martes, 29 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO NUEVO


Los buenos deseos me embargan. Los deseos están por encima de las realidades y se alimentan de esperanza. El 2010 tiene que ser el año de las personas que hacen cosas. Yo quiero que haya mucha gente de buena voluntad y estoy con Bertolt Brecht cuando dijo: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. Imprescindibles son los necesarios para que los ríso de las ideas fluyan, y los ríos que no son ríos y son otra cosa. Un sabio, Einstein, afirmaba que “en tiempo de crisis, la creatividad es más importante que el conocimiento”. Pues este también puede ser un buen deseo para 2010, que seamos todos un poco más creativos. Sé que el infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de vete tú a saber qué. Pero miremos con alegría esperanzada este año que entra. Vamos a darle alas a los deseos pero no vamos a permitir que el viento cambie nuestro destino. Es bueno que seamos buenos deseando lo mejor para todos. Para nuestra tierra y para nuestra gente, para nuestros ríos del alma y para todos los ríos del mundo. Me gustaría tener alas, pero meconformo con tener la palabra para cantar canciones a la luz de la luna. Os deseo que transitéis el camino de la felicidad. ¡Buen 2010!

jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad


A todas las personas que comparten alguna emoción y algo de su tiempo en la lectura de este blog las deseo una Nochebuena Feliz.
Un abrazo de palabras positivas.

martes, 22 de diciembre de 2009

ES NAVIDAD


Es Navidad. Tenemos belén o árbol. Nos reunimos con la familia. Compramos regalos a los niños. ¿Por qué? ¿De dónde vienen estas tradiciones?
La conmemoración del nacimiento de Jesús, la fiesta más universal de occidente durante mucho tiempo, antes de "paganizarse con puro espíritu comercial", se celebró por primera vez el 25 de diciembre de 336 en Roma. Hasta el siglo V, la Iglesia de Oriente siguió conmemorando el nacimiento y el bautismo del niño Dios de los cristianos el 6 de enero. El nombre "Navidad", proviene del latín nativitas, "nacimiento", "generación".
En siglos posteriores, las diócesis orientales fueron adoptando el 25 de diciembre para la Navidad y reservando el 6 de enero para recordar el bautismo de Cristo, con excepción de la Iglesia armenia, que hasta hoy conmemora la Navidad en esa fecha de enero.
¿Por qué se eligió el 25 de diciembre para celebrar la fiesta navideña? Lo más probable es que los cristianos de aquella época se propusieron reemplazar con la Navidad la fiesta pagana conocida como "natalis solis invicti" (festival del nacimiento del sol invicto), que correspondía al solsticio de invierno en el hemisferio norte.
Una vez que la Iglesia oriental instituyó el 25 de diciembre para la Navidad, el bautismo de Jesús empezó a festejarse en Oriente el 6 de enero, pero en Roma esa fecha fue escogida para celebrar la llegada a Belén de los Reyes Magos, con sus ofrendas de oro, incienso y mirra.
A lo largo de los siglos, las costumbres tradicionales vinculadas a la Navidad se desarrollaron a partir de múltiples fuentes. En esas tradiciones, tuvo considerable influencia el hecho de que la celebración coincidiera con las fechas de antiquísimos ritos paganos de origen agrícola que tenían lugar al comienzo del invierno.
Así, la Navidad acogió elementos de la tradición latina de la Saturnalia, una fiesta de regocijo e intercambio de regalos, que los romanos celebraban el 17 de diciembre en homenaje a Saturno.
No olvidemos que el 25 de diciembre era también la fiesta del dios persa de la luz, Mitra, respetado por Diocleciano, y que había inspirado a griegos y romanos a adorar a Febo y a Apolo.
En el Año Nuevo, los romanos decoraban sus casas con luces y hojas de vegetales, y daban regalos a los niños y a los pobres en un clima que hoy llamaríamos "navideño" y, a pesar de que el año romano comenzaba en marzo, estas costumbres también fueron incorporadas a la festividad cristiana.
Por otra parte, con la llegada de los invasores germánicos a la Galia, a Inglaterra y a Europa Central, ritos germánicos se mezclaron con las costumbres celtas y fueron adoptados en parte por los cristianos, con lo que la Navidad se tornó desde muy temprano en una fiesta de comida y bebida abundante, con fuegos, luces y árboles decorados. Añadamos laos Sata Claus, los Papá Noel, los renos... y estaremos en la actualidad.
La Navidad que celebramos hoy es, pues, el producto de un milenario crisol en el que antiguas tradiciones griegas y romanas se conjugaron con rituales célticos, germánicos y con liturgias ignotas de misteriosas religiones orientales.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

SPHERA ANTIQVA EN BARGAS


Sphera AntiQva es música de verdad, sin trampa. Quien tenga ocasión de escuchar y ver el CONCIERTO EN BARGAS, el 20 de diciembre, que no se lo pierda. Quien quiera ver algo de lo que hace esta agrupación puede encontrarlo también en Youtube o el postcad de Radio Clásica del día 16 de octubre en la WEB de Radio Nacional. El Concierto de Bargas lo titulan: "Con Alma de Viaje: TransOceanic BaroQve". En él Sphera AntiQva nos propone un viaje musical a las misiones jesuíticas del Amazonas. Música que fue, que creció entre las frondas y que ahora vuelve. También nos da a probar la música que sonaba en los caminos y catedrales europeas del XVII y XVIII.  Patrimonio rescatado de Castilla-La Mancha como Casellas o el riguroso contrapunto de Rodríguez de Hita cristalizan en un programa de un barrcoco dulce. Durante el concierto "Con alma de viaje", lo tribal se entrelaza con lo religioso y la técnica con las emociones, resultando, como paisaje sonoro, el exquisito barroco llamado "Barroco Misional".
Programa del concierto:
I
"Dos canciones instrumentales" de Rodríguez de Hita (1724–1787)
"Qué blando el afecto". Recitativo y Aria de Jaime Casellas (1690–1764)
“In hac mensa novi Regis”. Motete (AMMoxos. Bolivia), Anónimo
“Quis me a te sponse separábit”. (AMMoxos. Bolivia), Anónimo
II
"Marionas" de Francisco Guerau (1649-1717)
"Capriccio sopra la Ciacona" de Giovanni B. Granata (1620–1687)
"Sonata V": Allegro, Andante, Minueto-allegro, Anónimo (Bolivia, c. 1750)
"Sonata VI": Obertura-allegro, Adagio, Allegro, Anónimo (Bolivia, c 1750)

La orquesta Sphera AntiQva es una formación instrumental cuyos objetivos principales son la interpretación del repertorio musical con criterios historicistas y la recuperación y difusión del legado musical hispánico. ¡Y HA NACIDO EN CASTILLA-LA MANCHA! En enero está invitada al Festival Internacional de Canarias, donde ofrecerá seis conciertos con este mismo repertorio.

SPHERA ANTIQVA EN BARGAS, 20 DE DICIEMBRE

Sphera AntiQva es música de verdad, sin trampa. Quien tenga ocasión que no se lo pierda. Quien quiera ver algo de lo que hace esta agrupación puede encontrarla en Youtube o el postcad de Radio Clásica del día 16 de octubre en la WEB de Radio Nacional.
El Concierto lo titulan: Con Alma de Viaje: TransOceanic BaroQve.



Sphera AntiQva nos propone un viaje musical durante el siglo XVIII. Como si de una nave a través del océano se tratase, Sphera AntiQva nos acerca a las frondosas selvas de Sudamérica al tiempo que nos da a probar esa música que resonaba en los caminos y catedrales europeas. La literatura violinística de Casellas o el riguroso contrapunto de Rodríguez de Hita cristalizan en un programa vertebrado por el barroco de las lejanas misiones jesuíticas del río Amazonas, donde se produjo el mestizaje de lo europeo con lo indígena durante los siglos XVII y XVIII. Durante el concierto Con alma de viaje, lo tribal se entrelaza con lo religioso y la técnica con las emociones, resultando, como paisaje sonoro, un exquisito barroco nativo llamado Barroco Misional.



Programa del concierto.

La propuesta musical que ofrece Sphera AntiQva resulta novedosa y atractiva dado que, la interpretación históricamente recogida del siglo XVIII, con montaje de instrumentos y afinación a la manera de la época, supone un acontecimiento musical absolutamente nuevo dentro del territorio nacional. Este proyecto está refrendado con su inclusión en el Festival Internacional de Música de Canarias



I

"Dos canciones instrumentales" de Rodríguez de Hita (1724–1787)

"Qué blando el afecto". Recitativo y Aria de Jaime Casellas (1690–1764)

“In hac mensa novi Regis”. Motete (AMMoxos. Bolivia), Anónimo

“Quis me a te sponse separábit”. (AMMoxos. Bolivia), Anónimo

II

"Marionas" de Francisco Guerau (1649-1717)

"Capriccio sopra la Ciacona" de Giovanni B. Granata (1620–1687)

"Sonata V": Allegro, Andante, Minueto-allegro, Anónimo (Bolivia, c. 1750)

"Sonata VI": Obertura-allegro, Adagio, Allegro, Anónimo (Bolivia, c 1750)





La orquesta Sphera AntiQva es una formación instrumental cuyos objetivos principales son la interpretación del repertorio musical con criterios historicistas y la recuperación y difusión del legado musical hispánico. ¡Y HA NACIDO EN CASTILLA-LA MANCHA!

lunes, 7 de diciembre de 2009

LAS CONCHAS DE NERUDA


Esta tarde, 7 de diciembre, se la he dedicado a Neruda y a las conchas. En el Instituto Cervantes, antes Banco Central, hay una exposición de parte de la colección de conchas de don Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Casi cuatrocientas caracolas –seleccionadas entre las 9.000 que Pablo Neruda donó a la Universidad de Chile en 1954– se exponen en el Instituto. Y versos, muchos versos que nos recuerdan el mar, los mares nerudianos. Hay algunas curiosidades como la caracola regalada al poeta por el líder chino Mao Ze Dong o la concha autografiada que le obsequiara Rafael Alberti. Pero lo importante es el reencuentro con la poesía y con el alma enorme y social de el autor de Odas elementales, Canto general o Residencia en la tierra. La voz del poeta, sus libros, los versos, la nostalgia, todo a la vez en esta hermosa tarde de diciembre en la que no cabía un alfiler en Sol o en la Plaza Mayor. Luego me he comprado el último de Paul Auster, Invisible. Ahora escucho un concierto de violín por el mágico Oristrach. Un beso me ha cerrado la boca. ¿Se puede pedir más?

jueves, 3 de diciembre de 2009

DAR LA VIDA POR LA CONSTITUCIÓN


"Alta traición" es un hermosísimo poema de José Emilio Pacheco, con el que quiero celebrar el 31 aniversario de la Constitución.

