domingo, 21 de diciembre de 2008

¡FELIZ 2009!


¡Feliz 2009! Estoy que me salgo ante la perspectiva conceptual del año que entra. Hay que felicitarse. 2009 ha sido declarado por el Consejo de Europa como el Año Europeo de la Creatividad y la Innovación. Excelente idea. ¿Recuerdan lo que dijo el sabio Einstein sobre la crisis?, pues ni más ni menos que “en los momentos de crisis sólo la creatividad es más importante que el conocimiento”. Ahí queda eso. Europa, y cada uno de nosotros, necesita impulsar su capacidad de creatividad e innovación por motivos tanto sociales como económicos. Es la única manera de responder efectivamente a los desafíos y oportunidades de la globalización. También está bien que se promueva la creatividad y la habilidad artística. Por todo ello, pido que se potencien las aptitudes –y las actitudes- creativas básicas de toda la población y con especial énfasis que se haga en el sistema educativo castallano-manchego. Ahora es buen momento, pues se anda en la gestación de una ley educativa regional. Y ya sabemos que el triángulo del conocimiento incluye la educación, la investigación y la innovación. Los sapos y las ranas croan llenos de alegría. Y con su lenguaje particular: La abeja susurra, la alondra trisa, el búho ulula, el caballo relincha, la oveja bala, el canario gorjea, el ciervo rebrama, la cigueña crotora, el cisne vozna, el conejo chilla, la cotorra habla, el cuervo grazna, el cerdo gruñe, el elefante barrita, la gallina cacarea, el gato maúlla, el gato en celo marramiza, la golondrina trisa, el grillo grilla, el jabalí arrúa, la langosta estrida, el león ruge, el lobo aúlla, el mosquito zumba, los pájaros trinan, la paloma gime, la pantera himpla, el pato parpa, el pavo gluglutea, la perdiz cuchichía, el perro ladra, el ratón musita, la serpiente silba, el toro muge y la zorra tautea. Todos los animales del universo están felices por un 2009 lleno de creatividad e innovación. Eso es lo deseo para todas las personas: amor creativo e innovador. Que sean felices buenos y buenas con quienes estén a su sonruedo. ¡Feliz 2009!

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¡FELICES VIDAS!

Estimados lectores. Este bloggero iconoclasta está y no está de fiesta, por lo de la iconoclasia, of course. Por eso, echo mano de uno de mis preferidos: Charles Bukowski, autor realista y brutal, a veces; tierno y sentimental, otras. Me acomodo a sus textos y os felicito estos tiempos de zozobra, aunque yo y mi “sapo” nos sumemos al poco común optimismo del amor, que es una fiesta carnal de todo el año. Dice Bukowski que “La confusión es el dios, la locura es el dios, la paz permanente de la vida es la paz permanente de la muerte. La agonía puede matar o puede sustentar la vida pero la paz es siempre horrible, la paz es la peor cosa caminando, hablando, sonriendo, pareciendo ser... no hay dios, no hay política, no hay paz, no hay amor, no hay control, no hay planes...”. Y también se arranca con este grito humano que tergiverso: “la historia de la melancolía nos incluye a todos. Me retuerzo entre las sábanas sucias, mientras fijo mi mirada en las paredes azules y nada. Me he acostumbrado tanto a la melancolía que la saludo como a una vieja amiga. Ahora tendré 15 minutos de aflicción por algo que se fue, se lo diré a los dioses. Si me siento realmente mal, realmente triste, entonces me levanto purificado, aunque no haya resuelto nada (...) y quizá pienso que hay algo mal en mí además de la melancolía”.
Sin embargo las luces nos dicen que la vida es fiesta y en nuestra alma de reptil, que ofrece manzanas del árbol de la ciencia, apreciamos que hay un pájaro azul que quiere salir de nuestro corazón, pero somos duros con él, le decimos quédate ahí dentro, no vamos a permitir que nadie te vea. ¡Felices Pascuas! Mis admirados maestros y amigos que alumbráis con vuestra sabia razón estas páginas, sabed que al pájaro azul que anida en nuestro corazón y quiere volar, lo vamos a dejar salir a veces por la noche, cuando todo el mundo duerme, para que visite y susurre al oído los mejores deseos, porque somos gente atrevida, libre, crítica y, como don Antonio Machado, en el mejor sentido de la palabra, buenos. Que el poderoso olvido que habita entre los labios y fluye por los besos nos predestine a recorrer caminos donde no sea preciso beber los vasos de nepente. ¡Felices Pascuas! y que el año próximo irrumpa la primavera y se alce como un sol en cada pecho. Este bloggero, de corazón, desde el frío encanto de Toledo, os desea, de verdad, ¡Felices Vidas!

lunes, 15 de diciembre de 2008

LIDERAZGO


El mal líder es aquel a quien la gente desprecia.

El buen líder es aquel a quien la gente alaba.

El gran líder logra que el pueblo diga: "Lo hicimos nosotros".



miércoles, 10 de diciembre de 2008

He terminado el segundo volumen de la trilogía. Trescientas páginas muy buenas entre la 300 y la 600 más o menos. El final demerece narrativamente con el planteamiento. Se estira mucho el relato sin necesidad. Compositivamente tiene muchos puntos flacos. No quiero contar que "el asesino es el sheriff" para no estropearos la lectura. Solo indicar que me gustó más la primera, me parece más completa.

martes, 9 de diciembre de 2008

COMPLETAR EL REFRÁN


Completar un dicho, un refrán, un proverbio, cambiando el uiniverso del discurso para crear humor, sarcasmo, ironía... puede ser un juego extraordinariamente dinámico y sutil.
Intentémoslo con el siguiente que escuché a un mielero de Alabalate de Zorita, que afirmaba de algo que "ES MÁS FRÍO QUE ........ ............................... DE UN PEZ".

martes, 2 de diciembre de 2008

LAS PALABRAS Y LOS HECHOS

Una zorra y un zorro, que eran perseguidos por unos cazadores, llegaron cerca de donde estaba un leñador preparando su carga de troncos y le suplicaron que les escondiera. El hombre no lo dudó y les aconsejó que entraran en su cabaña y que luego juntaran la puerta. Al momento llegaron los cazadores sofocados y preguntaron al leñador si había visto a la zorra y al zorro.
El leñador, con la voz bien alta les dijo que el no había visto ni zorros ni zorras, mientras con su mano disimuladamente señalaba hacia la cabaña en la que se había escondido la pareja de raposos.
Los cazadores, muy primarios para la decodificación de mensajes, no dieron importancia ni comprendieron las señas que el cazador hacía con su mano y confiaron únicamente en lo dicho con la palabra. Y tan deprisa como llegaron se volvierona perder por lo intrincado del bosque.
El zorro y la zorra, al verlos marcharse, salieron de la cabaña con el hopo en alto y sin decir ni pío.
El leñador, con los brazos en jarras, se dirigió a ellos y les reprochó que no le dieran ni las gracias, después de haberles salvado la vida, diciendo a los cazadores que él no había visto zorros por allí.
La zorra y el zorro, alzando su voz, le respondieron:
- Te hubiéramos dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo.


¡Cuantas veces en nuestro mundo vemos como los hechos niegan a las palabra!

viernes, 28 de noviembre de 2008

EJEMPLO PARA LÍDERES EMERGENTES EN TIEMPOS DE CRISIS


En el año 325, Alejandro III, rey de Macedonia, condujo a sus tropas a través del desierto de Gedrosia. En aquella campaña, la sed y el hambre acabaron con miles de soldados y de otras personas.Tras largos días de marcha, dos soldados encontraron agua en un barranco y la trajeron ante Alejandro en un casco.
El rey preguntó: ¿Hay suficiente para todos?

No mi rey, contestaron los soldados.
Alejandro vació el casco sobre la arena ardiente, ante la vista de una tropa indignada y maravillada a la vez. Demasiado para uno solo, demasiado poco para todos, dijo tras derramar el agua.

Con este acto simple, pero muy ejemplificador, Alejandro demostró magnanimidad, una virtud esencial para el liderazgo efectivo. Un líder magnánimo es aquel que muestra disposición a dar más de lo que se esperaría de él. Alejandro estableció que no podía beber uno -aunque se tratara del mismísimo soberano- si no podían beber todos. Su gesto fue una declaración de principios, un desafío a sus seguidores y una provocación a las adversas circunstancias.
Al mostrarse igual a todos, Alejandro se mostró superior, manifestando su condición de líder y legitimando el lugar que ocupaba.Al demostrar entereza ante la adversidad y ánimo para refrenar sus impulsos, elevó el ánimo y las fuerzas de sus subordinados. Al no exigir a los demás nada que él mismo no estuviera dispuesto a sobrellevar, pero a la vez demostrar que podía continuar resistiendo, logró que todos se identificaran y se sintieran orgullosos porque sabían que jamás serían defraudados.
Gestos sencillos como el de Alejandro, pero genuinos porque provienen del ejemplo personal, crean una inmensa motivación en las personas.
Sin duda el acto de Alejandro fue provocativo y desafiante, pero muchas veces, en momentos difíciles, se necesita una respuesta límite para despertar conciencia, confianza y respeto.

