a Delibes es sentir el pueblo llano, el rastrojo y el barbecho, la perdiz roja, las palomas torcaces y las liebres, la gente que no se mide por el peso de la chequera, las encinas y las jaras, el ancho horizonte de Castilla, el amanecer y el sol poniente, las truchas, el campo, siempre el campo y sus habitantes, las historias que se cuentan, el humor directo, lo cotidiano y lo sencillo e incluso el disputado voto del señor Cayo. Que no me vengan con retóricas los que nunca leen nada y no deshonren la memoria de un hombre bueno que ha muerto y que se ha ido con la escopeta al hombro a regalarle al Dios que tenga la milana bonita y a dar una batida con él por los campos, abundantes de patirrojas, del Paraíso. Aseguro que el diálogo entre los dos cazadores será especialmente sabroso; ¡lástima que solo lo van a disfrutar los ángeles! Aún es de día. Hace tiempo que el literato había colgado los trastos de escribir, pero lo escrito ahí está, para engrandecer y valorizar en la eterna vida de la fama la Literatura española y la Lengua castellana. Miguel Delibes no ha muerto, vive gracias a sus libros, vive en la palabra.

jueves, 4 de marzo de 2010

LA BICICLETA DE MI VIDA

Deprisa, deprisa. ¿Qué pasa? Alas 7:40 me levanto, ducharse, afeitarse, hacer aguas mayores y menores, vestirse, limpiarse los zapatos, desayuno a las 8’15, cartera, garaje, coche que no va la llave, ¡cachienlamar! atasco, no encuentro aparcamiento, a las 9 en el trabajo, te ha llamado la jefa, ¡ya estamos!, primer nudo en el estómago, no era para tanto, empiezo a trabajar, papeles, papeles, llamadas, papeles, correos, prologuillos, informes, visitas, cartas, oficios, ¡rediós y qué locuras! manzana, son más de las 12, más de lo mismo. ¿Cuándo, pienso? mientras hago otras cosas, así no se puede, esto es la hostia, 2’50, a comer, no hay comida hecha, comer lo que sea, 10 minutos de relax, más coche, más difícil aparcar que por la mañana, te llaman, nunca te felicitan, siempre hay algo que se ha pasado, angustia, tensión, dolor de cabeza, 7, 8, 9, vuelta a casa, una fruta , gimnasio, no tengo ganas de ir, voy, una hora de cardio, ducha, sauna, 5 minutos, cena, me como el frigorífico, sigo con la tensión alta, son las 11, tengoque preparar un pregón para mañana, las dos horas se convierten en tres, no hay manera de hacer lo que debiera hacer, no hay ganas ni voluntad, ¡no puede ser! esto no va, cama, sueño, soñar con la jefa que me llama, con los coches que pierdo, con la casa de mi pueblo vacía, con todos mis muertos...¡aaaaahhhhhh!
Ahora me pregunto ¿esto es vida? ¿dónde caben los hijos, los libros, la compañera, los amigos, el partido de fútbol, la película, el teatro, mi médico...? Y hay más, ¿cuándo voy a arreglar el armario y a ordenar los papeles? ¿Qué día voy a ir a cortarme el pelo? ¿Cuándo cambio el aceite al coche? ¿Cuándo voy a comprar ese regalito ¡que va a ser su cumpleaños!? Y la familia... ¿qué hay de la familia? ¡Ah! y dormir, dormir, dormir lo que me pida el cuerpo... ¿cuándo, cuándo, cuándo? Conclusión: olvidé el equilibrio.
Tengo un minuto, no me preocupo y pienso en una bicicleta. ¿Una bicicleta? Sí, la imagino: dos ruedas y 3 cambios. Mi bicicleta funciona así:
Tercer cambio –A toda marcha, marcha alocada: En este momento la energía fluye y estoy más productivo que nunca. ¡Bien! Ya mismo... anoto todo. (Hora, día, fecha, lugar) ¿Qué es lo bueno de esta imagen? Tengo que anotar todo. No dejo que este brote de productividad pase inadvertido. Aquí va a estar el truco.
Segundo cambio -Marcha regular: En esta situación puedo decir que las cosas se hacen... pero la velocidad, el flujo y la sincronía no son para batir ningún récord! Sin embargo es un buen trabajo. Esta marcha parece que funciona.
Primer cambio -Marcha lenta: Me siento bajo, sin energía. El flujo de ideas inteligentes está seco. Salir de la cama es como levantar una pesa enorme, la ducha es un tsunami. En estos momentos poco productivos también hay que anotarlo todo (hora, día, lugar, acciones, emociones, circunstancias en casa, en el trabajo, obsesiones, angustias, todo lo que pase por mi cuerpo, por mi mente, por mi vida).
Leyendo las cosas que anoto en esta bicicleta de la vida, veo algunas cosas de interés:
1. Las altas y bajas vitales son activadas por las circunstancias de la vida. La cuestión es darme cuenta de cuáles son esas circunstancias. (Aquí, i es necesario, hay que tomar un descanso, recargar energía y volver a un nivel de productividad razonable. Echar una mirada objetiva a la vida y buscar un estilo de vida acorde con el equilibrio.
2. El cuerpo sólo es ¡humano! Aunque la sociedad me empuja a trabajar duro y a arriesgarme, mi cuerpo puede estar pidiéndome un descanso. Me lo pide a gritos, con enfado. Anoto los ritmos periódicos de baja y alta productividad, y esto me ayuda a darle expectativas razonables en mi cuerpo... y a mi productividad.
3. Lo que nos sucede es "la vida". Las molestias, ocurren. Los inconvenientes que echan a perder la agenda, ocurren. Es preciso mantener la salud alta y el estrés bajo propiciando un lugar para el reposo. No hay que correr de papel en papel, de informe en informe, de carta en carta, de prólogo en prólogo, de llamada en llamada de sol a sol. Esta prisa que no me pide el cuerpo ni la mente solo sirve para perder la salud y el equilibrio social. Creo que tengo que conocer mis límites y mantenerme dentro de ellos.
Así que ¡a la bicicleta! Voy a escuchar a mi cuerpo atentamente (anotaré lo que me diga). Y lo más importante, voy a ajustar los cambios de la bicicleta de mi vida para ¡¡¡¡¡disfrutar del viaje!!!!