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

SPHERA ANTIQVA EN TALAVERA DE LA REINA

Sphera AntiQva estará el día 21, a las 8, en el teatro Victoria de Talavera de la Reina
Sphera AntiQva es otra cosa. Es música de verdad, sin trampa. Quien tenga ocasión que no se lo pierda. Quien quiera ver algo de lo que hace esta agrupación puede encontrarla  en Youtube o el postcad de Radio Clásica del día 16 de octubre en la WEB de Radio Nacional.
El Concierto lo titulan: Con Alma de Viaje: TransOceanic BaroQve.
Sphera AntiQva nos propone un viaje musical durante el siglo XVIII. Como si de una nave a través del océano se tratase, Sphera AntiQva nos acerca a las frondosas selvas de Sudamérica al tiempo que nos da a probar esa música que resonaba en los caminos y catedrales europeas. La literatura violinística de Casellas o el riguroso contrapunto de Rodríguez de Hita cristalizan en un programa vertebrado por el barroco de las lejanas misiones jesuíticas del río Amazonas, donde se produjo el mestizaje de lo europeo con lo indígena durante los siglos XVII y XVIII. Durante el concierto Con alma de viaje, lo tribal se entrelaza con lo religioso y la técnica con las emociones, resultando, como paisaje sonoro, un exquisito barroco nativo llamado Barroco Misional.
Programa del concierto.
La propuesta musical que ofrece Sphera AntiQva resulta novedosa y atractiva dado que, la interpretación históricamente recogida del siglo XVIII, con montaje de instrumentos y afinación a la manera de la época, supone un acontecimiento musical absolutamente nuevo dentro del territorio nacional. Este proyecto está refrendado con su inclusión en el Festival Internacional de Música de Canarias
I
"Dos canciones instrumentales" de Rodríguez de Hita (1724–1787)
"Qué blando el afecto". Recitativo y Aria de Jaime Casellas (1690–1764)
“In hac mensa novi Regis”. Motete (AMMoxos. Bolivia), Anónimo
“Quis me a te sponse separábit”. (AMMoxos. Bolivia), Anónimo
II
"Marionas" de Francisco Guerau (1649-1717)
"Capriccio sopra la Ciacona" de Giovanni B. Granata (1620–1687)
"Sonata V": Allegro, Andante, Minueto-allegro, Anónimo (Bolivia, c. 1750)
"Sonata VI": Obertura-allegro, Adagio, Allegro, Anónimo (Bolivia, c 1750)

La orquesta Sphera AntiQva es una formación instrumental cuyos objetivos principales son la interpretación del repertorio musical con criterios historicistas y la recuperación y difusión del legado musical hispánico. ¡Y HA NACIDO EN CASTILLA-LA MANCHA!

lunes, 9 de noviembre de 2009

Negro


Trabajo como un negro. Mi oficio es de negro. Esto está muy negro. ¿Qué será lo que tiene el negro? Negra es la pena. La sangre se pone negra. Hay quien admira la belleza, pero teme el talento ¿será negro?

jueves, 5 de noviembre de 2009

¡QUÉ DESCANSADA VIDA...!


Si nuestra patria es la infancia, aseguro que yo tuve la mejor patria del mundo. Mamé hasta cuando correteaba por la calle. Las puertas de mi casa estaban siempre abiertas. Jugué a la pelota en la plazuela. Di un balonazo en la cabeza a la tía Cristina y, desde entonces, ya no volvió a ser la misma. Hice desollones en la pared de la tía Clementa. Fui a huertos. Compré azofaifas. Toqué las campanas en el entierro de Agapa. Recé el rosario en casa de más de un muerto ¡de cuerpo presente! Ayudé a misa en latín. Introibo altare dei. Bebí leche en polvo y comí queso de bola amarillo en la escuela. La calle era mía, de verdad. ¡Qué patria! ¡qué libertad!, ¡qué onza de chocolate con pan! Calcé botas katiuskas. Tuve memoria de elefante. Leí en voz alta a mi abuelo y me daba unas perillas. Me sentaba -nos sentabamos- frente a donde las chicas saltaban a la comba... ¡para verles las bragas! Comía cocido todos los días y cenaba de cuchara. A la caída de la tarde nos asombraba ver venir la luz. El coche del tío Mateo tenía su encanto. La escuela era la vida, sobre todo la vida en común. Amigos... ¡cuántos amigos que aún perduran! También tebeos, nada radio, nada televisión. La lumbre, las migas, la matanza, correr el vino con mi abuelo. El horno de la tía Leocadia. El solar. Las pedreas. Repartir el periódico con Antonio e ir con uno tapando el culo...¡por si acaso el tío Pinta...! Jugar al malaleche. Subir a la torre y ver cómo Dustiano daba una vuelta por el vacío exterior... Tener novias sin que ellas lo supieran. Ir al baile de las bodas de gorra. Dichosa edad... ¡Qué patria tan hermosa mi infancia!

domingo, 1 de noviembre de 2009

FELIPE CENTELLES BOLÓS IN MEMORIAM


Felipe Centelles, sociólogo, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha y, sobre todo, buena persona, ha muerto el último día de octubre, en Toledo, y ha sido incinerado el Día de Todos los Santos. Ha luchado contra lo imposible durante algo más de un año y lo ha hecho con valentía, con voluntad, con conciencia y con la envidiable actitud y la sencillez de una persona que mira de frente la realidad y no pierde el humor. Así fue siempre.
Como las cosas humanas no sean eternas, especialmente las vidas de los hombres, y como la de Felipe no tuviese privilegio del cielo para detener su curso, llegó su fin y acabamiento cuando él menos lo pensaba.
Turolense inquieto, trotamundos y correcaminos, llegó bien joven a Toledo y aquí se quedó. Para él la vida era una escalera infinita sobre la que había que ir subiendo peldaño a peldaño. Así fue paso a paso, sin prisa y sin pausa, promocionando de educador a profesor en la Universidad Laboral y luego titular en la Universidad castellano-manchega. La sociología le debe estudios interesantes. El interés por los libros le llevó a crear la editorial Azacanes, que ha logrado un buen fondo. La política le llenó el corazón de razones o las razones de sentimiento. Fue concejal de Toledo en tiempos revueltos y mantuvo el tipo y la coherencia. El socialismo realista y el humanismo social fueron su bandera. No admitía doblez y siempre buscó la línea recta, como buen casco azul, al que le interesaba más la paz que el conflicto. Los medios de comunicación siempre han tenido en él un colaborador que no falla. También en los medios se enseña y se defiende una idea, pensaba Felipe. Su vida no ha sido larga, pero sí que ha sido rica de experiencias.
De juicio libre y claro, sin las sombras caliginosas de la ignorancia, siempre estuvo en su sitio, es decir, con la gente y frente a la hipocresía, y apreció más la amistad que los honores.
Ni hacemos pucheros ni derramamos lágrimas en esta hora del dolor cercano, porque nos alimenta su imborrable recuerdo. Y para Felipe, no se me ocurren mejores palabras que las que dedica Cervantes al gran personaje de su novela, que bien se las podemos aplicar a él los que le conocimos y tratamos: “…en tanto que don Quijote fue Alonso Quijano el Bueno, a secas, y en tanto que fue don Quijote de la Mancha, fue siempre de apacible condición y de agradable trato, y por esto no sólo era bien querido de los de su casa, sino de todos cuantos le conocían”.
Su madre, su mujer, su hijo, sus amigos, sus colegas, todos, guardamos la memoria de su afecto, el buen talante de su trato y el legado de su vitalidad admirable.

viernes, 30 de octubre de 2009

EQUILIBRANDO

Este fin de semana voy a ver si equilibro mente y cuerpo. Respiraré aire azul y verde. Practicaré algo de meditación que es una manera muy accesible y realista (y no mística) de desarrollar la contemplación y la apertura mental. No olvido que "la máquina" necesita alinearse en forma continua. Por eso, hay que tener voluntad de encontrar las formas de fortalecer la conexión "cuerpo-mente-emociones".
Ya os contaré.

lunes, 19 de octubre de 2009

LA BODA DE MARIO Y ROSA


La boda es un rito social interesante. Nadie llora. La juventud ríe con la pulsión propia de la edad. Los mayores nos sentimos rejuvenecer. Echamos de menos a quienes nos están pero tenemos un recuerdo positivo. Así fue la de Mario y Rosa. Para mí tuvo un punto especialmente emocionante, en el que estuve a punto de caramelo y la emoción me la bebí en lagrimillas internas, fue cuando sonó la música de Brave Heart. Javier y Mario unidos en un sentimiento. Y yo con ellos dando un repaso a la vida, al cuento de Carlitos, las carreras, algunos entripados. Rosa y Mario estaban como varas de mimbre. La madrina como un brazo de mar en un atardecer fucsia y naranja. Y la luz de Sevilla, del campo sevillano, el albero, el cortijo...Una homilía extraordinaria, esa es la iglesia que engancha con el pueblo y no la de retórica hueca. Luego el cóctel. Tiempo para hablar unos con otros, para abrazar, para sonreír, para tomar un manzanilla estupendo y unos bocaditos excelentes. La cena, en la que tuve arte y parte en el diseño, abundante, demasiado abundante, vista hoy. El rape en ensalada con berros, ¡guay! La carne de retinto, superior. El postre de chocolate, angelical. Los convidados, en su justo equilibrio. Enhorabuena. Y mi corbata, oh mi corbata, ¡un monumento gongorino! ¡un poema floral! ¡una resurrección de la primavera cuando la de los rosados dedos acarica el horizonte!