Moraleja, en Alejandro y el derrame del agua hay un ejemplo para líderes emergentes que quieran afianzarse.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL AIRE DEL TIEMPO


Vivimos rodeados. Nos circunda, física y espiritualmente, el contexto dentro del cual se despliega nuestra existencia. Ortega y Gasset lo llamaba “circunstancia”. Si estamos en la ciudad, nos rodean edificios, cables, automóviles, gentes que van y vienen. Eso es lo visible. Pero también vivimos inmersos en una circunstancia invisible, que nos rodea y nos condiciona: la política, los problemas sociales y económicos, etc... Todo parece que está ahí, aparentemente fuera de nosotros. Pero no nos equivoquemos, lo que nos rodea no solo nos rodea, nos penetra, nos fecunda, nos influye, forma parte de nosotros, nos modela la vida.
Lo invisible, mucho más fuerte que lo visible, es el mundo de normas, costumbres, modas, maneras de pensar y valores que nos llevan por los rieles de la vida, sin poder salirnos, si somos correctos y rigurosamente civilizados. Eso es la cultura y está en el aire, en el ambiente; es para nosotros como el agua para el pez, que no sabe que está en el agua. Sólo está allí. La cultura es nuestra "agua".
Por más que nos creamos rebeldes, usemos pendientes, nos pintemos el pelo de rojo o la cara de verde esperanza, no hacemos nada más que obedecer lo que otros dictan, por medio del espíritu de la época, "el aire del tiempo", la cultura, los usos y las costumbres.
Ya al nacer respiramos cultura y en ella se aprende a llorar, gemir, besar, enojarse, saludar de lejos o dar la mano. O quizá eso era antes. Ahora ya no se distingue el uso del tú y del usted y la demagogia del igualitarismo ha hecho que se pierda la cultura del respeto.
Somos libres a medias, pues estamos tan inmersos en esa suma de valores, hábitos y formas de comportamiento como el pez en el agua. Incluso creemos que elegimos determinadas cosas porque nos gustan y no porque circulan culturalmente, es decir, porque nos influyen.
Los valores de la cultura circundante calan en nosotros, fluyen por nuestra sangre y nuestro cerebro. Son la circunstancia más profunda. ¿Podemos suprimirla de nuestra vida? Quizás no, pero podemos tomar cada vez más conciencia de que lo que nos rodea, no nos rodea... es parte de nosotros. Y llegados a este punto, me planteo la gran pregunta, la mezcla de culturas (valores) en un mundo globalizado, ¿enriquece, empobrece o desestructura las culturas?

sábado, 22 de noviembre de 2008

LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES


"Los hombres que no amaban a las mujeres" es una "multinovela" con una acción que atrapa, una manera de narrar ágil, unos personajes equilibrados -no que ellos sean personas equilibradas, sino que son narrativamente equilibrados-. Es una verdadera etopeya, el retrato moral de una sociedad con una moraleja final: el sentimiento más auténticamente humano se encuentra en el personaje que parece más marginal ¡lo que son las cosas! Estoy deseando leer la segunda y la tercera...

viernes, 21 de noviembre de 2008

HACER...


¿Hacer? ¿no hacer?... No lo dudes: haz siempre.
En el mismo momento en que hacemos algo que nunca hemos hecho antes, ya estamos en el camino del cambio. El cambio es crecimiento y revitalización, es aire nuevo sobre el rostro.
Hacer algo nuevo es convivir más profundamente, ahondar en el afecto, es un regalo inesperado que llena el cuerpo y el alma de emociones.
Vivimos en círculos viciosos de hábitos: hábitos mentales, hábitos emocionales, hábitos sexuales, hábitos corporales... Cuando cambiamos un hábito o hacemos un paréntesis en él, aparece una nueva dimensión de nosotros mismos... y existen infinitas dimensiones! En el fondo, somos tan infinitos como el universo.
La familia, el trabajo, la cultura, la sociedad nos ponen en un molde. Dudamos a la hora de hacer cosas nuevas porque tememos salirnos del molde. Hay que ¡¡¡hacer!!!, hacer algo que nunca hayamos hecho antes, y ver qué pasa... ¿Es difícil? A lo mejor lo difícil sea no hacerlo.

martes, 18 de noviembre de 2008

CON CARLOS FUENTES


Carlos Fuentes. Ocenta años. Mexicano. Novelista. La muerte de Artemio Cruz es uno de sus libros que más recuerdo. Lo leí con todos los del boom, con Rayuela de Cortázar, con La cidudad y los perros de Vargas Llosa, con Paradiso de Lezama Lima. con Un mundo para Julius de Bryce Echenique, con Sobre héroes y tumbas de Sabato, con Cien años de soledad de García Márquez, con Tres tristes tigres de Cabrera Infante, con lo de Carpentier, lo de Arguedas, incluso lo de Borges y lo de tantos. Cinco minutos con Carlos Fuentes hablando de literatura, de sus novelas, justifican la fotografía.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

INTELIGENCIA URGENTE

Hoy hay mucha gente que habla y habla y parece saber de todo. Argumentan con un dogmatismo propio de un Aristóteles. Ante estos que saben o hacen que saben, hay quien también parece que sabe y asiente con expresiones enfáticas del tipo ¡“¡ah, sí, yo lo leí, a mí me encantó, eso es el no va más!”. Esto es lo que podemos llamar el “kit de inteligencia urgente”, ante lo que tenemos que parapetarnos para que no nos atrapen las apariencias de tanto erudito a la violeta como corretea por el mundo mundial.
En estos casos, en los que se quiera aparentar, el kit de inteligencia urgente recomienda escuchar y asentir con aire de superioridad. Las personas tienen tal necesidad de hablar, que las pocas veces que se encuentran con una que escucha, sentencian: “es alguien muy perspicaz”.
También es recomendable anunciar que uno no ve otra cosa que películas iraníes o turcas, y afirmar que son las únicas pasables. Como nadie conoce el cine iraní y escasamente el turco, está garantizado que el otro no indagará más sobre el tema. Y hablando de cine, siempre es un buen signo de ¡inteligencia! desprestigiar a algún grande, algo así como “Kurosawa se repite”, “Kusturica es una desilusión” o "Coppola me aburre". Lo mismo con otras artes: ante una pintura que no nos dice nada se puede comentar la grácil pincelada del autor y, ante un libro o un artículo incomprensible, el comentario de rigor será “tiene buenas intenciones, pero no demuestra el punto”. ¡Ah! y siempre será bueno decir que Javier Marías no le coge el "ay" a la sintaxis porque tiene el periodo muy amplio.
Un inteligente abetunado, por último, sigue la corriente a los demás: a la gente le gusta expresar sus opiniones, de modo que estar de acuerdo siempre será percibido como algo muy atinado.
Vamos, que hoy el que no se las da de culto es porque no quiere.

martes, 11 de noviembre de 2008

poema visual

...alma de otoño, densa alegría...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

PARÁFRASIS SOBRE UN TEXTO DE BENEDETTI

¡Viva la gente que vibra, que sabe lo que hay que hacer y lo hace!

Albricias por la gente que piensa que el trabajo en equipo, arrimando cada uno el hombro con su tarea, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

Un aplauso de corazón para la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.

Admiración y respeto para la gente con criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó. Esa es la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Gracias a la gente capaz de criticarnos constructivamente y de frente; a ella le debemos el progreso y entre ella están las personas a las que de verdad podemos llamar amigos.

