jueves, 5 de noviembre de 2009

¡QUÉ DESCANSADA VIDA...!


Si nuestra patria es la infancia, aseguro que yo tuve la mejor patria del mundo. Mamé hasta cuando correteaba por la calle. Las puertas de mi casa estaban siempre abiertas. Jugué a la pelota en la plazuela. Di un balonazo en la cabeza a la tía Cristina y, desde entonces, ya no volvió a ser la misma. Hice desollones en la pared de la tía Clementa. Fui a huertos. Compré azofaifas. Toqué las campanas en el entierro de Agapa. Recé el rosario en casa de más de un muerto ¡de cuerpo presente! Ayudé a misa en latín. Introibo altare dei. Bebí leche en polvo y comí queso de bola amarillo en la escuela. La calle era mía, de verdad. ¡Qué patria! ¡qué libertad!, ¡qué onza de chocolate con pan! Calcé botas katiuskas. Tuve memoria de elefante. Leí en voz alta a mi abuelo y me daba unas perillas. Me sentaba -nos sentabamos- frente a donde las chicas saltaban a la comba... ¡para verles las bragas! Comía cocido todos los días y cenaba de cuchara. A la caída de la tarde nos asombraba ver venir la luz. El coche del tío Mateo tenía su encanto. La escuela era la vida, sobre todo la vida en común. Amigos... ¡cuántos amigos que aún perduran! También tebeos, nada radio, nada televisión. La lumbre, las migas, la matanza, correr el vino con mi abuelo. El horno de la tía Leocadia. El solar. Las pedreas. Repartir el periódico con Antonio e ir con uno tapando el culo...¡por si acaso el tío Pinta...! Jugar al malaleche. Subir a la torre y ver cómo Dustiano daba una vuelta por el vacío exterior... Tener novias sin que ellas lo supieran. Ir al baile de las bodas de gorra. Dichosa edad... ¡Qué patria tan hermosa mi infancia!

6 comentarios:

Ant Ruiz dijo...

Gracias por este cuadro de infancia; son pinceladas precisas y evocadoras que traen el recuerdo de muchas otras: varas 'desechás' por gordas, rondeñas, buen amigo, clamoreo, las trojes, correr el vino, escuela, manchego, ... con las que se harían muchos más cuadros.

Menosquemarx dijo...

así está bien, recuerdos no airados, memoria de latines ("... ad altarem Dei", ¡ese 'acusativo'!), amigos y jardín, epicuro...
en mi pueblo los desollones eran en las piernas, si en las paredes (más bien) desconchones
recuperar esa memoria ayuda a que otras y otros la revivamos

Antonio Illán dijo...

Creo recordar que era exactamente
Cura: Introibo ad altare Dei.
Monaguillo: Ad Deum qui laetificat juventutem meam.

Enrique M. de la Casa dijo...

Bien. Llámese a docto cura y póngase por escrito la verdad del latinajo. Yo toqué campañas, aireé incienso pero ya trasconcilio. La suerte de la edad.

dustiano dijo...

Te han faltado por poner algunas cosas que tambien hicieste. ¿A qué te suena esto??. "a esta puerta hemos llegado". A mi en el entierro de Agapa me tocó llevar un cirial.

nafsak dijo...

Yo recuerdo la nata de la leche con azúcar encima del pan. Pero lo mío son otros tiempos que debo a mi maestro: el grande.

Un saludo.