jueves, 8 de octubre de 2009

REFLEXIÓN DE OTOÑO

¡Dichosa edad...! Cuando uno es joven, está impelido y determinado a decir "las cosas tal cual son”, "tal cual se sienten", sin importar el más allá de las palabras. Luego, ese fuego se atempera por la compasión de los años y los alifafes de la vida con dilemas -y paradojas- de nuestra propia existencia -experiencia vital, quiero decir-, tanto personal como profesional. Nuestras certezas lentamente dan paso a nuestra humildad y a una creciente sensación de que hay muchas maneras de decir “las cosas tal cual son”, "tal cual las sentimos" y, ahora, por fin, "como las pensamos"; cualquier situación puede ser matizada por la experiencia desde múltiples perspectivas. Esta es la sabiduría que nos da el tiempo: la de ver las cosas con otras emociones y otros conocimientos... Sabe más el diablo por viejo que por diablo. Estas otras perspectivas son las mismas que podríamos alcanzar abriéndonos a otros; compartiendo con personas de otras generaciones, otras procedencias y otras vivencias. Conversar, abrirse, contar, tener confianza libre... ¡nos falta tanto de esto! La magia de la diversidad es la de oferecernos todas esas perspectivas sin necesidad de envejecer.

lunes, 5 de octubre de 2009

"EL VIAJE DEL ACTOR", UNA LECCIÓN DE TEATRO

En el teatro de Rojas de Toledo ha tenido lugar el estreno nacional de la dramaturgia de Francisco Plaza sobre textos de Chejov, El viaje del actor, por la compañía Puro Teatro y Producciones Teatrales Contemporáneas. Esta obra, además de ofrecer un texto impresionante y con contenidos que acercan el teatro y la vida a nuestra realidad social, es una auténtica lección tanto de interpretación como de dirección.

Trabajo, rigor e imaginación es la síntesis de la excelente dramaturgia, El viaje del actor, que nos propone Francisco Plaza sobre textos dramáticos y narrativos del naturalista Chejov y del propio Plaza. Teatro y metateatro se unen en una pieza plena de valores que sorprende al espectador no solo por su excelente mensaje, una verdadera, aguda y adecuada reflexión sobre la sociedad en la que vivimos, sino por sus permanentes cambios de registro, que terminan por ofrecer una dinámica lección actoral, especialmente la que pone en pie Roberto Quintana.
Los personajes, como la vida misma, contraponen lo “nuevo” y lo “viejo”, la ficción y la realidad y cada uno de ellos mantiene sus principios, sus anhelos, sus pasiones y su drama para construir un relato coherente sobe el escenario. “El viaje del actor” es teatro para ver y para reflexionar. Tan acostumbrados como estamos a que las nuevas dramaturgias desplacen la palabra, que siempre es la introductora del conflicto, a un lugar inoperante y marginal sometido a los signos plásticos, que esta propuesta de Plaza nos hace gozar con el verdadero veneno del teatro. La escenografía realza, la iluminación matiza el espacio, el gesto comunica emociones perceptibles y la palabra reina en el escenario por encima de todo.
Desde que se alza el telón sobrecoge la desnudez del escenario que subraya la pureza del teatro. Sobre telones caídos y atrezzo desmontado, viéndosele las entretelas a la caja italiana del Rojas, se inicia la primera escena que ya nos atrapa desde ese instante y jugará con nosotros, los espectadores, hasta la última. Del asombro surge el pensamiento.
El viaje del actor resulta una lección de teatro, una lección de dirección de actores y una lección de interpretación tanto en clave cómica como dramática.
La obra nos espeta verdades como puños: la valoración del éxito rápido más que el talento, el ascenso social de los mediocres y la marginalidad de las personas más lúcidas que se niegan a participar en las “novedades” de la adulación a la corrupción establecida y el éxito fácil. A la vez Francisco Plaza, que no Chejov, realiza un análisis certero de los males que aquejan al teatro actual, que solo busca agradar para ser rentable al empresario, sin importarle la profundidad de la cultura. Es atrevido en la ironía y expresivo en la crítica; es tan claro que no se oculta bajo la sombra de cinismo alguno. Vaya mi aplauso a Plaza por decir lo que siente sintiendo lo que dice y proponiendo este teatro necesario frente a tanta vacuidad generalizada.
La obra es una delicia para los amantes del arte teatral, en la que se ponen de manifiesto los temas universales como la exaltación de la juventud, la conciencia de la caducidad del tiempo y de los males que la vejez entraña, el propio valor simbólico de las obras de Chejov, la decrepitud, la soledad y la muerte de un modelo de actor y de persona que es sustituido por otro acorde con los nuevos tiempos, a pesar de gritar que “donde hay talento no hay vejez”. Además, la obra entraña una segunda lectura, un recorrido de referencias a piezas clave de la literatura dramática de todos los tiempos con significativos guiños a Shakespeare, Lope de Vega, Calderón de la Barca o Quevedo. En realidad más que guiños son matices simbólicos y un paseo literario por la dramaturgia universal.
Los actores son el complemento ideal para llevar a buen puerto un texto extraordinario. José Luis Martínez multiplica los matices cómicos armonizando sin histrionismos el gesto y la palabra con un manejo eficiente de los registros de voz; Juan Carlos Castillejo, tierno y entrañable como un Sancho con don Quijote, borda un papel nada fácil para enlazar lo cómico y lo dramático; Patricia Montero encuentra en esta obra el debut más prometedor; y Roberto Quintana, simplemente genial, que nos recuerda en sus maneras a Stanisvlaski, que fue quien vio la necesidad de crear un modo de representar basado en la naturalidad del actor para expresar de forma adecuada las tribulaciones y los sentimientos de los personajes de Chejov.
El viaje del actor es una de esas obras, producida en Castilla-La Mancha, de la que hay que sentirse orgulloso. Es una obra enormemente esperanzadora en el panorama del teatro actual. Es un texto y una propuesta escénica de calidad que recupera el teatro en esencia, en estado puro y que supone un titánico esfuerzo actoral, especialmente para el protagonista. En suma, es una lección de amor al teatro, que nadie que se sienta persona sensible y ciudadano con inquietudes debiera dejar de ver.

"EL VIAJE DEL ACTOR", UNA LECCIÓN DE TEATRO

En el teatro de Rojas de Toledo ha tenido lugar el estreno nacional de la dramaturgia de Francisco Plaza sobre textos de Chejov, El viaje del actor, por la compañía Puro Teatro y Producciones Teatrales Contemporáneas. Esta obra, además de ofrecer un texto impresionante y con contenidos que acercan el teatro y la vida a nuestra realidad social, es una auténtica lección tanto de interpretación como de dirección.

Trabajo, rigor e imaginación es la síntesis de la excelente dramaturgia, El viaje del actor, que nos propone Francisco Plaza sobre textos dramáticos y narrativos del naturalista Chejov y del propio Plaza. Teatro y metateatro se unen en una pieza plena de valores que sorprende al espectador no solo por su excelente mensaje, una verdadera, aguda y adecuada reflexión sobre la sociedad en la que vivimos, sino por sus permanentes cambios de registro, que terminan por ofrecer una dinámica lección actoral, especialmente la que pone en pie Roberto Quintana.
Los personajes, como la vida misma, contraponen lo “nuevo” y lo “viejo”, la ficción y la realidad y cada uno de ellos mantiene sus principios, sus anhelos, sus pasiones y su drama para construir un relato coherente sobe el escenario. “El viaje del actor” es teatro para ver y para reflexionar. Tan acostumbrados como estamos a que las nuevas dramaturgias desplacen la palabra, que siempre es la introductora del conflicto, a un lugar inoperante y marginal sometido a los signos plásticos, que esta propuesta de Plaza nos hace gozar con el verdadero veneno del teatro. La escenografía realza, la iluminación matiza el espacio, el gesto comunica emociones perceptibles y la palabra reina en el escenario por encima de todo.
Desde que se alza el telón sobrecoge la desnudez del escenario que subraya la pureza del teatro. Sobre telones caídos y atrezzo desmontado, viéndosele las entretelas a la caja italiana del Rojas, se inicia la primera escena que ya nos atrapa desde ese instante y jugará con nosotros, los espectadores, hasta la última. Del asombro surge el pensamiento.
El viaje del actor resulta una lección de teatro, una lección de dirección de actores y una lección de interpretación tanto en clave cómica como dramática.
La obra nos espeta verdades como puños: la valoración del éxito rápido más que el talento, el ascenso social de los mediocres y la marginalidad de las personas más lúcidas que se niegan a participar en las “novedades” de la adulación a la corrupción establecida y el éxito fácil. A la vez Francisco Plaza, que no Chejov, realiza un análisis certero de los males que aquejan al teatro actual, que solo busca agradar para ser rentable al empresario, sin importarle la profundidad de la cultura. Es atrevido en la ironía y expresivo en la crítica; es tan claro que no se oculta bajo la sombra de cinismo alguno. Vaya mi aplauso a Plaza por decir lo que siente sintiendo lo que dice y proponiendo este teatro necesario frente a tanta vacuidad generalizada.
La obra es una delicia para los amantes del arte teatral, en la que se ponen de manifiesto los temas universales como la exaltación de la juventud, la conciencia de la caducidad del tiempo y de los males que la vejez entraña, el propio valor simbólico de las obras de Chejov, la decrepitud, la soledad y la muerte de un modelo de actor y de persona que es sustituido por otro acorde con los nuevos tiempos, a pesar de gritar que “donde hay talento no hay vejez”. Además, la obra entraña una segunda lectura, un recorrido de referencias a piezas clave de la literatura dramática de todos los tiempos con significativos guiños a Shakespeare, Lope de Vega, Calderón de la Barca o Quevedo. En realidad más que guiños son matices simbólicos y un paseo literario por la dramaturgia universal.
Los actores son el complemento ideal para llevar a buen puerto un texto extraordinario. José Luis Martínez multiplica los matices cómicos armonizando sin histrionismos el gesto y la palabra con un manejo eficiente de los registros de voz; Juan Carlos Castillejo, tierno y entrañable como un Sancho con don Quijote, borda un papel nada fácil para enlazar lo cómico y lo dramático; Patricia Montero encuentra en esta obra el debut más prometedor; y Roberto Quintana, simplemente genial, que nos recuerda en sus maneras a Stanisvlaski, que fue quien vio la necesidad de crear un modo de representar basado en la naturalidad del actor para expresar de forma adecuada las tribulaciones y los sentimientos de los personajes de Chejov.
El viaje del actor es una de esas obras, producida en Castilla-La Mancha, de la que hay que sentirse orgulloso. Es una obra enormemente esperanzadora en el panorama del teatro actual. Es un texto y una propuesta escénica de calidad que recupera el teatro en esencia, en estado puro y que supone un titánico esfuerzo actoral, especialmente para el protagonista. En suma, es una lección de amor al teatro, que nadie que se sienta persona sensible y ciudadano con inquietudes debiera dejar de ver.