¡Qué alegría convivir con la gente que sabe la importancia de la alegría!

viernes, 31 de octubre de 2008

LO QUE NOS PERDEMOS POR NO PONER ATENCIÓN

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. En ese tiempo, se calcula que pasaron por la estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.
Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.
Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volviendo la cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell había llenado a rebosar un teatro en Boston, con localidades que costaban una media de 100 dólares.
Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?

martes, 28 de octubre de 2008

Los líderes, ante un problema, recurren a personas que tienen grandes conocimientos y que -supuestamente- deberían aportar "la solución". Sin embargo, los “sabios tecnócratas, racionales y poco creativos" no siempre presentan el argumento más acertado.
Os voy a contar un cuento, por si se puede obtener una moraleja:
“Había una vez... un país muy famoso por la riqueza de sus cultivos. Un año, padeció una pertinaz sequía que arruinó toda su producción.
Como era su costumbre ante problemas muy delicados, el jefe de esta república acudió a su consejo de sabios tecnócratas. Ellos habían pasado muchos años estudiando todos los asuntos de la república y los conocían en profundidad. Rápidamente advirtieron la gravedad de la situación y desarrollaron un nuevo método de riego que aprovechaba la poca agua disponible.
Tras escuchar la explicación de los sabios, el líder de la república consideró que la idea era brillante y, feliz con la noticia, envió a los sabios tecnócratas por todo el territorio para que explicaran a los campesinos este nuevo método.
Pero las semanas transcurrían y las tierras seguían sin mejorar. La situación del líder era difícil y él estaba cada vez más cuestionado por su pueblo. Por un lado, los campesinos le acusaban de ser incapaz de encontrar una solución y, por el otro, los sabios tecnócratas se quejaban de que él les había hecho perder el tiempo, enviándoles a hablar con personas sin cultura.
El líder de esta república, tras escuchar todo esto, reflexionó y llegó a una extraña conclusión: había que llamar a los juglares.
Sorprendidos por la decisión del líder, sus súbditos pensaron que la sequía había afectado algo más que los cultivos... y ponían en duda el raciocinio de su jefe.
Sin embargo, para sorpresa y admiración de todos, un mes más tarde la república recuperó su esplendor... y el líder, a su vez, recuperó la confianza de sus súbditos”.

¿Cual fue el plan del líder? ¿Por qué llamó a los juglares?¿Estaba tan loco como todos pensaban?¿Cuál fue la solución?
El líder se dio cuenta de que los campesinos no entendían el método que explicaban los sabios tecnócratas y decidió que alguien debía explicárselo urgentemente. Por tal motivo convocó a los juglares, que eran personas que dominaban perfectamente el lenguaje y, además, gozaban de la confianza de los campesinos.
El líder, lejos de estar loco, tuvo un "momento creativo": vio que los juglares eran las personas ideales para transmitir el conocimiento, porque rápidamente podían difundir un mensaje con sus historias y canciones. Además, frecuentaban los mismos lugares que los campesinos.
De esta manera, el nuevo método de riego fue difundido por todo el territorio de la república de manera muy comprensible y "pegadiza", y los campesinos pudieron aplicarlo con éxito.
¿Qué sucedió en realidad?
El líder se equivocó, sin mala intención en su primer intento. Si bien fue acertado consultar a los sabios, no lo fue enviarles directamente a trasmitir su conocimiento a la gente.
Ante el agravamiento del problema, el líder reconoció su error y buscó la solución en otro nivel. Se reunió con sabios, juglares y campesinos y -entre todos- elaboraron una nueva estrategia. Así, acortaron el mensaje (comprendieron que era mejor perder una parte, que perderlo todo). Luego "tradujeron" el conocimiento de los sabios al lenguaje de la gente y, por último, acordaron difundirlo rápidamente en todas direcciones.
Si trasladamos esta historia a nuestro tiempo de crisis, podemos extraer algunas lecciones muy útiles:
- Los problemas nuevos requieren soluciones nuevas.
- Un mismo problema afecta a diferentes personas, de diferentes maneras.
- La solución depende más de la comunicación que de la información.
- El conocimiento debe estar adaptado al lenguaje de quien lo necesita.
- Si el problema afecta a muchas personas, la solución debe ser encontrada entre todas.
- Quienes poseen el conocimiento, no siempre poseen la solución.
Al igual que nuestro líder de la república de la historia, los líderes reales de nuestras organizaciones, nuestras Comunidades y nuestros Estados, piden ayuda a sus "sabios" (los especialistas tecnócratas o políticos de aparato) cuando surge un problema. Sin embargo, muchas veces, los conocimientos que reciben de ellos no representan exactamente la solución.
Aún hoy, que vivimos una época marcada por la velocidad de la información, los líderes tiene mucho trabajo por delante antes de pasar del conocimiento... a la solución.
¡LA CREATIVIDAD LES ASISTA!

viernes, 24 de octubre de 2008

PUCHES

Las puches SON un dulce que se suele comer alrededor del "día de los santos". También se solía llevar este manjar a los olivares para festejar el remate en las faenas de la recogida de la aceituna. Esta recetilla, recogida de la tradición navalucillense, se hace así de fácil.

Ingredientes:
Harina, anises, azúcar, una cáscara de naranja, un poco de miel,aceite de oliva y unos coscurros de pan.

Manos a la obra:
Cocemos los anises y una cáscara de naranja seca en agua y colamos el caldo.
En agua fría disolvemos la harina con unas cucharadas de azúcar (al gusto de dulce) sin que nos queden grumos (hay quien lo cuela). Esta disolución de harina la vertemos en el agua de anises, que ya estará hirviendo, y lo dejamos cocer durante unos veinte minutos, moviendo constantemente para que no se nos pegue.
Aparte freímos unos coscurros de pan y los apartamos en un plato.
En la misma sartén con poquito aceite sofreímos una cáscara de naranja y unas cucharadas de miel que echaremos encima de los coscurros. Y los coscurros a su vez en la cazuela de la puches.
Dejamos que se enfríe y comemos hasta hartarnos... ¡que será pronto, porque llenan mucho!

lunes, 13 de octubre de 2008

¡¡QUE SE REPITA EL CONCIERTO DE SPHERA!!


Hiro Kurosaki y SPHERA ANTIQVUA ¡¡¡¡EXTRAORDINARIOS!!!! tanto en el auditorio nacional de Madrid como en el auditorio de CCM en Toledo. Pura exquisitez y profesionalismo a prueba de críticos. Eso es hacer música, acercar la música a la gente y hacer. ¡Enhorabuena!

jueves, 2 de octubre de 2008

HIRO KUROSAKI y Sphera AntiQva

Sphera AntiQva es la única orquesta española con formación historicista que interpreta la música antigua de acuerdo a los cánones de la época

Hiro Kurosaki

El día 9 de octubre, en el Auditorio Nacional de Madrid, a las 7'30 de la tarde y el día 11 en el auditorio de Caja Castilla La Mancha, en Toledo, tendremos la suerte de poder escuchar un extraordinario concierto de carácter historicista a cargo del Hiro Kurosaki y Sphera AntiQva.
Hiro Kurosaki es algo más que un músico excepcional de prodigiosa técnica y espíritu abierto, es un filósofo de la música. Es un intérprete al que le encanta la verdad y sabe trasmitirla, huye del engaño del efectismo y de los juegos malabares, pues piensa que el estilo musical de cada momento es sólo la superficie del pensamiento, y a él le interesa enseñar lo que subyace, la idea y el cosmos de la música. Es un músico tan moderno que enseña a entender y escuchar la música de cada época en su contexto, con su ideario y estética. No es un dogmático del movimiento a favor de la música antigua, sino que, también por su condición de historiador del Arte, es un profundo conocedor de las corrientes artísticas, y no olvida que la música antigua, como todos nosotros, de igual manera es una realidad de nuestro tiempo, algo que no podemos ignorar.
Kurosaki participa como maestro de ceremonias en lo que supone la presentación en Madrid de Sphera AntiQva, la primera orquesta historicista en España, que abarca en sus interpretaciones obras del Clasicismo y Romanticismo. Sphera AntiQva realizará una interpretación históricamente informada, con montaje y afinación de instrumentos a la manera de la época. La orquesta, de reciente creación, reúne un excelente elenco de músicos que siguen un programa europeo de investigación y estudio de música clásica y romántica bajo la dirección de Philippe Herreweghe, trabajando con maestros de la talla de Lucy Van Dael, S. Kuijken, B. Weill o Marc Minkowski.
Tras la labor de rescate de la música jesuítica de la selva del Amazonas o de los trabajos de recuperación de música de las catedrales españolas, Sphera AntiQva presenta “Virtuosos Afectos” un programa vertebrado por la virtuosa literatura romántica para orquesta de cuerda. Durante el concierto, que incluye la sinfonía de cuerda nº12 y el concierto para violín en Re menor, de Felix Mendelssohn, también se estrenará la Sinfonietta Sphera Op.29 del compositor Manuel Tévar.
Hiro Kurosaki interpretará el concierto con un excelente violín de Pietro Guarnerius fabricado en Mantua en 1707.

miércoles, 1 de octubre de 2008


EPITAFIO A HORUS

(El amoroso gato de Ítaca)



Silenciosos espejos son tus ojos,

tigre de salón, pausada pantera,

acariciando siempre a tu manera

una existencia calma sin enojos.


Tuya es la verdad, míos los abrojos

que me deja tu corazón de fiera.

Mío el sentir tu alba aventurera

por el eterno azul de los rastrojos.


