viernes, 18 de abril de 2008

ELEGÍA A LISARDO


Este bloger está naturalmente triste. Se ha muerto naturalmente el padre . Al buen hombre le han podido el peso de la edad y los alifafes propios de la afanosa vida. Su alma descansa entre los surcos, que es donde mejor duermen los espíritus de quienes siempre han amado la naturaleza. El flamenco le hacía llorar. Valderrama, ni te digo. No paraba de cantar, sobre todo cuando las faenas del campo permitían tranquilad en la garganta: en la trilla, en el carro, en la arada… Cante y trabajo, cosas de antes. Recuerde el alma dormida, avive el seso y despierte contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando. Estoy entero y veo la muerte de mi padre como el fin esperado nada angustioso, emocionalmente intenso pero no doloroso. No quiero ser llorando el hortelano, pues nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar… la de mi padre irá a dar a un trigal, a un océano de amapolas, a la sombra de los olivos… o volverá a su huerto y a su higuera por los altos andamios de las flores. Y si por ahí no se le encuentra que le busquen en el llanto y en la risa, en la fuerza del viento, en el furor de la tormenta o en el suave arrullo de la brisa. Este canto elegiaco es propio de quien tiene el cuerpo para pocos aspavientos y lo emotivo deja filtrar más bien poco lo razonable y entonces sale lo que sale: la metáfora. La realidad es que mi padre está en donde ya no se mira nunca atrás, rodeado de sus amigos en presencia o en ausencia. Yo en cambio sí vuelvo la vista atrás para dejar pasar con pie ligero los retazos de una vida sin enjuiciarlos. El día de los fastos, es decir lo que adorna la "vida" del muerto en cuerpo presente, trajo la burocracia, el papeleo, la apariencia, el rito… pero eso ya es convención, no es esencia. Aquí la única verdad es la de la vida –los que escribimos y los que leéis- y la muerte –mi padre. Esta entrada es de agradecimiento a quienes han tenido un pensamiento positivo para quien ya descansa entre la tierra abierta al cielo de "Herrera" y especialmente para las personas que han compartido la emoción con la familia de Lisardo, mi padre.

6 comentarios:

Mario Illán dijo...

Pues mucho ánimo padre.
Ya está en marcha el proyecto árbol para plantar un recuerdo que crezca con los años.
Te dejo que elijas tú el sitio, que seguro que sabes dónde pueden crecer bien.
Besotes.

Anónimo dijo...

Descanse en paz el hombre al que recordamos con cariño en aquel momento en que queria tener una vara para dar cumplida respuesta a una locura de adolescentes .
Un abrazo, amigo Antonio.

Rosa Maria dijo...

Que en el recuerdo de los presentes dure por mucho tiempo tu estela paterna, ya que la vida te ha permitido disfrutarlo hasta sus últimos mejores años.
Suerte la tuya, Antonio, que le has visto envejecer y junto a él has crecido y habrás dialogado y escuchado los consejos que pudiera darte.
No me cabe la menor duda que Lisardo se habrá marchado satisfecho y feliz por una vida llena de gozo, de todos los seres queridos que le han acompañado.
Desde aquí quiero mandarte un fuerte abrazo.

Quique dijo...

Preciosa tu elegía.
Un fuerte abrazo.

Cathy dijo...

Antonio,

We were sorry to hear about the loss of your father, Lisardo. Know that you are in our thoughts and prayers.

I know that your father was very happy to be living at his homeplace. Being in a fimilar place and near his friends. At this time of sorrow, may you find comfort in your memories.

May the concern and sympathy of those who care help you through this difficult time. Lots of Love, Cathy and Family

Enrique M. de la Casa dijo...

Siento enterarme en esta página de la muerte de tu padre. Lo siento.
Enrique M. de la Casa