"EL VIAJE DEL ACTOR", UNA LECCIÓN DE TEATRO

En el teatro de Rojas de Toledo ha tenido lugar el estreno nacional de la dramaturgia de Francisco Plaza sobre textos de Chejov, El viaje del actor, por la compañía Puro Teatro y Producciones Teatrales Contemporáneas. Esta obra, además de ofrecer un texto impresionante y con contenidos que acercan el teatro y la vida a nuestra realidad social, es una auténtica lección tanto de interpretación como de dirección.

Trabajo, rigor e imaginación es la síntesis de la excelente dramaturgia, El viaje del actor, que nos propone Francisco Plaza sobre textos dramáticos y narrativos del naturalista Chejov y del propio Plaza. Teatro y metateatro se unen en una pieza plena de valores que sorprende al espectador no solo por su excelente mensaje, una verdadera, aguda y adecuada reflexión sobre la sociedad en la que vivimos, sino por sus permanentes cambios de registro, que terminan por ofrecer una dinámica lección actoral, especialmente la que pone en pie Roberto Quintana.
Los personajes, como la vida misma, contraponen lo “nuevo” y lo “viejo”, la ficción y la realidad y cada uno de ellos mantiene sus principios, sus anhelos, sus pasiones y su drama para construir un relato coherente sobe el escenario. “El viaje del actor” es teatro para ver y para reflexionar. Tan acostumbrados como estamos a que las nuevas dramaturgias desplacen la palabra, que siempre es la introductora del conflicto, a un lugar inoperante y marginal sometido a los signos plásticos, que esta propuesta de Plaza nos hace gozar con el verdadero veneno del teatro. La escenografía realza, la iluminación matiza el espacio, el gesto comunica emociones perceptibles y la palabra reina en el escenario por encima de todo.
Desde que se alza el telón sobrecoge la desnudez del escenario que subraya la pureza del teatro. Sobre telones caídos y atrezzo desmontado, viéndosele las entretelas a la caja italiana del Rojas, se inicia la primera escena que ya nos atrapa desde ese instante y jugará con nosotros, los espectadores, hasta la última. Del asombro surge el pensamiento.
El viaje del actor resulta una lección de teatro, una lección de dirección de actores y una lección de interpretación tanto en clave cómica como dramática.
La obra nos espeta verdades como puños: la valoración del éxito rápido más que el talento, el ascenso social de los mediocres y la marginalidad de las personas más lúcidas que se niegan a participar en las “novedades” de la adulación a la corrupción establecida y el éxito fácil. A la vez Francisco Plaza, que no Chejov, realiza un análisis certero de los males que aquejan al teatro actual, que solo busca agradar para ser rentable al empresario, sin importarle la profundidad de la cultura. Es atrevido en la ironía y expresivo en la crítica; es tan claro que no se oculta bajo la sombra de cinismo alguno. Vaya mi aplauso a Plaza por decir lo que siente sintiendo lo que dice y proponiendo este teatro necesario frente a tanta vacuidad generalizada.
La obra es una delicia para los amantes del arte teatral, en la que se ponen de manifiesto los temas universales como la exaltación de la juventud, la conciencia de la caducidad del tiempo y de los males que la vejez entraña, el propio valor simbólico de las obras de Chejov, la decrepitud, la soledad y la muerte de un modelo de actor y de persona que es sustituido por otro acorde con los nuevos tiempos, a pesar de gritar que “donde hay talento no hay vejez”. Además, la obra entraña una segunda lectura, un recorrido de referencias a piezas clave de la literatura dramática de todos los tiempos con significativos guiños a Shakespeare, Lope de Vega, Calderón de la Barca o Quevedo. En realidad más que guiños son matices simbólicos y un paseo literario por la dramaturgia universal.
Los actores son el complemento ideal para llevar a buen puerto un texto extraordinario. José Luis Martínez multiplica los matices cómicos armonizando sin histrionismos el gesto y la palabra con un manejo eficiente de los registros de voz; Juan Carlos Castillejo, tierno y entrañable como un Sancho con don Quijote, borda un papel nada fácil para enlazar lo cómico y lo dramático; Patricia Montero encuentra en esta obra el debut más prometedor; y Roberto Quintana, simplemente genial, que nos recuerda en sus maneras a Stanisvlaski, que fue quien vio la necesidad de crear un modo de representar basado en la naturalidad del actor para expresar de forma adecuada las tribulaciones y los sentimientos de los personajes de Chejov.
El viaje del actor es una de esas obras, producida en Castilla-La Mancha, de la que hay que sentirse orgulloso. Es una obra enormemente esperanzadora en el panorama del teatro actual. Es un texto y una propuesta escénica de calidad que recupera el teatro en esencia, en estado puro y que supone un titánico esfuerzo actoral, especialmente para el protagonista. En suma, es una lección de amor al teatro, que nadie que se sienta persona sensible y ciudadano con inquietudes debiera dejar de ver.

jueves, 1 de octubre de 2009

¡FLEXIBILIDAD!



El hombre nace blando y flexible. A su muerte está endurecido y rígido. Las plantas verdes son tiernas y llenas de savia. A su muerte están marchitas y secas. Por eso, lo rígido y no flexible es la disciplina de la muerte. Ser dócil y ceder es la disciplina de la vida.

Lao Tse

jueves, 24 de septiembre de 2009

¡HAY QUE CONVERSAR!

¡Hay que conversar! Hablando se favorece el camino y se desbroza el trabajo. Las conversaciones crean y -a la vez fortalecen- las relaciones y prácticas en cualquier organización. Un líder bueno debe hablar mucho con su gente. La conversación, de verdad, genera resultados. Pocos líderes utilizan las conversaciones -de manera intencional- para conocer las redes sociales que subyacen en el complejo mundo de las organizaciones. Hay que conversar con intención para crear valor... tanto económico como social.
Es preciso aceptar que las conversaciones son un proceso clave para alcanzar los resultados, pero este empleo implica un profundo cambio de mentalidad con respectoa lo que estamos acostumbrados. Hay que ver las conversaciones como uno de los más valiosos recursos de la organización yno como actividades circunstanciales y vacías. Me refiero a las conversaciones de los líderes.
Hablar y actuar no son cosas diferentes. Hay que considerarlas como un todo integrado, en lugar de actividades separadas.
Quede ahí la idea.

domingo, 20 de septiembre de 2009

VUELTA CICLISTA EN TOLEDO

Espectáculo. Colapso de la ciudad. Se puede ir andando a cualquier sitio. Esta es la lección. Hombres de piernas flacas, musculo y hueso. Negocio. No sé si muy rentable para quien paga. En la televisión mucho plano corto y pocos de la ciudad. No vimos ni cómo le ponía el jersey de la montaña al líder uno de los líderes ex-democristianos toledanos. Habrá que rereflexionar sobre valor y precio. En la tele se vio mucha menos gente de la que había en las calles. Se creó marca. El deporte espectáculo negocio tiene estas cosas. Luego quizá se ponen peros a unos misereables euros cuando tienes en la ciudad a un viola de la Filarmónica de Berlín y a uno de los directores más renombrados de Europa con una orquesta de gente de aquí. Son las cosas de este mundo culturalmente estrecho de algunos cerebros. Las bicicletas para todos los días, no para uno. La ciudad debe adaptarse.

VUELTA EN TOLEDO

Espectáculo. Hombres flacos los ciclistas. Muchos con poco pelo. Músculo y hueso. ¡Cuánto se mueve a su alrededor! La ciudad se colapsa. Lo bueno es hacer la vida ciudadana a pie y darse cuenta de que eso es posible. Es la lección para cuando no hay ciclismo. Otra cosa es el negocio. No sé lo que paga una ciudad para ser protagonista. No sé lo que le cuesta a un patrocinador. Vi la salida y el ambiente y luego vi el programa en la televisión. Cámaras con muchos primeros planos y pocas imágenes de la ciudad. Eso me pareció un poco de estafa o de poca rentabilidad para la marca Toledo. Algunas imágenes del helicóptero, pocas. Y además no vimos poner la camiseta del patrocinio al líder de la montaña. No valoro porque no he reflexionado, pero habría que ver si se equilibra valor y precio.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Ética en la vida pública

En la vida pública tiene que haber un espacio para la ética, el faro que nos oriente entre tanta mentira, tanta falta de escrúpulos, tantas ambiciones deshumanizadas y tanto inepto.

lunes, 31 de agosto de 2009

DE CAMPAÑA POLÍTICA

Hablemos de política. Hay tres claves para una campaña con éxito, las claves son: trabajo, trabajo, trabajo.
Hay que sentir la ansiedad y el estrés de que se está haciendo el trabajo; si no se siente, algo puede ir y debe ir mejor. Una campaña no es una ciencia como la aeronáutica o la cirujía cerebral. Una campaña es trabjar duro, mantenerse en ella permanentemente y concentrarse en ganar...