¡Horus! Te has ido y sigues siendo el dueño

que agasaja el pasado de mi vida,

la luz del despertar y de mi sueño.


Desde esa soledad que no se olvida,

desde tu ser de otoño marfileño,

alíviame el dolor de tu partida.

viernes, 26 de septiembre de 2008

CONTRA LA GENTE TÓXICA

¿Con quién vives? ¿Con quién trabajas? ¿Con quién compartes tus salidas, tus almuerzos, tus caminatas... tu tiempo, tus sueños?
Hay "gente tóxica". Es la que nos plantea relaciones inconvenientes, basadas en emociones negativas, que atentan contra nuestro bienestar y nos quitan energía. Entre esta gente se incluye a las personas envidiosas, chismosas, descalificadoras, falsas, manipuladoras y otras más. Hay un libro que analiza todo esto y del que algún día hablaré. Pero hoy lo que quiero tratar es lo positivo que hay en cada uno de nosotros.
Cambiando nuestra manera de sentir, podemos cambiar nuestra manera de decidir y actuar. Muchas veces vivimos dependiendo de las emociones ajenas, sujetando nuestro bienestar al ánimo de los demás y al trato que quieran darnos. Y eso es inefectivo, sobre todo cuando dejamos entrar a nuestro círculo íntimo a personas "difíciles" y agresivas y damos crédito a sus palabras, que nos dañan. En el ámbito emocional más que en ningún otro, debemos asumir la dirección de nuestra vida y no dejar que nadie, directa o indirectamente, tome decisiones por nosotros. Debemos poner límites no sólo a lo que los demás pueden hacernos o decirnos, sino -sobre todo- a lo que nosotros nos permitimos sentir, a aquello que dejamos nos afecte.
Los seres humanos nos vemos tal como hablamos de nosotros mismos y conforme a lo que otros dicen de nosotros y aceptamos como válido.
Por tanto, no sólo debemos alejarnos de la "gente tóxica" sino, muy especialmente, evitar comportarnos nosotros de ese modo. No caer en el juego de quienes nos perjudican es tan importante como no jugar nosotros ese juego con otras personas. No permitirnos sentir ni hacer sentir culpa, celos, envidia, insatisfacción, dependencia, baja autoestima, inseguridad, ira, etc... Se trata de relacionarnos sanamente en el trabajo, en la familia, en la vida social, con los demás y con nosotros mismos.
Os propongo un Decálogo para la salud emocional:
Primer mandamiento: Valora que te tienes a ti mismo, conócete y trabaja en tu cambio interior.
Segundo mandamiento: No esperes nada de nadie.
Tercer mandamiento: No idealices.
Cuarto mandamiento: Pelea sólo por las cosas que valen la pena.
Quinto mandamiento: Busca consejos de gente sabia.
Sexto mandamiento: Demuestra ternura a los seres que amas.
Séptimo mandamiento: No reacciones mal ante las palabras de la gente.
Octavo mandamiento: No te pongas en víctima.
Noveno mandamiento: No te compares con nadie.
Décimo mandamiento: No intentes cambiar a nadie.
Y ¡¡¡Lee este Blog amigo y no lo perderás!!!

viernes, 19 de septiembre de 2008

EL CRITICÓN

El Criticón es una novela de Baltasar Gracián. La novela refleja una visión pesimista de la sociedad. Su estilo supone la quintaesencia del conceptismo, y está presidido por la brevedad y la intensificación semántica de la lengua. Destaca el recurso de la antítesis y todo tipo de juegos de palabras junto con la abundancia de sentencias y máximas de origen culto o de proverbios y refranes populares que adecua a sus intenciones adaptándolos o transformándolos de modo original.
Recomiendo su lectura, aunque es un poco densa y pesada.

Pero hoy quiero hablar de la "crítica" en nuestro mundo, especialmente en el trabajo. La crítica es una medicina amarga y todos la hemos probado: criticar o ser criticados no es fácil. Con demasiada frecuencia nos pone a la defensiva, o nos vuelve vulnerables y no sabemos cómo actuar ante ella.
La clave para emitir y, fundamentalmente, para recibir una crítica es reconocer que ésta no es "LA VERDAD ABSOLUTA", sino una manera diferente de ver las cosas, una "verdad relativa", tanto nuestra crítica como la crítica que nos hacen.
Hay que ser positivos ante la crítica. Podemos utilizarla -especialmente la que nos hacen- para cuestionar nuestros modos de actuar... y mejorar!
Cuando nos critican, podemos preguntarnos: "¿qué ha visto esta persona para decir lo que dice y que seguro que puede ayudarme? Esta actitud ya de por sí reduce las emociones negativas y nos permite abir la mente y aprender de la crítica.
Es evidente que, para criticar, debemos ser conscientes de lo subjetivo de nuestra mirada y mantener un delicado equilibrio entre lo que decimos... y "el modo" en que lo decimos.
Criticar no debe ser sinónimo de "herir".

viernes, 12 de septiembre de 2008

IDEAS PARA LÍDERES EMERGENTES

El liderazgo no es un tema tan complejo, como a algunos les pudiera parecer. Podemos definir “liderazgo” como “influencia”. Así de simple: cuando una persona lidera, influye. Liderar a otros es influenciarles -a través de diferentes medios- para que sigan al líder hacia su visión, creencia, o acción.
Una de las claves para afianzar el liderazgo es incrementar la habilidad de persuadir a la gente. Hay que pensar que la persuasión no es una simple cuestión verbal (o de argumentos) que busca cambiar el parecer de alguien. Hay que considerar esta cuestión desde una perspectiva más amplia, que no es nueva, que ha estado rondando por cientos de años y sobre la que no se reflexiona mucho.
Los puntos básicos los encontramos en "La Retórica" de Aristóteles. Son los tres pilares de la persuasión. Juntos nos permiten persuadir a las personas completamente, acercarlas a nuestra visión y convencerlas para que nos sigan. Si alguno de estos pilares falla, sería como sentarse en un taburete de tres patas, al que le falta una. Se entiende bien la metáfora, ¿verdad?
Los tres pilares básicos de la persuasión, y, por tanto, del liderazgo, son lo que podemos llamar: Logos -o lógica-, Pathos -o pasión- y Ethos -o ética-.
Los dos primeros, Lógica y Pasión, son claves y el tercero tiene extraordinaria importancia y es imprescindible. Es decir, para dominar el arte de la persuasión, hay que tener:
1. Lógica: La visión, las ideas, los mensajes, deben tener sentido para la persona a la que se dirigen, para las personas que siguen al líder (y para aquellas que se pretende que le sigan). ¿Cómo hacerlo?
- Visión. ¿Tiene el líder la visión del lugar donde quiere ir? ¿Tiene ese destino en su mente? Si desea que las personas le sigan, el líder necesita tener una Visión, un resultado final al que apuntar.
- Claridad. ¿Su "visión" es clara? ¿Puede ser explicada con facilidad? ¿Es lo suficientemente simple como para "prender" en el corazón de la gente? ¿Tiene sentido?
- Comunicación. ¿Puede comunicar su visión de manera tal que sea comprendida y que motive? ¿La comunica con la suficiente regularidad como para que su lógica "cave hondo"?
- Estrategia. La estrategia del líder para llegar a su meta debe ser lógica para sus seguidores. ¿Tiene sentido para ellos seguirle en este viaje hacia su "visión"?
2. Pasión: Las personas subestiman el poder de la pasión. Hoy, más que nunca, estar apasionado acerca de la Visión –el mensaje- del líder está íntimamente ligado al concepto de persuasión.
Ya sea por que vivamos en la era moderna, o según algunos sociólogos en la post-moderna, las personas son persuadidas cada vez menos por la lógica o la razón, y cada vez más por la pasión. Vivimos en una era donde las imágenes y la música mueven a las personas mucho más que la razón. Por ejemplo, pensemos en la manera que son vendidas las cosas hoy. Los conceptos de la publicidad –que son pasión- ayudan a la persuasión del líder.
¿Entonces qué? ¿Debemos desechar la lógica? Ciertamente no. Debemos considerar que la “pasión” es extremadamente importante. Posiblemente más que la “lógica”. Esta situación, a poco que se analice -y se reflexione- la realidad discursiva de los líderes mundiales, vemos que es una tendencia creciente –el fenómeno Obama es uno de los ejemplos-.
Estar apasionado con la propia “visión” es esencial. Esto es lo que "se nota" cuando el líder habla de ella.
Las personas desean saber que el líder está apasionado con su visión, con su mensaje, con sus ideas básicas. Si él no está apasionado o no demuestra su pasión, entonces..., ¿por qué van a estarlo los receptores de su mensaje? La “visión” del líder –la idea contenida en el mensaje- debe ser apasionadamente motivante. Después de todo, el líder está pidiendo a las personas que se alineen detrás de él y que den todo –especialmente su confianza- para ayudarle a llegar a la meta. Se necesita ser apasionado para movilizar a las personas y, cuanto más grande sea la visión, más pasión se necesitará para alcanzarla. (Creo que Bono explotaba muy bien este recurso en sus “modos” de expresión).
3. Ética: Este, según creo, es el más importante de los tres pilares. Es lo que más se valora en los líderes modernos. Ética, integridad, carácter, buen talante... Da igual cómo lo llamemos. Las personas observan y están constantemente juzgando las acciones y actitudes de los líderes. Una persona, un líder, puede tener enormes habilidades, toda la lógica y la pasión del mundo, pero si sus seguidores ven un defecto en su carácter... se irán en otra dirección. Esto no debe malinterpretarse; no estoy hablando de errores. Los seguidores permiten la equivocación, incluso la comprenden y la perdonan, pero no le perdonarán un carácter débil y una actitud no ética. (Se puede recordar los tiempos de la corrupción o de la guerra de Irak).
Un líder (y cualquiera de nosotros también!) debería preguntarse regularmente: ¿Soy honesto? ¿Soy aquello que digo ser? ¿Hago aquello que es correcto? ¿Soy responsable? ¿Soy de igual manera "a puertas cerradas" que en público? ¿Soy una persona íntegra? Estas son preguntas muy importantes. El modo en que las personas las respondan, determinará el grado de seguimiento que obtendrá de ellas.
La lógica, la pasión y la ética son los tres pilares de la persuasión. Por tanto, para afianzar la posición de liderazgo, hay que manifestarse permanentemente ante los demás como una persona que posea una “visión” –un mensaje, una idea- lógica y bien articulada, combinada con una búsqueda “apasionada” . Con esto se estará en condiciones de persuadir a las personas para que alcancen la meta del líder (la de su organización u otra). La clave para afianzarse como líder vendrá dada por su carácter. Si desarrolla un alto nivel de ética, tendrá los pilares completos y sobre ellos crecerá... un gran líder.
Conclusión:
a) Esto hay que contarlo. El líder debe estar expuesto ante la gente con una estrategia definida en la que no se noten ausencias, en la que los medios se diversifiquen y en la que el mensaje se repita.
b) A la oposición hay que tenerla entretenida permanentemente con los contramensajes y no dejarla que crezca. Es decir, alguien tiene que contrarrestar permanentemente los mensajes del líder –o lideresa- y poner de manifiesto que le falta “lógica”, “pasión” y “ética”.
(Dedicado a mi buen amigo Enrique Martínez de la Casa)