viernes, 26 de febrero de 2010

DE AMICITIA

El 25 de febrero se ha celebrado en la Universidad un homenaje a FELIPE Centelles. Mi contribución al acto son las palabras que siguen:Hoy recuerdo a un amigo en esta que fue su casa, que, a sabiendas, se fue yendo allí donde el silencio no sé si es eternidad o es costumbre, y dejó en nosotros su memoria. Esta pausa sin color que da al vacío nos parece un poco la sed del compañero, la cálida sonrisa del amigo. Por eso quiero remover la gran piedra de la vida sobre el agua y atraer su mirada transparente a este día gris de febrero. Quiero llegar con estas palabras a adjetivar al amigo y describirle y revivirle en la esencia de lo que fue, y sigue siendo, sobre todo y para siempre: un aliado de la vida, con el que se podía pensar en voz alta con la confianza y la sinceridad que dan sosiego, porque él te aceptaba como fueras, más allá de los valores, de los aciertos, de las ideas, de los errores o de los miedos. Otra palabra que le casa es respeto. Pues yo no quiero amigos que cambien cuando yo cambio y asientan cuando yo asiento. La amistad es una realidad sublime, el más sagrado sentimiento, que se nutre de la franqueza, la fidelidad y la constancia. Él, que era aristotélico y platónico a la vez, aseguraba, con palabras del primero, que los buenos legisladores debían cuidar más de la amistad que de la justicia. Así sea, o amén, le grito o le sonrío. El viejo Menandro llamaba dichoso al que había podido siquiera encontrar solamente la sombra de un amigo. Muchos hemos sido dichosos porque, no su sombra, sino el ser de carne y hueso encontramos en él, a quien un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, y un empujón brutal le han derribado. Dar y darse, generoso. Aceptar las diferencias con las virtudes y defectos. Escuchar, comprender, tolerar, perdonar, si llegaba el caso, y no menospreciar nunca. Compartir, quizá sea más exacto, era su modelo. Ir más allá, adonde haga falta, como el soldado de esta impura guerra que ahora os cuento en este cuento: "-Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, Señor. Solicito permiso para ir a buscarlo - dijo un soldado a su teniente. -Permiso denegado -replicó el oficial- No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto. Sin hacer caso de la prohibición de su superior, el soldado salió de la trinchera. Una hora más tarde regresó muy malherido, transportando el cuerpo de su amigo al hombro. El oficial estaba furioso: - Ya le dije yo que había muerto!!! Ahora he perdido a dos hombres!!! Dígame: ¿merecía la pena ir a buscarlo? Y el soldado, moribundo, respondió: - ¡Claro que sí, Señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: ¡Te estaba esperando por que sabía que vendrías! Así era él, nuestro amigo, el que siempre vendría, el que era capaz de llegar cuando todos se han ido. Teruel también, para él, existe y Rubielos, y Cuba y México y, cómo no, Toledo. Sus ciudades fueron agua dulce para su garganta y luz de la amistad de la gente que espera. También son amigas las ciudades. Si me he dejado llevar por el viento de furia que nace del corazón, perdonadme los adjetivos. Si mis palabras parecieron excesivas, me quedaré contento. Con ellas solo pretendí acercarme a las hazañas normales de un pacífico que me hizo participar de su existencia. Por eso, aquí doy testimonio, porque en nosotros no habita el olvido, de mi amigo, nuestro amigo, Felipe Centelles, ¡con quien tanto queríamos! Pero permitidme un instante más para terminar este recuerdo emocionado. Estoy seguro, estamos seguros, de que estas palabras de Albert Camus le hubieran gustado, porque se sentiría, humildemente, reflejado en ellas. Decía Camus:  "No camines detrás de mí; no lidero. No camines delante mí; no puedo seguirte. Sólo camina a mi lado y sé mi amigo". Él era él, así es en mi memoria.