martes, 25 de agosto de 2009

Vacaciones en Roma

Roma, Nápoles, Pompeya, el Vesubio, Matera, más Roma, siempre Roma. Villa Julia, museos capitolinos, Campo de Fiori, Giordano Bruno, pasta y pizza, San Pietro in Vincoli, el panteón ¡admirable! el Tíber con agua, las fuentes con el agua fresca de Roma, tiempo detenido, gatos, Il Fico ¡cómo se come en Il Fico!, plaza Navona, San Pietro, Santa María in Cosmedin, Bocca della Verità, ¡mi piace tanto Roma! Santa Teresa de Bernini, la Pietà de Miguel Ángel, la plaza del Popolo, Il Gesù, San Andrés della Valle, Vía del Corso, ¡hermosísimos helados! Trevi, plaza de España, los foros romanos, el Trastevere, la capilla Sixtina... ¡Qué ganas tengo de volver! Y el Padre Pío, al que debo visita en San Giovanni Rotondo.

jueves, 6 de agosto de 2009

El pintor Beato en el museo de Santa Cruz

Beato me priva. No pude ir a la inauguración; estuve en un festival a Francia y no tengo el don de la bilocación. Mejor así. Luego he ido siete veces; merece la pena la visita solitaria más que la protocolaria. Beato es un maestro jubilar y un artista de júbilo. En el crucero inferior de Santa Cruz contemplamos su alma, su mensaje, su gramática, su vida, su razón, sus sentimientos y, cómo no, la mancha roja. 47 obras. Yo no cuento; veo y me emociono. Gocé sobremanera con el homenaje a Mantegna. “Ícaro sobre el Tajo” me tocó la fibra de batracio. “Inquisidor” me puso los pelos de rana de punta. Todo lo de Melque y el bestiario me parece extraordinario. El artista de humor sarcástico o el pintor socialcrítico se manifiesta con “El trepa”. El “Iraquí cibernético” tiene su punto, pero me gusta menos. “El beso” abre un camino al poeta de los pinceles para que nos muestre cómo quedan los cuerpos después de la batalla. Esta exposición hace justicia al artista que atesora talento, prestigio y capacidad de concitar emociones y pensamientos, y al hombre comprometido con la cultura de su ciudad y de su tiempo. Hay también una reflexión metapictórica que cada uno debe descubrir. Él sostiene que pretende llevar a cabo en su trabajo un análisis de los distintos lenguajes y estilos plásticos, desde la figuración extrema al minimalismo, y que, así, forma y deforma, rompe y ensambla, recrea los detalles y elementos significantes, buscando significados ocultos, como si de un palimpsesto extendido, que muestra en superficie sus distintas capas, se tratara. Es innegable que ese “significado oculto” de Beato hay que argumentarlo en el hecho de que su manifestación estética es una consecuencia de su necesidad de expresar y transmitir un sentimiento, un pensamiento, o ambas cosas a la vez. Es decir, que, independientemente de los gustos de quien mira, el pintor ha puesto su estética al servicio de su ética, o sea, del fundamento razonado de sus sentimientos y de su visión del mundo. Vamos que lo bello y lo ético se unen y se sustentan en la idea, el pensamiento, el sentimiento y la filosofía de un artista que merece pasar ya de “Beato” a “Santo”.

sábado, 25 de julio de 2009

LOS MELANCÓLICOS

Por su extraordinario interés, copio én este espacio la columna de La Rana, publicada en el número de la revista AQUÍ de del 24 de julio. ¡Es estupendo!


"Estando de raneo, me encontré con un amigo, gran batracio del Tajo toledano, rana talentosa, cabalista, nigromante, poeta de largo aliento, astrólogo, polemista autor de libelos y, en cierto modo, negro. No me extrañó el gesto taciturno y la color cetrina, tan propia de anfibios inteligentes. Sin embargo, le había sobrevenido una preocupación por lo que llamó "estado de melancolía". Pese a que me estimo su aprendiz, aprendiz, por tanto, de mago, o mágico aprendiz, me permití apostillar que la melancolía no es estado, sino condición natural, no aprendida sino prendida del êthos, del carácter, o, como se dice ahora, del talante. "La melancolía en el talante es indicio de talento", dije. Como me estima, sobrellevó mi pedantería y me prestó oídos. Yo, que ya había cogido carrerilla, expliqué que el término castellano melancolía procede del griego melankholía, que es un nombre compuesto del adjetivo melaina (mélas-aina-an), "negro-a", y del sustantivo kholê, "bilis". Significa, por tanto, literalmente "bilis negra". En Homero se aplica el adjetivo mélas-aina-an a la sangre, al vino, al agua del mar y, de modo metafórico, a la muerte. Como forma sustantivada mélan significó "tinta". Se ciñe, pues, la etimología a la vena de mi amigo, cuyo oficio y mala leche le sirven para escandir hermosos versos, prosas satíricas y censorias que despiertan urticarias y obras de escribidor. Como le parecieron estas razones cumplidas, intentando vencer su hipocondría, añadí que, superada la melancolía como afección patológica tal como figura en el Corpus Hippocraticum, fue Aristóteles (más bien el Pseudo Aristóteles) el primero que ligó la melancolía a la genialidad de los creadores: "¿Por qué todos los hombres geniales en filosofía, política, poesía o en las artes son melancólicos, y algunos hasta tal punto que son afectados por enfermedades que se derivan de la bilis negra?" (Problêmata, XXX, 1). De todo ello, coligió mi amigo que la melancolía es bendición, pues permite decir y escribir bien, y que, entre los melancólicos, están los que se dan al vino o a la tinta, y que este era su destino en tanto que, para vencer la sequedad de humores que produce la tristeza moderada y -ante la falta de agua limpia en el Tajo, que, a este paso, se nos muere- para mojar el carácter, bien valen la tinta y el vino. Y, dicho esto, tomó la pluma –con perdón– y se puso al tajo".

jueves, 23 de julio de 2009

SEAMOS MÁS LISTOS QUE LOS ELEFANTES

Sabemos que los elefantes en la India se usan para distintas labores. Pero... ¿qué hacen con ellos cuando no están trabajando? ¿Cómo los controlan? Sus dueños, tuvieron la idea de educarlos, de "programarlos" mientras eran muy jóvenes, imponiéndoles límites voluntarios de pensamiento... Sí, los elefantes piensan. ¿Cómo lo hacen? Cuando los elefantes son todavía muy pequeños y pesan alrededor de 100 kilos, los atan con una soga muy pesada. Durante días, intentan librarse de ella: gimen, tiran, se arrastran y algunos inclusive intenta masticarla. Pero no pueden liberarse. Finalmente, los elefantes se rinden y la lucha termina...
Esto puede parecer una tortura animal, una práctica abominable. Sin embargo, podemos acar una lección para nosotros, los humanos pensantes. Es aquí donde se vuelve interesante para nosotros... A partir de que el elefante toma la decisión de rendirse, interioriza un pensamiento, una creencia: los elefantes comienzan a creer firmemente que no existe ninguna posibilidad de librarse de la cuerda. Aceptan el "hecho" de que la cuerda los limite, dan "poder" a la cuerda y así, con esa creencia incorporada, sus propietarios pueden atarlos con cuerdas extremadamente pequeñas. Más tarde, ya siendo adultos y pesando 3 toneladas o más, nunca intentan liberarse... ¡porque "saben" que no existe posibilidad alguna de librarse de la cuerda! Como se puede ver, los límites de los elefantes no son reales, sólo existen en sus mentes. Los ata el pensamiento, la creencia, no la cuerda.
Eso nos pasa a nosotros muchas veces. De igual manera que los elelefantes, nosotros nos programamos imponiéndonos límites que tampoco son reales, sino que sólo existen en nuestras mentes. Con esas creencias negativas, con esos límites internos, somos incapaces de:
- Vvivir nuestras vidas a pleno.
- Tener más éxito.
- Fijar y alcanzar metas más altas.
- Ganar 10 veces más dinero que ahora.
- Declarar nuestro amor a alguien.
- Crear un negocio de éxito.
- Conseguir la promoción y aumento de sueldo .
- Cumplir nuestros verdaderos sueños y deseos.
- etc, etc, etc...

Nuestras creencias negativas no tienen que limitarnos para siempre. Si deseamos verdaderamente transformarnos, hay que abrir la mente y no hay que engañarse con creencias que nos atan, como el elefante. No nos debe aprisionar la actitud y los límites internos. Poseemos esa fuerza interior, ese poder personal que nos permite cambiar todo en nuestra vida para mejor. Recuerdemos que, así como nosotros somos quienes damos poder a nuestras propias "cuerdas"; también somos quienes podemos quitárselo. Hay que intentárlo sin redirse nunca. Vamos, que no debemos actira como los elefantes.

ANGUSTITIS DE VERANO


El calor del verano, la sudorina, la luna, las noches de blanco en blanco ylos días de turbio en turbio me mponen las neuronas rarillas. Aquí dejo un pensmiento de esos de veranillo inquieto.

Todo concluye al fin, todo tiene un final... sin embargo, nuestra reticencia a aceptar los finales de todas las cosas nos provoca una sensación de frustración e inquietud y esa es la causa de gran parte de nuestros sufrimientos.

Anhelamos la permanencia, tanto de las cosas como de nosotros mismos, y por eso nos convertimos en esclavos de estos deseos que nunca se pueden satisfacer porque todo está en un estado de flujo continuo y nada permanece igual a través del tiempo.