lunes, 1 de septiembre de 2008

LIBROS QUE CAMBIARON MI VIDA


Cada libro es un paso más, una ventana que se abre, una mirada al mundo, pero en modo alguno es una revolución que lo cambie todo, cambian algunos matices y ayudan a enriquecerte con la experiencia de lo que se dice, de lo que se lee, de lo que se vive.
Libros que han supuesto un antes y un después:
La cartilla, el rayas 1º, 2º y 3º, en los que me enseñó a leer mi madre antes de ir a la escuela. Esos cambiaron mi vida. Mi abuela firmaba con el dedo, mi abuelo había aprendido a dibujar, que no a escribir, su firma; mi madre había aprendido a leer casi sola. Ella me enseñó a leer y me dio la vida, una vida tan importante como la que me había dado antes. Por eso, creo que las cartillas y mi madre-maestra me dieron la vida.
Luego ha habido detalles: El primer libro con tapas que hojeé fue La Iliada, que estaba en la troje de mi abuela, no sé cómo pudo llegar allí ese único libro y un mapa. Leí muchas cosas que no comprendía, pero empezó a sonarme Aquiles y Patroclo y Agamenón y “la de los rosados dedos”, que yo no lograba entender, porque mi mente no estaba hecha a la metáfora.
El primer libro de poesía que leí fue uno de Rubén Darío. Si de La Iliada no entendía nada, del de Rubén Darío, mucho menos. Pero leía y leía, aunque no entendiese. Y leía en voz alta, porque a mi abuelo le gustaba que le leyese.
Estoy seguro de que no entendía nada, pero se moría de gozo de escucharme leer, algo que él no podía hacer. Ahí me debió entrar el poso del ritmo, de la palabra, de la poesía.
Luego ha habido muchos libros: Siendo jovencito leí con una novieta romántica de esas que se tienen a los 16 años, Cumbres borrascosas. A ella le apasionaba Heatclif y a mí me parecía odioso. No sé si fue por ese desencuentro o por los 16 años, pero vimos que algo no funcionaba y lo dejamos.
Las Rimas de Bécquer, es un libro que está en la memoria. Son los poemas aprendidos, casi una ideología adolescente. Yo escribí muchas rimas.
Me hicieron ver un mundo de contraste, las novelas de adulterio, Ana Karenina, Madame Bovary y La Regenta. Las dos primeras las leí un verano antes de cumplir los 18, muy pronto a mi entender, pero lo que pasaba en la novela era tan diferente a lo que pasaba en el pueblo. Recuerdo que una mañana llegó mi abuelo diciendo que había habido divorcio, vamos que uno se había encontrado a su mujer con otro. Cosas que algún día, si tengo tiempo, contaré.
Más tarde vinieron Quevedo y Valle Inclán y El Manifiesto Comunista y los libros comprometidos que me traje de Francia jugándome el bigote.
Ya con formación, fue Rayuela el libro que me brindó muchos mundos, una forma de narrar, otro horizonte, y El libro de Manuel y El túnel y Sobre héroes y tumbas, y La Ciudad y los perros, El sexto de Arguedas, y César Vallejo y Blas de Otero, Ángel fieramente humano.
Son hitos que están ahí, como están los artículos de Umbral y alguna de sus novelas y las novelas de Marías o la poesía de Almudena Guzmán. Pero eso es ya menor, es lo cotidiano.

miércoles, 27 de agosto de 2008

LA DE LOS ROSADOS DEDOS


A la sombra del día, no sé si aún luz,
los deseos van tomando forma esférica
y nos masajean los pliegues del alma,
quizá potencian el bombeo del corazón
y lo seguro es que se nos va haciendo
un nudo en la garganta. Es lunes.
Vamos al cine. Nos interesan las historias
bien contadas. Tú las sigues con interés
porque entiendes el idioma.
Yo leo los subtítulos, me pierdo,
a veces dormito. Lo que no tiene
precio es tu mano y mi mano entrelazadas.
El amor nos las ensarta y son como perlas
de alegría. Luego andamos largo rato.
La aurora vendrá después de media noche,
mucho antes de que amanezca
y antes de que el sueño nos transporte
a los bordes de la cama. Entonces tú
serás piel y alma, suspiro y beso,
quieto silencio que regocija. Yo
seré luz en la oscuridad
que se alegra
con la callada música de tu risa.

lunes, 25 de agosto de 2008

AHORRAR TIEMPO O DERROCHAR VIDA


Hay momentos y situaciones de nuestra vida en las que no debiéramos tomar el camino más corto. Vivir la vida a través de atajos no es lo mejor ni lo más sano. Buscar el camino más corto para ahorrar tiempo es una manera más de perder el tiempo, al menos de perder el “buen” tiempo. El “ahorro de tiempo” es, a veces, un “derroche de vida”. Todos esos "atajos", que -en nombre de la productividad, la precisión, la optimización y la eficiencia- nos permiten hacer más, nos llevan a vivir menos. En nuestra obsesión por no perder tiempo, muchas veces terminamos perdiendo vida: cuando "acortamos camino", de alguna manera estamos "cortando vida". La vida es bella para quien se toma el tiempo de recorrerla y descubrir sus recodos, no para quien vive tomando atajos.
Y para ilustrar esto, os cuento un cuento: Desde la casa de mi pueblo parte un sendero que atraviesa un bosquecillo, luego bordea un riachuelo en el que el agua hace un murmullo especial en su correr y finalmente termina en la ribera arenosa del río. Por el camino hay higueras, que dan sus buenas brevas en julio y sus buenos higos en septiembre. Recorrer ese sendero es una de las experiencias más hermosas que puedo ofrecer a mis amigos cuando me visitan.
Hace poco, se ha inaugurado una obra pública, un puente que permite llegar a la playita del río en mucho menos tiempo que andando por el sendero. Puedo decir que se ahorra más de media hora. Desde que fue construido este puente, casi todas las personas que salen a realizar ejercicios y a pasear por el lugar utilizan este camino lisito y amplio y llegan pronto a la playa. Están contentas por ello. ¡¡¡Media hora menos de andar!!!, dicen!
El otro día decidí ir por el puente y no por el sendero como acostumbro y comprobé que el recorrido hasta el río ciertamente se acortaba: el puente es un "atajo" muy conveniente, que permite ahorrar tiempo. Sin embargo, ese ahorro para mi tuvo su coste.
La frescura del bosquecillo fue reemplazada por el calor abrasador del cemento; la variedad de colores de las flores y las aves fue sustituida por el tedio de las barandas de acero y el gris de la construcción; en lugar de sentir el aroma de los árboles, me encontré respirando el humo de los vehículos que atravesaban el puente. Vamos que, por tomar el camino más corto para llegar en el menor tiempo posible, perdí hermosas experiencias. La media hora que me ahorré no la llené de vida ciertamente.
Pues eso, que no conviene tomar tantos atajos. ¡Ah! y en el amor ninguno, pues importa el orgasmo, pero es tan hermoso el camino hasta llegar a él, que no pasa nada si no llega o si se retrasa, para así poder perdernos gozosamente, sin puentes, por el jardín de los senderos que se bifurcan.

domingo, 17 de agosto de 2008

¡VIVA EL SOL!