jueves, 18 de febrero de 2010

Relato de un náufrago

Estoy deseando ver los almendros en flor. Va a ser una primavera de campo extraordinaria. El fresquito, frío a veces, que corta la piel de la cara por las mañanas, camino del "risco del tambor", me aleja del sueño y de la angustia de los días capitalinos, en los que me paso horas y horas en un oficinismo burocrático y nada creativo. Pensar a cielo abierto sí que es pensar. Imaginar entre el monte y el horizonte es un imaginar verde, barbechado también, con esa tierra coloreada, arcillosa, que produce excelente trigo. Menosprecio cada vez más la corte, pero no me hago aún del todo a la aldea. Prefiero el tabardillo al humo de los coches y la leche de vaca al producto blanco en tretrabrik que llaman leche. De la cosa esa, bebida de soja, ni hablo. Donde esté un buen cacho de pan con aceite, un café de puchero y torreznillo, si se tercia, que se quiten todos los bollicaos del mundo y aún el pan bimbo que no sabe a nada. Creo que los almendros van cubrir de blanco los ribazos. Iré a dar un buen paseo con Dustiano, ¡que si él quisiera tendría que adecuarse el nombre, que  no es Dustiano, es DUNSTANO. Y con Antonio. Y Luis. Hablaremos de monaguilleces, de recortes de hostias y de mearnos en los cepillos; pero eso eran cosa de muchachos; o quizá recordemos aquella misa en la que solté la cruz y casi mata a don Luis, que se llevó tal susto que ni me levantó la mano, con  lo ligero que era de nudillos. Aquel don Luis que usaba unos pantalones muy raros, que no acababan como los de todo el mundo, tenían botón y quedaban como las mangas de una camisa por encima del tobillo. Cuando ayudábamos a misa, nos agachábamos mucho para ver esa rareza. Entonces pensábamos que los curas no eran como los demás hombres y por eso no llevavaban pantalones. Luego vinieron otros coadjutores que nos quitaron esa idea. Tenían pantalones y, a lo que se decía, también eran hombres. Pero esto ocurrió hace mucho tiempo. Ahora de lo que tengo gana es de ir a la pedriza andando, volver cansado, tomarme unos cortos y comer algo de cuchara. ¿Hay alguien que se anime?

domingo, 14 de febrero de 2010

San Valentín/Carnaval

San Valentín, Carnaval... ¡Qué unión!

San Valentín/Carnaval

Carnaval y Amor ¡qué fiesta! ¡qué vida! ¡qué teatro! ¡qué comercio! ¡qué química del amor que con el carnaval se convierte en física! Tiempo de permisividad y cierto descontrol. Nuestra vida. Así somos, sin pensar, todo amor, todo carnaval. ¿Quién dijo crisis?

miércoles, 3 de febrero de 2010

SAN BLAS. LA TORTILLA

Miércoles. 3 de febrero. San Blas. He comido tortilla, como cuando era chico. El día de San Blas no íbamos a la escuela. Una de nuestras madres nos hacía una tortilla y nos íbamos al campo a comerla; también llevábamos escabeche y naranjas. Éramos chicos y no hacía falta que nos acompañara nadie; entonces no había los miedos que ahora existen. No teníamos móviles. Había confianza. Salíamos de nuestras casas a media mañana y volvíamos a media tarde. Nunca pasaba nada. Todo era normal. Algunos años subíamos al Risco del Tambor y otros nos alargábamos hasta la Peña Hueca. Añoro la sencillez de aquel tiempo, la naturalidad de las relaciones, la amistad y la comunicación. San Blas también traía la cigüeña a la torre. Por san Blas la cigüeña verás. No recuerdo ningún "samblás" lluvioso. Sí guardo en la mente una postal del campo verde, el amarillo de la tortilla bien cuajada con huevos de las gallinas del corral, el escabeche del tío Pepe "lamaprillas" -creo que era jurel o caballa, pero no bonito-, las naranjas gordas de "guasi" y el tiempo sin reloj. No había órdenes, ni prohibiciones, ni castigos, ni premios, y crecimos listos, naturalemente listos; aprendimos a vivir sin miramientos y valorar que las cosas costaban esfuerzo. Eso nos dio alas. Es San Blas. Los amigos de entonces están por ahí, cada uno en algún sitio. El ayer es presente en mi tortilla.

viernes, 29 de enero de 2010

DESEO 4

Estar. Ser. Vivir.
Emoción, sentimiento, deseo.
¿Quién dijo miedo?
Palabra, al fin.
Acaso todo
cabe
en la mirada.

viernes, 8 de enero de 2010

¡OPTIMISTAS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!