¿Cómo podríamos revisar nuestros deseos, y ajustarlos a este principio universal tan evidente pero tan dificil de aceptar?

jueves, 2 de julio de 2009

LA ORGANIZACIÓN MODERNA PLANIFICA EL CAMBIO

La sociedad, la comunidad y la familia son instituciones conservadoras: tratan de mantener la estabilidad e impedir, o por lo menos frenar, el cambio.
La organización moderna es desestabilizadora: tiene que estar organizada para la innovación y el cambio.
La organización moderna es "destrucción creativa". Y tiene que estar organizada para el abandono sistemático de todo lo establecido, lo acostumbrado, lo familiar, lo cómodo (tanto si se trata de un producto, un servicio, un procedimiento, un conjunto de conocimientos, de las relaciones humanas y sociales, como de la organización misma. La organización moderna tiene que estar organizada para un cambio constante.
La función de toda organización es "hacer producir el saber": en herramientas, en productos y procedimientos, en la concepción del trabajo o en el mismo saber. Por su propia naturaleza, el saber cambia rápido y las certezas de hoy siempre se convierten en los absurdos de mañana.
En las organizaciones modernas, es sensato dar por supuesto que quien tenga algún tipo de conocimientos tendrá que ponerlos al día cada cierto tiempo, si no quiere quedar desfasado.
Para los directivos, la dinámica del saber impone un claro imperativo: cada organización tiene que incorporar la gestión del cambio a su misma estructura. Por un lado, esto significa que -cada pocos años- la organización tiene que prepararse para abandonar cualquier cosa que haga y los directivos tienen que aprender a preguntarse lo siguiente, respecto de cada proceso, cada producto, cada procedimiento, cada política, etc... "Si no estuviéramos haciendo esto ya... ¿empezaríamos a hacerlo ahora, sabiendo lo que sabemos?" Si la respuesta fuera no, la organización tendría que preguntarse: "Entonces, ¿qué hacemos ahora?" Y tiene que hacer algo, no únicamente limitarse a decir: "Elaboremos otro estudio".
En consecuencia con estas reflexiones, las organizaciones tendrán que planificar "el abandono" (de un producto, una política o una práctica que funcionan), en lugar de tratar de prolongarla todo lo posible.

lunes, 22 de junio de 2009

POEMAS DE AMOR EN TIEMPOS DE CRISIS

(Reproduzco el artículo de Jesús Fuente Lázaro, publicado en La Tribuna del Toledo, en su edición del 7/6/2009, sobre mi libro Poemas de Amor)

Un libro, en su formato actual, puede ser un objeto bello o un instrumento útil para la lectura, lo cual no es mala función para un objeto. Un libro puede ser de diseño o de maquetación ordinaria. Un libro, en fin, puede ser algo más que un libro, si fusiona palabras con imágenes, sentimientos con impactos emocionales, sensaciones con razones. Eso es, al menos a mí me lo parece, el último libro de Antonio Illán, titulado «Poemas de Amor». Así, sin más. Como si fuera un texto al que le faltara un titulo, cuando el libro es un vértigo de imágenes, de literatura en estado puro. Es decir, cualquier otro titulo hubiera sido posible, aunque eso sería entrar en los secretos del autor, lo que no es la pretensión de este artículo. En él se han juntado fotografía y dibujo (Fernando Barredo, «Loc», Teresa Ayuso, Gabriel Cruz Marco, Javier Illán) a lo que se ha unido el diseño de orfebrería de la Editorial Cuarto Centenario. Estamos, pues, ante un continente bien elaborado que consigue la conjunción armónica entre formas estéticas y contenido poético.Antonio Illán es de los escasos autores de estos pagos autonómicos que mejor maneja el lenguaje. Que domina la sintaxis, pero también la fonética, la métrica y la prosodia. A esto añade su voracidad lectora - uno se empieza ya a cansar de gente que no lee y aspira a escribir bien, como si eso fuera posible sin acumular lecturas - y su capacidad para utilizar, reutilizar o reaplicar las formulas aprendidas en esas lecturas. Son múltiples las referencias literarias, unas explicitadas y otras no, que aparecen dispersas en sus versos. Como lo son los poetas que configuran su substrato académico: Octavio Paz, Dante, Petrarca, Garcilaso, San Juan de la Cruz, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Guillén, Ángel González y otros. No hay poema en el que no aparezca más de un guiño escenográfico, una cita meta-literaria o hasta alusiones humorísticas. A este respecto, Antonio Illán trasmite la impresión de que, en ocasiones, se cansa de ser riguroso; de su propia habilidad técnica, de su indudable austeridad e introduce en sus textos quiebros de intención anarquizante con tendencia al humor culto o a la provocación encubierta. Así se podría explicar, entre otros variados ejemplos, la dedicación del libro al caballo Incitatus. Pero al margen de esta concesión a la interpretación sicológica, lo cierto es que sus poemas requieren ser leídos, al menos, dos veces: la primera, para experimentar emociones arrebatadas; la segunda, para analizar las corrientes subterráneas subyacentes o las rupturas bruscas de un discurso plagado de múltiples derivaciones.Para quienes le conocen, decir que Antonio Illán sabe de literatura teórica, es una obviedad, pero además lo lleva a la práctica, cuando la experiencia enseña que una cosa es la teoría y otra la práctica. La dualidad en nuestro autor no presenta ninguna disociación: traslada sus conocimientos a la escritura como un imperativo ético. Lo que no sólo es válido para la prosa, sino también para la poesía. ¡Con lo difícil que es escribir poesía! Hay gente que cree que escribe en verso, sin embargo pocas que escriban poemas. Y es que un poema debe ser algo diferente a una sucesión de estrofas, rimadas o no. Debe ser una historia narrada con el ritmo adecuado y con un motivo que actúe como ensamblaje de las varias estructuras que integran el poema. Un poema es, salvando cuanto quieran salvar, una novela contada con los instrumentos y las técnicas de la métrica y los ritmos interiorizados del lenguaje.Dicen que la poesía cuenta mejor que la Historia el devenir de los seres humanos. Sus contradicciones, sus sentimientos enfrentados, sus ambiciones, los diferentes prismas de la dimensión humana. Y en el caso de los poemas de Antonio Illán es evidente. Estos poemas leídos uno a uno - sin atropellos, a sorbos breves pero intensos - nos descubren las facetas múltiples del individuo humano. Un verso suyo es una raya de sensibilidad, un poema una dosis de sensaciones asociadas. Y al mismo tiempo son el reflejo de la época en que están construidos, recogen las inquietudes del momento. Por supuesto, el presente en crisis. Pero no la actual, económica y política, que pudieran ser superables en un periodo razonable, sino la crisis real y profunda que, tras la modernidad, se aposentó en ser humano. De manera general se afirma que son malos tiempos para la lírica, pero habría que decir también que para la poesía, la historia, la filosofía, etc. Vivimos sumergidos en un universo de aporías y desconocimientos, «pensamientos como peces de aire seco» dice el poeta. Pero también de ausencia de valores, hasta de fijación de baremos para los sentimientos. Pues bien, entre tanta confusión, la poética de Antonio Illán viene a recuperar al hombre en su condición de amante de la belleza y la razón, según los postulados de la ortodoxia. Lo que consigue mediante el uso del lenguaje a través de la técnica y con la inspiración, transformada por el esfuerzo y la dedicación, en tecnología poética.

POEMAS DE AMOR EN TIEMPOS DE CRISIS

Un libro, en su formato actual, puede ser un objeto bello o un instrumento útil para la lectura, lo cual no es mala función para un objeto. Un libro puede ser de diseño o de maquetación ordinaria. Un libro, en fin, puede ser algo más que un libro, si fusiona palabras con imágenes, sentimientos con impactos emocionales, sensaciones con razones. Eso es, al menos a mí me lo parece, el último libro de Antonio Illán, titulado «Poemas de Amor». Así, sin más. Como si fuera un texto al que le faltara un titulo, cuando el libro es un vértigo de imágenes, de literatura en estado puro. Es decir, cualquier otro titulo hubiera sido posible, aunque eso sería entrar en los secretos del autor, lo que no es la pretensión de este artículo. En él se han juntado fotografía y dibujo (Fernando Barredo, «Loc», Teresa Ayuso, Gabriel Cruz Marco, Javier Illán) a lo que se ha unido el diseño de orfebrería de la Editorial Cuarto Centenario. Estamos, pues, ante un continente bien elaborado que consigue la conjunción armónica entre formas estéticas y contenido poético.Antonio Illán es de los escasos autores de estos pagos autonómicos que mejor maneja el lenguaje. Que domina la sintaxis, pero también la fonética, la métrica y la prosodia. A esto añade su voracidad lectora - uno se empieza ya a cansar de gente que no lee y aspira a escribir bien, como si eso fuera posible sin acumular lecturas - y su capacidad para utilizar, reutilizar o reaplicar las formulas aprendidas en esas lecturas. Son múltiples las referencias literarias, unas explicitadas y otras no, que aparecen dispersas en sus versos. Como lo son los poetas que configuran su substrato académico: Octavio Paz, Dante, Petrarca, Garcilaso, San Juan de la Cruz, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Guillén, Ángel González y otros. No hay poema en el que no aparezca más de un guiño escenográfico, una cita meta-literaria o hasta alusiones humorísticas. A este respecto, Antonio Illán trasmite la impresión de que, en ocasiones, se cansa de ser riguroso; de su propia habilidad técnica, de su indudable austeridad e introduce en sus textos quiebros de intención anarquizante con tendencia al humor culto o a la provocación encubierta. Así se podría explicar, entre otros variados ejemplos, la dedicación del libro al caballo Incitatus. Pero al margen de esta concesión a la interpretación sicológica, lo cierto es que sus poemas requieren ser leídos, al menos, dos veces: la primera, para experimentar emociones arrebatadas; la segunda, para analizar las corrientes subterráneas subyacentes o las rupturas bruscas de un discurso plagado de múltiples derivaciones.Para quienes le conocen, decir que Antonio Illán sabe de literatura teórica, es una obviedad, pero además lo lleva a la práctica, cuando la experiencia enseña que una cosa es la teoría y otra la práctica. La dualidad en nuestro autor no presenta ninguna disociación: traslada sus conocimientos a la escritura como un imperativo ético. Lo que no sólo es válido para la prosa, sino también para la poesía. ¡Con lo difícil que es escribir poesía! Hay gente que cree que escribe en verso, sin embargo pocas que escriban poemas. Y es que un poema debe ser algo diferente a una sucesión de estrofas, rimadas o no. Debe ser una historia narrada con el ritmo adecuado y con un motivo que actúe como ensamblaje de las varias estructuras que integran el poema. Un poema es, salvando cuanto quieran salvar, una novela contada con los instrumentos y las técnicas de la métrica y los ritmos interiorizados del lenguaje.Dicen que la poesía cuenta mejor que la Historia el devenir de los seres humanos. Sus contradicciones, sus sentimientos enfrentados, sus ambiciones, los diferentes prismas de la dimensión humana. Y en el caso de los poemas de Antonio Illán es evidente. Estos poemas leídos uno a uno - sin atropellos, a sorbos breves pero intensos - nos descubren las facetas múltiples del individuo humano. Un verso suyo es una raya de sensibilidad, un poema una dosis de sensaciones asociadas. Y al mismo tiempo son el reflejo de la época en que están construidos, recogen las inquietudes del momento. Por supuesto, el presente en crisis. Pero no la actual, económica y política, que pudieran ser superables en un periodo razonable, sino la crisis real y profunda que, tras la modernidad, se aposentó en ser humano. De manera general se afirma que son malos tiempos para la lírica, pero habría que decir también que para la poesía, la historia, la filosofía, etc. Vivimos sumergidos en un universo de aporías y desconocimientos, «pensamientos como peces de aire seco» dice el poeta. Pero también de ausencia de valores, hasta de fijación de baremos para los sentimientos. Pues bien, entre tanta confusión, la poética de Antonio Illán viene a recuperar al hombre en su condición de amante de la belleza y la razón, según los postulados de la ortodoxia. Lo que consigue mediante el uso del lenguaje a través de la técnica y con la inspiración, transformada por el esfuerzo y la dedicación, en tecnología poética.