El verano me está dejando así: ¡¡¡achicharrado!!! Pero tengo confianza en superar las situaciones. Es cuestión de no aferrarse más a las experiencias negativas que a las positivas. Mil cosas nos suceden cada semana, pero lo que mejor recordamos no son los triunfos sino los problemas, los errores y los fracasos. Esto sucede porque no reflexionamos, sólo reaccionamos.
Una manera de salir de una depre veraniega y de las otras tambien es empezar cada día pensando en aquello que nos producen placer. Pensar en las cosas gratas de la vida es una manera pacífica y positiva de empezar cada mañana. Hay muchos pequeños placeres que nos rodean.
Cuando me encuentro un poco obtuso, recuerdo las cosas buenas que me pasaron, en lo que va de año, los más de cien orgasmos, las exposiciones que he visto, los poemas que he leído o escrito, el calor de mi pareja, las comidas que he saboreado... e imagino las que aún me esperan.
Reflexionar positivamente y soltar las garras de los contratiempos es lo quehay que hacer para no quedarse como el bisonte de Altamira: seco en una piedra, rojo como un pimiento y bufando.

jueves, 31 de julio de 2008

CON IMAGEN, CON PALABRAS


Un bocado exquisito
no tiene secretos.
Se trata de colocar
los elementos
en la dosis justa
y en el lugar perfecto.
Acaso tú no piensas,
cuando te beso,
que no hace falta medida
en estos versos.
Cierra los ojos y muerde...
... ... ...
Te quiero.

viernes, 18 de julio de 2008

PAREMOS EL TIEMPO Y MIREMOS DENTRO

La prisa, Dios, la prisa. El continuo quehacer. No tenemos un tiempito para mirarnos hacia dentro. Hay que desencadenar la vida que nos come. Nosotros somos tan importantes como lo que tenemos entre manos, o más. Por eso, de vez en cuando, conviene alejarse un poquito de los lugares que frecuentamos -o de los que no salimos- y de quienes están muy cerca de nosotros -en el trabajo, en la familia-. Dejemos de pensar por un tiempo en todos esos asuntos para los que parecemos imprescindibles. Paremos y no hagamos aquellas cosas que siempre hacemos. No se va a hundir el mundo. Y no hagamos nada... nada... nada... nada. Hay que relajarse, pues relajémosnos, cerremos los ojos, mantengámosnos quietos, nuestra pantalla mental que se quede en blanco. Alejemos todos los pensamientos y simplemente respiremos profundamente. Nos tomamos un tiempo para re-conocer nuestro propio espacio y bucear en nuesto interior... Somos un océano. ¡En nuestro ser hay tanta belleza, tanta paz, tanta inteligencia, tanto amor... y tanta riqueza! Solo unos momentos, los suficientes para darnos cuenta de que lo que tanto buscamos afuera... nace allí dentro. ¿Qué os parece?

miércoles, 16 de julio de 2008

¡PUES ESO!


Más, todavía más.

Hacia el sol, en volandas

la plenitud se escapa.

¡Ya sólo sé cantar!

viernes, 11 de julio de 2008

SOBRE LÍDERES Y LIDERAZGOS

(LA IMAGEN ES SÓLO PARA LLAMAR LA ATENCIÓN Y NADA TIENE QUE VER CON EL CONTENIDO DEL ARTÍCULO)


Las personas que lideran una organización -o una comunidad- tienen que saber a ciencia cierta que son parte de los problemas que en su organización –o comunidad- ocurren. Tener la iniciativa de resolver esos problemas, no las "libera" de su parte de responsabilidad por su existencia. Cuando se desempeña una tarea de liderazgo, siempre se tiene parte de la responsabilidad ante un problema. Ya sea por haberlo creado, por no haberlo evitado o por no haberlo resuelto.
Si se nos rompe un jarrón; aunque no sea fácil, antes de repararlo... debemos preguntarnos por qué se rompió!
Si reconocer la responsabilidad ante una situación negativa es algo bastante difícil de hacer para cualquier persona, para alguien con un papel protagonista tan "expuesto" como el de líder, lo es mucho más.
De lo que el líder debe ser consciente es de que, si culpa a los demás, está a la vez negando que es parte de la situación. Y cuando no se es parte de la situación y la situación debe ser cambiada, entonces también hay que cambiar al líder.
Como líderes, si adoptamos un estilo que "señala a los demás" y les presiona para que cambien, es muy probable que las personas deseen "deshacerse de nosotros"... de alguna manera.
En cambio, -y esta es la lectura positiva y efectiva- si el líder acompaña a los demás, se enfrenta junto a ellos la situación que hay que mejorar y acepta su responsabilidad por el estado de cosas, con toda seguridad fortalecerá su posición en su organización o en su comunidad.
Cambiar es siempre un gran sacrificio. Para hacerlo, muchas veces debemos elegir entre dos valores igualmente importantes... y a nadie le agrada este tipo de elecciones!
Hay líderes que no se dan cuenta, ni aprecian, el sacrificio que exigen en los demás. Además de clarificar los valores y propósitos que justifican un cambio, el líder debe reconocer la pérdida y ser consciente de las renuncias exigidas. Las personas de las organizaciones están dispuestas a hacer sacrificios, pero necesitan saber que estos valen la pena.
Ser líderes y responsables no es igual a ser líderes irresponsables... Ejercitar un liderazgo responsable implica ayudar a las personas a cambiar. Para hacerlo, no hay otro camino que involucrarse profundamente con el cambio... y vivirlo!

Y ahora vamos a una cuestión práctica o pragmática, como dicen algunos.
Los proyectos, políticos u organizacionales, tienen dos caras: una técnica y una humana. La primera se refiere a las tareas que conforman el proyecto y la segunda, a las personas que lo realizarán. Cuando un líder debe llevar adelante un proyecto, suele verse enfrentado a un doble desafío: nuevas tareas... y nuevas personas! y quizá se pregunta ¿qué hacer?
Dirigir un proyecto o un conjunto de proyectos conlleva muchas responsabilidades. Es normal que al líder se le presenten conflictos en su función. Una de las principales dificultades es decidir hacia dónde orientar sus esfuerzos: hacia las tareas o hacia las personas. Él sabe que debe ocuparse de ambas, pero quizá no sabe cómo hacerlo sin que ello signifique más trabajo –y más angustia-.Afortunadamente, la cara técnica y la humana de un proyecto tienen muchas cosas en común que pueden aunar fuerzas, para hacer más sencilla la tarea del líder y ahorrarle un dilema de esa naturaleza.