¡Optimistas de todos los países, uníos!

Muchas veces ¡ay! los avatares de la vida- estamos tentados de pensar, o pensamos, que todo se acabó, que todos los horizontes se cerraron, que ya no existe ninguna salida y que todas las esperanzas son inútiles. Tenemos la impresión de estar atrapados en una ratonera de la que es imposible escapar. A veces, nuestro coraje puede fallar y hay quien llega a tomar lamentables decisiones.
El comportamiento pesimista se manifiesta a menudo en la queja constante y cotidiana y sobre todo en la oscuridad de los pensamientos, lo que se deja traslucir en el gesto, en el lenguaje y las relaciones con las personas.
Con ese pesimismo morboso e irracional a veces pareciera que nuestra vida nunca es la que nos gustaría vivir y sentimos que "no tenemos la culpa" de ello. Responsabilizamos de todo lo que nos pasa a las circunstancias, a la época que nos toca vivir, a los otros, a la mala suerte, etc...
El optimismo, en cambio, vence al desaliento y al abandono que traban la personalidad, entorpecen las relaciones y enturbian la vida. Podemos estar emocionalmente tristes ante algo, pero no irracionalmente desesperados.
Por eso ante la realidad, tenemos que ser capaces de “accionar” (no de reaccionar).
Ante una situación de crisis, que también en casa del optimista hay situaciones que no son positivas, debemos pensar y decirnos:
- La situación no es tan terrible como la presentan nuestros pensamientos pesimistas. Hasta las más sombrías nubes tiene sus zonas de luz.
- Quedan aún en nosotros energías inexploradas. “Mientras hay vida, hay esperanza”, dice con sano juicio el proverbio.
- Los acontecimientos y personas cambian muchas veces de manera imprevisible.
Por tanto, el optimismo es el estímulo positivo para la vida y para el trabajo, da vigor para la lucha y ofrece luz para las densas tinieblas que se demoran en una "victoria momentánea".
Hay que vivir para reír, de veras. A veces nos cuesta reír o consideramos que la risa no es un factor importante. En nuestra vida... ¿qué espacio hay para la risa? ¿Y para la diversión? No me refiero a la diversión de los fines de semana sino a la buena actitud que, por ejemplo, podemos tener en nuestro lugar de trabajo, o en nuestra casa, mientras realizamos las tareas cotidianas.
En la vida hay:
- Personas que hacen que las cosas "sucedan".
- Otras que ven cómo suceden las cosas.
- Hay quienes se preguntan ¿qué pasó?
- Y muchas que ni se enteraron que algo sucedió...
Está demostrado que el optimismo en el lugar de trabajo:
- Fortalece las relaciones y diluye las barreras de la comunicación.
- Crea un espacio de colaboración.
- Aumenta la productividad, permitiéndole a la gente disfrutar más con lo que hace.
- Favorece la creatividad.
- Disminuye el estrés ocasionado por el trabajo.
- Y permite aprender del error.
¡Ah! pero el optimismo no tiene que ver con la ausencia de problemas, sino con la habilidad para encararlos positivamente y salir adelante con ellos, sin olvidarnos lo que realmente es importante.
En ningún momento se puede deducir que el pensamiento optimista lleva a la pasividad, a la inercia, a que nada nos mueva para mejorar la situación. Una actitud optimista es la que nos permite percibir que las cosas no están bien, pero saber que podrán mejorar y hacer algo al respecto.
(El comportamiento pesimista, en cambio, nos lleva esperar lo peor, a ver delante de nosotros sólo abismos y tinieblas. Todo parece estar mal y no hay nada que se pueda hacer para que mejore).
El comportamiento optimista, si nota que hay tormenta, que el mar está agitado y que el barco puede zozobrar (valgan las metáforas), encuentra siempre motivos para continuar luchando, y, generalmente, nos lleva a lograr el éxito.
Por eso, deduzco que si hay alguien que desee modificar el mundo para que éste sea mejor (y esto va para los líderes, además de para la vida de cada uno de nosotros), debe primero ¡CREER! que el mundo puede ser mejorado. Y esto... es una cuestión de optimismo! Así que: ¡OPTIMISTAS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!