viernes, 29 de mayo de 2009

¿VALORES GLOBALES?

Me da a mí que la globalización tiene su eje en valores estrictamente individuales. Y yo que llegué a pensar por momentos que esto de la globalización sería el sumun de los valores colectivos. Me caí del guindo hace tiempo. Cuando hablamos de la aldea global no estamos afirmando valores colectivos y globales que nos unan y nos ofrezcan posibilidades de éxito, solidaridad y supervivencia. La globalización, el mercado por el mercado, los valores que guían a la libre competencia, al neoliberalismo, al comercio internacional y al intercambio de bienes, servicios e individuos, son en realidad contravalores, en los que se pone de manifiesto el individualismo, el egoísmo y el personalismo. Estos contravalores se esconden detrás de las pantallas de muchos gobiernos y de corporaciones internacionales, que confunden con su propaganda, pero que en nada se mueven para defender lo colectivo. En el fondo, su religión y sus hechos responden a un individualismo extremadamente fundamentalista. ¿Cuál es el resultado que estamos comprobando? Pues ahí está: la exclusión de millones de personas que forman la masa de pobreza, miseria y hambruna en todo el mundo, incluyendo el mundo de los países desarrollados, como el nuestro.
Los valores del colectivo –como son el amor, la solidaridad, la compasión, la fraternidad, la igualdad, la entrega, el servicio, el respeto, incluso la justicia ¡y mira que tener que considerar la justicia un valor ya tiene bemoles!- son olvidados por los amos del cotarro, por los poderosos, por los individualista, por el poder en todas sus instancias. Conclusión de estas reflexiones de uno que se siente solo pueblo -y a veces lumpen-: Que, a pesar del debate que pueda haber acerca de nuestras realidades colectivas; en la práctica, lo colectivo es un residuo mal generado de las transacciones individuales; y que lo colectivo no cotiza porque no tiene mercado. ¡Ah! y lo que no cotiza nada son los valores, que están quedando en el discurso como un residuo retórico.
Así lo pienso y así lo digo y salga el sol por Antequera.

viernes, 22 de mayo de 2009

Presentación de Poemas de Amor


La presentación de Poemas de Amor fue a pedir de boca. Los medios e comunciación han estado espléndidos todos. Debiera dedicar un post a cada uno de ellos. hoy solo voy a colocara un párrado de un artículo firmado por Piti Calderón (sudónimo) en El Digital de Castilla-La Mancha. En este párrafo, de manera sintética, se da una pincelada muy real a lo ocurrido. Gracias a todos.


"Tan radical como ellas en lo político es Antonio Illán en lo poético y lo amoroso. El escritor, profesor y comunicador presentó la semana pasada su nuevo libro "Poemas de amor" en un acto que estuvo repleto de gente y en el que dejó claro que además de escribir bien organiza estupendamente estos saraos: Fue ameno, divertido y original, se repartieron los panes y los peces y comprobamos que no en todos los actos de cultura tiene que estar la consejera del ramo. Basta con el consejero de Presidencia, José Valverde; el de Salud, Fernando Lamata (otro poeta de la calle), y el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, cada vez más sólido e interesante en sus alocuciones. Y con algunos amigos del poeta como los periodistas Javier Ruiz e Inma Sánchez Morate (todos estaban enamorados de ella), o la profesora y musa del Círculo de Arte Marina Riaño, que recitó con sentimiento y profesionalidad. Muy recomendables estos "Poemas de amor" del Mágico de Toledo y director general de Documentación y Análisis de la Junta".

lunes, 4 de mayo de 2009

TODOS INVITADOS A LA PRESENTACIÓN EL 13 DE MAYO

Poemas de amor se presenta el 13 de mayo, miércoles, en el Círculo de Arte (plaza de San Vicente), en Toledo, a las 8 de la tarde.
Todas las personas lectoras de este blog están especialmente invitadas a esta celebración del amor y la poesía.

Poemas de amor es el libro para percibir, con la confianza de sentir, que el amor está presente y es el alma de la vida que acompasa el ir y venir de las personas, quienes no necesitan que algo extraordinario ocurra.
La experiencia vivida descubre la belleza en las pequeñas cosas, en la relación cotidiana, y el amor en la voluntad permanente de amar.
En Poemas de amor, la palabra ordinaria esencial se hace poética porque esa es la intencionalidad del mensaje, que busca más la comunicación que el ornamento.
Descubrir que el yo no existe sin el otro es profundizar también en la soledad de la ausencia y en la pasión de la esperanza.
Y, como una transverberación del amor sentido, alza los surcos de Poemas de amor el homenaje a la poesía en la literatura. Es un ingenioso juego, una arriesgada apuesta que ofrece al lector innumerables senderos que se bifurcan en el jardín de la lectura poética.

sábado, 2 de mayo de 2009

TEAMO.COM

Busco en el corazón de la hermosura
palabras transparentes que digan
eternidad, impulso de cristal,
diamante de la noche... luz de fuego...
Busco cómo decirte… que sé
que los teclados virtuales
optimizan estrategias rivales.
Busco intensamente, en el pensamiento
que llamea ardiente y puro,
cómo decirte… que no ignoro
la realidad del lenguaje interactivo
que te arroba en otras redes...
Busco en el alud de cisnes y de olas
que se interpone entre nosotros,
cómo decirte, que me limito
de palabras como agua
que huelan a pan
y sean seda en los labios,
para que me entiendas,
que, a pesar de todos los ecos,
...
yo/teamo.com.

De Amores nada virtuales

jueves, 23 de abril de 2009

DON QUIJOTE Y LECTURA

Pocos libros nos incitan tanto a leer como El Quijote. La lectura es la principal ocupación del caballero, que, por cierto, no está tan loco, pues razona con extraordinaria cordura. Alonso Quijano antes de convertirse en don Quijote no ha hecho otra cosa que andar de caza con su fiel galgo corredor y leer, durante las tardes y las noches, libros y libros. En el silencio, la quietud y la soledad de su casa, “él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio”.
En ese aliento vital –sístole y diástole- que ve alternarse lo cerrado y lo abierto, la casa en la aldea y el campo, la noche y el día, la imaginación y la realidad, se cifra la existencia de don Quijote, de Alonso Quijano, al inicio de la novela. Luego vendrán las salidas, las andanzas, los amores utópicos, los gigantes y los molinos, la derrota en la playa de Barcelona y la razón. Pero siempre, a lo largo de toda la obra se habla de leer, de la importancia de la lectura como vía de conocimiento, junto con el viaje, porque “el que lee mucho y anda mucho ve mucho y sabe mucho”.
La lectura tiene su tiempo, esa es la lección que nos enseña y que debemos tener en cuenta, la lectura no es algo añadido que se sobrepone a otras acciones, no, la lectura tiene que tener su tiempo determinado, como lo tienen las otras ocupaciones, y, si no es así, las palabras son zarandajas y estupideces. Hermosa y actual lección la de Cervantes. A leer se aprende leyendo. El amor a la lectura se siente leyendo. El hábito de la lectura se logra leyendo. Y leer requiere un tiempo específico, continuado y bien dirigido por personas expertas y responsables. Para Alonso Quijano las horas transcurridas entre libros y libros son un viaje de la mente, de la imaginación que recorre sobre las alas de la lectura empática espacios y tiempos infinitamente más vastos, más variados y más grandes de los que sus ojos abarcan en el horizonte de su aldea. La lectura en sí es ya una aventura. Leer o no leer, saber leer o no saber leer, esa es la cuestión.