Así que ahí van unas recetas, lo que se debe hacere para ejercer como un buen líder, a mi modo de ver y al de la literatura más actual sobre liderazgo:

Distribuir el trabajo: es importante asignar tareas y responsabilidades, antes de cada etapa. Cada miembro del equipo debe tener una lista de tareas primarias y otra de tareas secundarias. De esta forma, el líder se asegura de que -cuando estén pendientes decisiones o resoluciones. El líder debe evitar colocar a las personas en una situación estresante y -a la vez- hacer sentir a cada miembro que todo su trabajo es importante. Un ordenado plan de tareas asegura que se optimicen los talentos de cada persona durante la realización del proyecto y evita que el líder deba "censurar" ocupaciones inútiles, o tiempo ocioso.
Tomar decisiones: esta función incumbe al líder casi en forma exclusiva y durante todo el tiempo que dure el proyecto. Sin embargo, hay ocasiones en que podrá delegar la autoridad para decidir sobre determinados asuntos. De todos modos, es importante que cuando todos los hechos, opiniones y puntos de vista hayan sido reunidos y evaluados, el líder tome la decisión inmediatamente. Si no puede arrojarse más luz sobre la situación, es inútil postergar lo inevitable. Si -por el contrario- hay tiempo disponible para mejorar la calidad de la decisión, conviene utilizarlo. Esto es especialmente importante si la decisión va a tener un significativo impacto a largo plazo. Hay veces en que la demora es preferible al error. Las decisiones que tome el líder del proyecto deben equilibrar la consideración hacia las personas y hacia las tareas.
Evaluar el progreso: la manera en que un líder evalúa o valora el progreso del proyecto suele depender de su estilo gerencial. Algunos prefieren breves reuniones con los miembros del equipo, otros informes escritos o procedimientos formales. En todos los casos, el líder debe asegurarse de: asignar unidades de trabajo claramente identificables a cada miembro del equipo; acordar una fecha límite para la entrega de resultados (que suponga un desafío pero que sea razonable); solicitar periódicamente una verificación formal de estos objetivos para una futura evaluación. Estas consideraciones ayudarán al líder a medir la evolución del proyecto, conjuntamente con el funcionamiento del equipo.
Abrir canales de comunicación: en este punto, la mayoría de los líderes gravita entre dos extremos. O bien espera que los miembros del equipo se comuniquen en cada aspecto del proyecto sin tener que intervenir, o controla todas las comunicaciones al detalle, sofocando muchas veces conversaciones más informales o casuales. Mientras que el primer tipo de líder se centra en las personas, el segundo se concentra exclusivamente en el proyecto. Para lograr una comunicación adecuada y equilibrada, el líder debe organizar, orquestar y estimular las comunicaciones en reuniones y sesiones formales, tanto como en encuentros informales.
Las comunicaciones deben contribuir con el cumplimiento de las tareas, pero -al mismo tiempo- con el fortalecimiento de las relaciones al interior del grupo.
Hacer cumplir estándares de calidad: la calidad debe ser inspirada, no impuesta. No basta con dictar leyes duras y castigar a todo aquel que no las cumpla. Esta política puede contribuir al avance en las tareas, pero descuida el factor humano. Los estándares de calidad deben ser el resultado de una reflexión -individual y grupal- sobre la excelencia deseada. El proceso de control de calidad confirma el cumplimiento de los estándares y -a la vez- identifica oportunidades de mejora y aprendizaje para los miembros del equipo.
Vigilar los límites: sin importar lo arduamente que un líder trabaje para mantener la operación del equipo dentro de los límites del proyecto, siempre aparece alguien con una nueva innovación, un requerimiento no descubierto, o un giro en la visión original. Todo esto requiere más tiempo y puede atrasar el cronograma del proyecto. Los cambios son parte inevitable de un proyecto en equipo: el secreto es mantenerlos bajo control. Si bien pueden parecer unas pocas horas de más, eventualmente suman una cantidad de tiempo significativa que puede impedir el cumplimiento de los plazos establecidos. Cada cambio propuesto debe ser evaluado, tanto en su importancia, como en su necesidad. Si el cambio no contribuye a mejorar la calidad del proyecto -ni el ambiente de trabajo- el líder debe canalizar los esfuerzos dentro de las fronteras establecidas del proyecto.
Apoyar el aprendizaje: las reuniones de rutina y los problemas inesperados suelen sofocar la prioridad de crear un entorno de aprendizaje. Esto es un problema porque la inversión en el aprendizaje de cada persona, se traduce en resultados para el proyecto. Un entorno de aprendizaje sensiblemente liderado combina productividad con motivación, ya que brinda a todos la oportunidad de avanzar a través de la realización de las tareas.

El mayor desafío de un líder es equilibrar su atención entre los aspectos técnicos y humanos de un proyecto. Por fortuna, puede hacerlo con éxito, sin tener que alternar entre dos papeles, ni disociar su personalidad. Un líder efectivo no se plantea el dilema de elegir entre las personas o las tareas, porque comprende que puede ejercer su función con la suficiente atención y dedicación hacia ambas.Este líder puede ocuparse simultáneamente de las tareas, procedimientos y objetivos... y de las personas, su desarrollo y su actuación. Si parte de una visión sinérgica de sus funciones, evitará tener doble trabajo.

miércoles, 2 de julio de 2008

Ciudad / Libro


Las ciudades son libros que se leen con los pies.

viernes, 27 de junio de 2008

TRABAJAR EN UN LOCUS AMOENUS


El trabajo puede ser una de las situaciones más estresantes de nuestra vida. Además de la tensión ocasionada por las relaciones, las tareas y las presiones de cada puesto, existe otra fuente de tensión: el lugar donde trabajamos. Muchos de nosotros permanecemos entre ocho y diez horas "encerrados" en nuestras oficinas... ¿no sería maravilloso hacer de ellas un espacio más acogedor y placentero? ¡Desde luego que sí! Afortunadamente, podemos –y debemos- mejorar el lugar de trabajo con algunas ideas sencillas:
Busca el verde: hasta el más mínimo contacto con la naturaleza nos permite escapar de las tensiones. Si pones un espacio verde en el lugar de trabajo, mucho mejor. Si hay verde en el entorno, aprovecha para pasear en los descansos. Si la ventana da a un espacio verde, mira regularmente a través de ella. Colocar plantas también nos da la oportunidad de "encontrar el verde".
Aprovecha el sol: la luz natural ayuda al descanso de nuestra mente y nuestra vista. Deja entrar el sol a tu oficina o lugar de trabajo y modera la iluminación eléctrica, aprovechando todo lo que puedas la luz natural. El aire fresco también es bueno para relajarse: si el clima lo permite, abre las ventanas y respira.
Aromatiza el ambiente: esencias como la lavanda -o el jazmín- estimulan la producción de serotonina: una sustancia que relaja el cerebro. Las esencias mejoran el estado de ánimo, estimulan la creatividad y ayudan a concentrarse.
No estés pendiente del reloj: los plazos de entrega y la sobrecarga de tareas hace que estemos constantemente pendientes de la hora. Cada vez que miramos el reloj, aumenta la sensación de estrés.
Personaliza: en lo posible, decora tu lugar de trabajo con objetos que te sean propios. Coloca adornos que te hayan regalado, fotografías que te traigan buenos recuerdos, dibujos de tus hijos, etc... Estos elementos refuerzan tu energía y la sensación de bienestar.
Escucha música: la música mejora nuestro ánimo. Si tus tareas te lo permiten -y tus colegas no se oponen- escucha tu música preferida mientras trabajas. También puede utilizar auriculares..., aunque esto es poco recomendable en cierto tipo de trabajos.
Ordena el escritorio: comienza cada día con una mesa de trabajo ordenada y con elementos de trabajo limpios. Varios estudios han demostrado que, si una persona trabaja en un ambiente desordenado, invierte valiosos minutos buscando cosas y distrayéndose. El desorden y la falta de higiene son factores que provocan tensión.

Por último, os sugiero algunos hábitos que también ayudan a aliviar el estrés:
Protege el trabajo: para evitar dolores de cabeza, es conveniente hacer una copia de los archivos.
Desayuna y almuerza sanamente y en cantidad no exagerada ni escasa: ingiere alimentos fácilmente digeribles. Trata de sustituir la carne, el azúcar y las grasas, por frutas y vegetales. Bebe agua en vez de bebidas gaseosas.
Ten "tu rincón": elije un lugar tranquilo (una escalera, un baño, un sillón, etc...) donde relajarte cuando percibas alguna señal de estrés.
Muévete: no permanezcas todo el tiempo en tu silla. Cada cierto tiempo, invierte unos minutos en hacer algo que te obligue a moverte.
No quieras solucionar el estrés fumando: creo que no es necesario dar más razones.
Si bien podemos combatir el estrés fuera del trabajo (realizando actividades recreativas), es más efectivo combatirlo dentro.

Mejorar nuestro espacio de trabajo es mejorar nuestra calidad de vida. Es una manera de sentirnos mejor -física y psicológicamente- durante muchas más horas del día.

miércoles, 25 de junio de 2008

PENSAMIENTOS FRESQUITOS


Hoy estoy como un poco así que no sé qué me pasa. Me han dicho que, en una escuela, a los niños que castigan, porque hacen alguna travesura, los mandan "al rincón de ¡¡¡¡pensar!!! Horror desde chiquitos les enseñan que el pensar es el lugar del castigo. ¡Yo no sé que haría con semejantes pedagogos!, pero voy a empezar a creer en la necesidad del ¡asesinato! para salvar a la sociedad de la ¡maldad de pensar!

También he querido relajarme con las siguientes afirmaciones que tanto cuadran a la juventud de polvo y botellón, o de botellón sin polvo (aunque un día de estos contaré lo que presencié ¡y con qué calma por su parte y por la mía! a la entrada de mi garaje el otro día a las 7 de la mañana. Las sentencias son estas:

1). Nuestra juventud gusta del lujo y es maleducada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los mayores. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son esencialmente malos.

2). Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible.

3). Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos.

4). Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura.

¿A que muchos de los lectores ¡y lectoras! aprobáis estas aseveraciones?

Bueno, pues atención. La primera es de Sócrates (470-399 A.C ). La segunda es de Hesíodo (720 a.C.). La tercera es de un sacerdote egipcio del año 2.000 a.C. La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia y con más de 4.000 años de existencia.

O sea, que seamos prudentes y, al menos, no castiguemos con la infame manía de pensar. Pensar es bueno y decirlo es mejor y hacerlo, ya ni os digo, sobre todo hacerlo haciéndolo bien hecho. ¿Que el qué? Y ¿tú me lo preguntas?, pues eso, eso, eso, eso que se hace cuando tu pareja no lee todos los periódicos antes de acostarse, eso que se hace cuando tu pareja no te empeiza a decir a las 9'30 de la tarde noche "qué sueño tengo"; eso que se hace cuando tu pareja no sufre los más horribles dolores de cabeza que en el mundo han sido y que no se quitan con nada que ya esté inventado,... eso. ¿Quieres que te lo diga o adivinas el acertijo? Da gusto escribir así de fresco entre tanto calor.

lunes, 23 de junio de 2008

¡NECESITO VACACIONES! ES EVIDENTE


La mayoría de las personas afirma que necesita más tiempo libre. Paradójicamente, en nuestra cultura de "máxima productividad", este reclamo resulta aterrador y culposo para muchos. Como consecuencia, censuramos nuestro tiempo libre y terminamos viviendo momentos de ocio vacíos y rutinarios. Esto ocurre porque asociamos el ocio con la frivolidad.
La tradición de la antigua Grecia -y particularmente la filosofía aristotélica- puede alertarnos sobre la extraordinaria importancia del tiempo libre para la vida moderna.
Los griegos enfatizaban continuamente la importancia del tiempo libre, u ocio. Según Aristóteles, el tiempo libre era la meta del tiempo ocupado, el resultado del tiempo dedicado al trabajo. En su visión, el ocio era un valor humano fundamental.
En la antigua Grecia el ocio era un fin, un ideal de vida. El trabajo -en cambio- sólo un medio. Hoy, contrariamente, descansamos o nos divertimos como forma de recuperación física y mental, para trabajar más y mejor. Para nosotros, el ocio se ha convertido en un medio y el trabajo en un fin.
Este, tal vez, sea el origen de un gran dilema con el que nos enfrentamos en la actualidad: ¿Más o menos tiempo libre?
Un primer problema es que enfocamos el tiempo libre y el trabajo con el mismo celo. Tratando de hacer que cada momento de ocio cuente, aplicamos los principios de la productividad a nuestro tiempo libre, convirtiéndolo en un torbellino que nunca nos renueva ni satisface. Cuando regresamos exhaustos a casa un domingo por la noche y nos desplomamos sobre el sofá, el lunes parece que ya no se ve tan mal...
En realidad, el tiempo libre involucra una libertad y una oportunidad: es tiempo disponible para hacer algo. Cuando separamos una hora, un día o un año para un proyecto determinado, estamos dedicando una hora, un día o un año de tiempo libre a ese proyecto. Da igual que se trate de una actividad profunda o frívola, requiere de tiempo libre para completarla. El tiempo libre es un recurso básico que necesitamos para hacer algo. Pero, ¿para hacer qué? La primera respuesta que viene a nuestra mente es: tiempo para jugar, divertirnos, descansar...
Pues, mira tú por donde, para Aristóteles significaba lo opuesto... El filósofo griego distinguía entre dos tipos de actividades: los negocios (la clase de trabajo que produce los bienes físicos que necesitamos para sobrevivir) y el ocio (la clase de trabajo que produce los bienes espirituales que necesitamos como civilización).
El ocio también era considerado un trabajo. ¡Eh ahí la gran cuestión!
En la antigua Grecia, el trabajo era visto como necesario, pero por sí sólo no ennoblecía o enriquecía la vida de los hombres. El tiempo libre, en contraste, consistía de todas aquellas actividades "virtuosas" con las que el hombre crecía emocional, intelectual y espiritualmente (las artes, las ciencias, la política, la religión, la educación, etc...). Con respecto a la recreación y el descanso, se afirmaba que favorecían la relajación y liberaban de las fatigas y tensiones. Eran, como el trabajo: un medio.
Desde luego, existen diferencias evidentes entre la sociedad de Aristóteles y la nuestra. En aquellos días, sólo una parte muy específica de la población gozaba de tiempo libre: aquellos hombres liberados de la pobreza y la esclavitud. Pero en nuestra sociedad, todos quienes trabajamos también tenemos la libertad de disfrutar de tiempo libre, en mayores o menores cantidades. Hagámoslo bien y no para casarnos más, que hay quien va al amor –o a la mar- como quien va al trabajo: a pelear.
En Grecia era bueno tener mucho tiempo libre porque éste era considerado productivo.
Pero hoy, ¿es bueno para nosotros tener mucho tiempo libre? Aristóteles nos diría: depende de cómo lo utilicemos. Si lo utilizamos -como muchas veces lo hacemos- en actividades carentes de sentido, formas pasivas de diversión y medidas desesperadas para "matar el tiempo", es obvio que no será bueno. Pero si lo utilizamos para desarrollar nuestras facultades, crecer intelectual y espiritualmente y participar de la sociedad y de la cultura, cuanto más tiempo libre tengamos... mejor!
Los antiguos griegos tienen una importante lección que darnos: no matemos el tiempo.... vivámoslo, inteligentemente. ¡Ah! y este bloguero afirma que, si se quiere, el tiempo SE CREA.

viernes, 20 de junio de 2008

ROMPER EL JARRÓN NO ES EL PROBLEMA, ES LA SOLUCIÓN

Hay situaciones sobre las que actuar positivamente para seguir adelante con libertad y sin ataduras. Los problemas hay que agarrarlos, como a los toros, por los cuernos.
Os voy a contar un cuentecillo de los que en este blog nos gustan tanto para explicar cómo enfrentarnos a una dificultad.

Había una vez un Gran Maestro que tenía que elegir a una persona decidida e inteligente que pudiera trabajar a su lado y tomar decisiones racionales, precisas y efectivas sin perder mucho tiempo en darle vueltas a los asuntos.
El Gran Maestro, el sabio maestro, el tranquilo maestro reunió a todos los discípulos para escoger a quien tendría la honra de trabajar directamente con él.
Voy a presentarles un problema, les dijo, y aquel que lo resuelva primero, será el que alcance el favor de trabajar conmigo.
Tras estas palabras, el maestro colocó un taburete en el centro de la sala y, sobre él, un florero de finísima porcelana china de gran valor, con una hermosa rosa roja en su interior.
- Este es el problema, dijo el Gran Maestro, mientras señalaba con su mano el rico jarrón con la flor roja.
Los discípulos contemplaron perplejos y extasiados lo que veían: el jarrón que era de una belleza extraordinaria, los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor, su belleza y olor... Pero... ¿Qué representaba todo aquello? ¿Qué hacer? ¿Dónde residía el problema? ¿Cuál sería el enigma? ¿Y su solución?
Después de algunos minutos, no muchos, cinco a lo sumo, de ver y reflexionar, uno de los discípulos se levantó, miró al Maestro, miró luego a sus colegas y, caminando lentamente se acercó al florero, lo empujó con su mano hasta que flor y florero rodaron por el suelo rompiéndose en mil pedazos. Miró los trozos de cerámica y la flor que había perdido algunas hojas y su primigenia hermosura. Luego con una sonrisa se volvió al Gran Maestro.
- Usted es el nuevo compañero que va a trabajar responsablemente conmigo -dijo el Gran Maestro con su voz suave adornada con una sonrisa beatífica.
Al volver el alumno a su lugar, el Gran Maestro explicó la causa de su rápida decisión.
- Yo fui bien claro, dije que ustedes estaban delante de un problema. Y "un problema es un problema", aunque tome la forma de un florero de porcelana muy rico y muy hermoso, o de un amor simbolizado en la flor que ya no tiene sentido, ¡porque es un problema!, o un camino que precisa ser abandonado, pero que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort o simple rutina. Por eso, quien tomo la decisión de destruir el problema, aunque rompiera algo que se podía considerar de valor objetivo, es quien supo tomar con prontitud la buena solución.

Eso deberíamos hacer siempre, buscar soluciones aunque nos duelan. La indecisión lo único que hace es dejar que la flor se pudra dentro del jarrón y que nosotros estemos ahí para verlo.