martes, 21 de abril de 2009

ALGUNAS NOTAS SOBRE LIDERAZGO

Hace años que vengo leyendo y reflexionando sobre el asunto del liderazgo. Tengo cuadernos y cuadernos de anotaciones. Hay cuestiones obvias que no se tienen en cuenta y que la realidad demuestra que muchos líderes no siguen ¡y eso que se pierden!
La literatura sobre liderazgo habla, entre otros muchos de los siguientes puntos:
El buen líder sabe rodearse de personas que a algunos –a los mediocres generalmente- les pueden parecer un desafío. Un gran líder siempre intenta trabajar con personas que son mejores que él y nunca piensa que estas personas les traerán problemas, pues lo que de verdad van a aportar son soluciones. Cuando un líder se rodea de personas con tanta o más preparación que él, todos crecerán juntos como equipo y el líder seguirá siendo el líder. Las personas apreciarán y respetarán su habilidad de contratar -y liderar- un equipo con talento.
El buen líder busca su mano derecha. Un líder tradicional, para poder sentirse cómodo, posee un "segundo al mando" que es como él, quiere una especie de “doble”. Un gran líder necesita una “mano derecha" que pueda realizar lo que él no puede, una persona que le complemente. Siempre se dijo que “cuatro ojos ven más que dos” y que "dos cabezas son mejores que una".
El buen líder sabe delegar el poder. Un líder tradicional quiere hacerlo todo él, para ser visto como "un gran trabajador". Un gran líder sabe que debe fiarse de otros, para que hagan el trabajo y tomen decisiones, si desea que la organización crezca. Un gran líder sabe dar confianza y enseñar a los demás a liderarse a sí mismos, aunque fallen en sus primeros intentos. ¡Esta es la manera de multiplicar el liderazgo, a través de toda la organización, para llevarla mucho más lejos! Los líderes que no animan a que crezcan otros liderazgos terminan llevando las organizaciones a su decadencia.
El buen líder es capaz de tomar duras decisiones. El liderazgo es una suma de decisiones. A pesar de querer ser sensibles a muchas cosas, los grandes líderes comprenden que -ciertas veces- deben tomar duras decisiones por el bien de la organización y las toman.
El buen líder trata de no tener bajas. Esta quizás sea la mayor lección que un líder puede aprender. Un gran líder sabe que, a medida que la organización avance, habrá bajas, habrá compañeros que se quemen. En la película "Gladiador", un oficial advierte a Maximus que las tropas no están totalmente listas para el combate. Maximus responde que la otra parte está punto de moverse y, si ellos no lo hacen primero, perderán la batalla. El oficial comienza a decir "Las bajas serán demasiado grandes...", pero Maximus interrumpe y en su lugar dice: "Las bajas serán aceptables". Un buen líder no busca ni disfruta con las bajas seguras que se tienen, sino que comprende que, sin duda, existen y que deben aceptarse, como parte del proceso natural de cambio y movimiento de la organización.

sábado, 11 de abril de 2009

RELACIONES COMPLEJAS

Vivmos en un mundo social complejo. Estemos donde estemos, o hagamos lo que hagamos, siempre nos encontramos con personas "difíciles", con las que nos cuesta mucho relacionarnos. Unas son extremadamente quisquillosas; a otras no parece importarles nada; algunas no pueden ser molestadas; y las hay que son absolutamente egocéntricas y desconsideradas. Esto en el mundo social tiene un pase, pero en el entorno laboral es, cuando menos, un conflicto.
¿Qué pasa con estas personas? ¿De qué planeta son? ¿Gozan siendo desagradables y poco cooperativas? ¿Cómo se puede ser tan insensible? ¿Están ciegas? ¿Son superiores por jerarquía y eso las hace prepotentes? ¿Qué necesitan para darse cuenta? ¿Qué problema tienen? Estas son algunas de las preguntas que podemos plantearnos ante ciertos casos. Evidentemente, estas personas, además de cearnos miedos, tienen el potencial de quitarnos una enorme cantidad de tiempo y energía.
Cuando estamos junto a ellas no somos felices: nos encontramos sin opciones, resignados a que las cosas no mejoren y viviendo una frustración continua, que no es buena para nuestro bienestar. Entonces, ¿qué podemos hacer?
Hay que reflexionar, no solo observar la apriencia, pues es posible que “no conozcamos cómo son las cosas, sólo sepamos cómo las observamos."
Mirémosnos a nostros mismos. Cada uno de nosotros tiene su propia perspectiva de las situaciones que vive. Eso es todo lo que tenemos, a veces: nuestra perspectiva. Nuestra perspectiva son nuestras "interpretaciones". Reaccionamos, respondemos y operamos desde nuestra perspectiva, pero muy raramente somos conscientes de la perspectiva que tenemos acerca de alguien, ni de cómo éstas personas condicionan y dirigen nuestras conductas. Por eso, uno de los procesos de aprendizaje más poderosos que podemos emprender, comienza por mirarnos a nosotros mismos y reflexionar. Esto nos permite preguntarnos: ¿cómo estamos observando las cosas?"
Veamos, por tanto, de qué está compuesta nuestra perspectiva. Esencialmente está hecha de opiniones: acerca de "cómo pensamos que son las cosas", de "cómo deberían ser", y de "cómo podrían ser". El conjunto de esas opiniones es la norma bajo la cual vivimos... A lo largo de nuestra vida, "tejemos" todas nuestras opiniones -de una manera muy coherente- dentro de nuestra historia. Pero nunca observamos el proceso fundamental que formó nuestra perspectiva.
Si pudiésemos ajustar algunas de nuestras opiniones, podríamos tener una perspectiva diferente y -también- una manera diferente de comportarnos. Sólo cuando estamos dispuestos a inspeccionar nuestra perspectiva y observar el proceso que la formó, podemos plantearnos:
¿Qué es eso que hace a alguien difícil para nosotros?
Eso que hace a alguien difícil para nosotros es, ni más ni menos, que no vive según nuestras normas y expectativas, y -para colmo de males- no somos capaces de influenciarle a hacerlo... ¡Esto hace sonar todas nuestras "alarmas", porque nuestras normas definen nuestra dignidad e integridad! Definen el lugar y la manera de pararnos en esta vida. Y cuando sentimos que nuestras normas son violadas, tenemos una respuesta emocional. Esta respuesta puede ser instantánea o puede transformarse en un estado de ánimo mucho más duradero, que viviremos cada vez que tengamos que lidiar con la persona difícil.Los estados de ánimos "colorean" la manera en que vemos nuestra vida. Los estados de ánimo negativos son lo suficientemente poderosos como para atraparnos siempre en la misma perspectiva. Además, como nuestros estados de ánimo están en nuestro cuerpo, también tenemos una reacción física, reflejada por nuestra respiración, la tensión muscular y la postura.
La manera tradicional de tratar a alguien difícil es callar o apuntarle con el dedo y hablarle de las características inaceptables de su conducta. Al permitirnos mirar nuestra propia perspectiva, podemos adoptar otro enfoque: uno que comience por apuntar el dedo hacia nosotros mismos y por reconocer "cómo estamos observando las cosas". Es fundamental recordarnos continuamente que aquello que observamos es sólo una interpretación y, si bien pensamos que tenemos la "interpretación correcta", la nuestra no es más que una entre miles.
Es muy fácil caer en la trampa de ver nuestras interpretaciones como hechos. En parte sucede, porque encontramos que otras personas también tienen similares interpretaciones. Pero esto sólo significa consenso, lo cual puede cegarnos a desarrollar caminos innovadores para lidiar con problemas complejos.
Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Cómo podemos influenciar para mejorar las cosas, aún con la persona más intratable y recalcitrante? Tengamos en cuenta esto: observar nuestras observaciones y reflexionemos sobre lo siguiente:
Revisión de normas: Clarifiquemos la relación que estamos viviendo con la otra persona. ¿Cuál es la norma (los valores centrales, o el criterio para una conducta aceptable), que está siendo violada? ¿Cuán importantes son esos valores para usted? ¿Desea aferrarse a ellos a toda costa? Quizás su norma no sea negociable, pero la forma en que esa persona cumple su norma podría serlo... Quizás estemos atrapados en la opinión de cómo esa persona debería cumplir nuestra norma, como si existiera un único camino correcto. Las normas por las cuales vivimos, juegan un papel paradójico en nuestras vidas. Son indispensables y definen quiénes y cómo deseamos Ser... pero también nos atrapan en una rígida e inflexible manera de observar las situaciones.
Algo que bien vale una inspección: nuestra creencia que la otra persona conoce tan claramente nuestra norma como nosotros. O que esa norma debería ser tan importante para ella, como lo es para nosotros...
Revisión de estados de ánimo: ¿Qué estado de ánimo vivimos con esta persona (cuando pensamos en ella, cuando alguien la menciona, cuando estamos en su presencia)? ¿De qué color podría decir que es su estado de ánimo? ¿Qué consecuencias tiene, este estado de ánimo, con la calidad de sus pensamientos y relaciones, con su calidad de vida? ¿Cuánto de ese estado de ánimo se infiltra en otras situaciones de su vida?
Nuestro pensamiento habitual -acerca de los estados de ánimo- es que no podemos hacer nada con ellos. ¿Dónde aprendimos eso? No somos títeres, por lo que es bueno preguntarse: ¿quién dirige nuestra vida emocional?
Revisión de nuestro cuerpo: Nuestra respiración, y las maneras sutiles en que configuramos nuestros músculos (los cuales influencian en todas nuestras posturas), tienen un enorme -pero subestimado- impacto en la manera que observamos. Cualquier historia negativa que vivamos es corporeizada, lo que contamina nuestra efectividad al relacionarnos con otros. ¿Cómo nos paramos, cómo nos quedamos rígidos, con qué profundidad respiramos? Cualquier estado de ánimo negativo se evidencia en un cambio de postura y respiración.
Revisión del mensaje: Es fácil asumir que estamos siendo claros acerca de lo que queremos, pero ¿desde qué perspectiva? ¿Hablamos desde nuestras propias preocupaciones -apuntando nuestro dedo hacia nosotros- en lugar de "acusar" apuntándolo al otro? ¿Sentimos que aquello que queremos es válido y valioso, sin sobreestimarlo?Revisión de la perspectiva: También podríamos llamar a este punto "nuestra perspectiva de su perspectiva" O sea... ¿cómo piensas que la otra persona está viendo las cosas? ¿Cómo piensas que te ve a ti? ¿Qué sucede en su mundo? ¿Parece feliz? ¿Tiene una opinión positiva de sí misma? ¿En qué estado de ánimo vive?... ¿Cómo incorporamos todas estas consideraciones en nuestro enfoque?
Una reflexión final: Es muy fácil subestimar la complejidad de las dinámicas presentes en una interacción humana. No somos máquinas, sino entidades biológicas complejas, algunas veces altamente impredecibles, pero -sobre todo- cada uno de nosotros es un misterio, tanto para nosotros como para los demás.
Conclusión: Tras la reflexión sigo en la duda y no sé cómo moverme entre personas, par mí difíciles, pero, eso sí, no altearé la respiración y relajaré los gestos… por algo se empieza.